Visitar el Parque Nacional Kruger en 6 días

Visitar el Parque Nacional Kruger en Sudáfrica es una experiencia imprescindible en un viaje al país. Este vasto parque, uno de los más antiguos y grandes de África, ofrece una oportunidad única para observar de cerca al Big Five, león, leopardo, rinoceronte, elefante y búfalo, en su entorno natural. Ya sea con un safari guiado o explorando por tu cuenta, el Kruger tiene algo para todos. En esta guía, te compartimos todo lo que hicimos en nuestra visita al Parque Nacional Kruger durante 6 días..

Ya te hemos contado la información más importante para planificar tu aventura por el Kruger, así que es momento de entrar en lo que hicimos nosotros, visitar el Kruger en 6 días. La idea es contarte nuestro día a día dentro del parque, por qué caminos íbamos y cómo nos organizábamos, para que te pueda servir de referencia. También te contaremos curiosidades de los principales animales para que los puedas conocer un poco mejor y consejos de los sitios en los que estuvimos. Así que allá vamos que hay mucho que narrar!

Por cierto, dormimos 2 días en Lower Sabie, 1 día en Skukuza, 2 en Satara y el último en Olifants, en este orden. Lo elegimos así por la ubicación de cada uno. Si estás pensando en cuáles serán los mejores campamentos del Kruger, nosotros dormimos en 4 y estuvimos en otro de visita, y apenas notábamos diferencia. De hecho, la principal diferencia son los alrededores. De los que conocimos el más prescindible nos pareció Skukuza. Está muy cerca de Lower Sabie y no tiene el encanto de este con vistas al río desde el restaurante. Otro que ofrece una buena panorámica es Olifants, en lo alto de una pequeña colina y con vistas al río con su mismo nombre. Por último, Satara no tiene nada de especial, pero sus alrededores fueron nuestros favoritos.

Mapa del Kruger.

Día 13. Primer día en el Kruger. Entrada y noche en Lower Sabie

Nos despertamos pronto en nuestro alojamiento de Marloth Park para tomar el desayuno que nos incluía el hotel, un poco flojo por cierto, y poner rumbo a Cocodrile Gate. Entramos al parque sobre las 8:30 de la mañana y, ahora sí que sí, empezaba la gran aventura del Kruger!

Justo antes de entrar hay que cruzar el puente que da nombre al campamento de Cocodrile Brige, el más meridional de todo el Kruger. Nosotros nos encontramos con nuestro primer ‘Great Kingfisher‘, de la misma familia que el Martín Pescador que podemos ver en España pero de mayor tamaño. Es este pájaro de aquí.

Great Kingfisher.

Hicimos una breve parada para ver si el río hacía honor a su nombre, Cocodrile River, que no fue el caso, y seguimos hacia la puerta de acceso. La entrada es igual de sencilla que la de cualquier otro parque del país. Enseñarás la Wild Card si dispones de ella, y tendrás que decir si eres visitante de día o planeas hacer noche dentro. Según esto te darán un documento que tendrás que enseñar en cada campamento y a la salida del parque. En caso de no tener la Wild Card, el precio por día es de 486 RND (25€).

Según entramos pudimos habernos acercado al campamento de Cocodrile Brige para echar un vistazo al panel de avistamientos. Sin embargo, teníamos tantas ganas de empezar a recorrer las carreteras del Kruger que decidimos dejarnos guiar por el camino.

Avanzamos por Gomondwane Road, dejando a un lado y otro de la carretera antílopes, cebras y jirafas. Pudimos disfrutar por primera vez de un gran grupo de ñus avanzando por la sabana. Por si no lo sabías, además del ultraconocido Big Five, también se ha creado un Ugly Five. Sí, se ha creado un quinteto con los animales más feos que puedes ver. ¿Qué cuáles son? Pues el ñu, buitre, hiena, facóquero y el marabou stork. Este último te puedo asegurar que se ha ganado el puesto a pulso, los demás pueden ser más debatibles.

Grupo de Marabous.

Siguiendo por la carretera vimos, por fin, a nuestro primer cocodrilo del Nilo. No se les suele ver mucho en acción, por lo que rápidamente empezarás a pasar de largo cuando los veas cruzando puentes o avistando en charcas. O, al menos, a nosotros nos pasó. En cualquier caso, era la primera vez que veíamos un cocodrilo en todo el viaje así que requería hacer una parada para inmortalizar el momento.

Cocodrilo del Nilo en el Kruger.

Más adelante nos desviamos a la derecha, cogiendo la S28 que nos llevaría hasta Lower Sabie prácticamente. Por el camino disfrutamos de nuestras primeras familias de elefantes. En Hlane habíamos podido ver 2 adultos, pero en el Kruger te hincharás a verlos siempre en grupos de varias generaciones.

Para celebrar este avistamiento te contamos algunos datos curiosos de los elefantes africanos:

  • Son los mamíferos terrestres más grandes del mundo: Los machos pueden alcanzar hasta 3.3 metros de altura y pesar entre 5.000 y 7.000 kg.
  • Sus orejas son como mapas de África: Las grandes orejas de los elefantes africanos no solo los ayudan a disipar el calor, sino que tienen una forma que recuerda al mapa del continente africano. Es una de las principales diferencias respecto al elefante asiático.
  • Una trompa multifuncional: Su trompa es una combinación de la nariz y el labio superior. Tiene alrededor de 40.000 músculos (más que en todo el cuerpo humano) y les sirve para respirar, alimentarse, beber, comunicarse y levantar objetos, ¡incluso puede recoger cosas pequeñas como una moneda!

Familia de elefantes avanza por el Kruger.
  • Son maratonianos: Los elefantes africanos pueden caminar hasta 50 kilómetros por día en busca de agua y comida. También son capaces de correr a una velocidad de hasta 40 km/h en distancias cortas.
  • Los elefantes son muy longevos: Pueden vivir alrededor de 60 a 70 años en la naturaleza.
  • La matriarca lidera la manada: Las manadas de elefantes africanos suelen estar compuestas por hembras y sus crías, lideradas por una hembra mayor, llamada matriarca. Ella guía al grupo en busca de comida y agua, y transmite su conocimiento a las generaciones más jóvenes.
  • Tienen una memoria increíble: Se dice que «un elefante nunca olvida», y hay algo de verdad en esto. Su gran cerebro les permite recordar rutas migratorias, lugares con agua e incluso reconocer a otros elefantes o humanos después de muchos años.
  • Sienten empatía: Los elefantes muestran una notable empatía hacia otros miembros de su grupo. Cuando uno está herido o angustiado, los demás intentan consolarlo, y se ha observado que realizan rituales de duelo cuando un miembro de la manada fallece.
  • Comunicación infrasonora: Los elefantes africanos emiten sonidos en un rango infrasonoro que es inaudible para los humanos, pero que puede viajar largas distancias.
  • Grandes consumidores de vegetación: Los elefantes africanos pueden comer hasta 150 kg de plantas al día. Debido a su tamaño, necesitan consumir grandes cantidades de hojas, ramas, frutas, cortezas y hierbas para mantenerse.

Nosotros disfrutábamos mucho viéndolos. Es un animal que nunca «cansa», siempre los puedes encontrar en nuevas situaciones que hace que te vuelvan a llamar la atención una y otra vez. Siguiendo por la carretera nos paramos a ver a unos simpáticos facóqueros rebozándose en el barro. Nuestro segundo Ugly Five del día. Es cierto que quizás no sean del todo bonitos, pero meter en el grupo a Pumba duele!

Facóqueros jugando en el barro.

Como no queremos hacerlos de menos, te contamos también tres curiosidades de los «cerdos de la sabana«.

  • Se arrodillan para comer: Los facóqueros tienen una curiosa costumbre de arrodillarse sobre sus patas delanteras cuando pastan o excavan en busca de raíces y tubérculos. Tienen callosidades en las rodillas para protegerse mientras lo hacen. La primera vez que vimos a uno en esta posición creíamos que estaba herido!
Facóquero comiendo de rodillas.
  • Colas levantadas como antenas: Cuando corren, los facóqueros levantan la cola hacia arriba como una especie de «antena». Este comportamiento se cree que sirve como una señal visual para que los miembros del grupo se sigan entre sí en la vegetación alta.
  • Viven en madrigueras prestadas: Aunque los facóqueros no excavan sus propias madrigueras, a menudo usan las que dejaron otros animales, como los osos hormigueros. Entran en ellas de espaldas para poder salir rápidamente de frente si algún depredador los amenaza.

En el resto del camino hasta Lower Sabie, que nos llevó más de tres horas con todas las paradas, lo más destacable fue cruzar el puente que se encuentra justo antes del campamento. Había un grupo de unos 20 hipopótamos fuera del agua que justo se lanzaban al río a nuestro paso. Además, estaba merodeando algún cocodrilo aunque, como podéis suponer, poco tiene que hacer ante la fuerza de un hipopótamo.

Hipopótamos metiéndose en el río.

Y por si te estabas preguntando qué hay de este famoso animal, aquí van cinco curiosidades para que los conozcas un poco mejor.

  • Pesados, pero rápidos: Aunque un hipopótamo puede llegar a pesar hasta 3,500 kg, sorprendentemente son muy ágiles en tierra y pueden correr a velocidades de hasta 30 km/h en distancias cortas. Son mucho más rápidos de lo que parecen.
  • Pasan la mayor parte del tiempo en el agua: Los hipopótamos pasan largas horas sumergidos en ríos y lagos para mantenerse frescos, ya que su piel es muy sensible al sol. Aunque pasan mucho tiempo en el agua, no nadan; caminan o se impulsan por el fondo.
  • Sudor «protector» rosado: Los hipopótamos secretan una sustancia aceitosa que les da un aspecto de estar sudando «rojo» o «rosado». Este líquido actúa como protector solar natural y también tiene propiedades antibacterianas, lo que les ayuda a mantener su piel sana.
  • Bocas enormes y colmillos poderosos: Tienen bocas que pueden abrir hasta 1.2 metros de ancho, mostrando sus enormes colmillos, que pueden llegar a medir 50 cm. Aunque son herbívoros, estos colmillos les sirven como poderosas armas defensivas.
  • Uno de los animales más peligrosos de África: A pesar de su dieta herbívora, los hipopótamos son extremadamente territoriales y agresivos, sobre todo en el agua. Son responsables de más muertes humanas en África que cualquier otro animal grande, ya que pueden atacar si sienten que su territorio está amenazado.

Era ya cerca de la una del mediodía y el calor apretaba, así que nos pareció un buen momento para acercarnos a nuestro primer alojamiento en el Kruger, Lower Sabie Camp. En todos los campamentos la hora de check in es a las 15:00, mientras que la hora de check out es a las 10:00. Como llegábamos pronto fuimos al restaurante a comer una hamburguesa, bastante decente por cierto, por unos 20€ los dos con bebida. Desde la terraza disfrutarás de unas buenas vistas al río, así que llévate tus prismáticos por si acaso!

Comidos e instalados en el bungalow que habíamos reservado, empezamos el safari vespertino. Analizado el panel de avistamiento, decidimos ir hacia el norte por la carretera que une Lower Sabie con Skukuza, aunque nos desvíamos por N’watimhiri Road para salirnos del camino principal.

Familia de cebras por el Kruger.

Fue una tarde agradable pese a que nuestros primeros felinos por libre se nos resistían. Nos cruzamos con cebras, babuinos, antílopes o elefantes que, por cierto, en solo un día ya se habían convertido en habituales, lo que no sorprende si tenemos en cuenta que hay más de 12.000 en todo el Kruger. Pero lo mejor llegaría poco antes del cierre de puertas, cuando ya de vuelta nos topamos con un atasco que solo podía deberse a un avistamiento importante. Y es que cuantos más coches veas parados mejor será el descubrimiento.

En este caso se trataba de hasta una decena de leones y leonas caminando por la carretera principal dirección Lower Sabie. Esto, sumado a que la hora de cierre estaba cerca, propició una situación curiosa, en la que los coches tenían que ir adelantando a la manada provocando que algún león formase parte del atasco momentáneamente.

Leones y leonas al atardecer en el Kruger.

Sí que es verdad que, entre la hora que era y la cantidad de coches que había, no pudimos entretenernos todo lo que nos hubiera gustado. No obstante, fue una forma increíble de terminar el día. Si la hora del atardecer ya era la favorita durante el resto del viaje, en el Kruger no iba a ser menos, regalándonos momentos como este y otros que te iremos contando en los sucesivos días. De hecho, una de las mejores recomendaciones para visitar el Kruger es que guardes energía para el final, los animales están especialmente activos y la luz que acompaña cada paisaje es preciosa.

Llegamos a la puerta del campamento 2 minutos antes de su cierre y nos fuimos directos al alojamiento a hacernos una barbacoa para cenar. Como curiosidad, no conseguimos prender bien el carbón y terminamos utilizando las brasas de nuestros vecinos, una familia francesa muy simpática. No nos juzgues que era nuestra segunda barbacoa! Además, a partir de ese día ya mejoramos mucho:) Cenamos y a descansar, que si el atardecer es uno de los momentos más recomendados para ver animales, el amanecer es el otro.

Día 14. Segundo día en el Kruger. Explorando las inmediaciones de Lower Sabie

Amanecimos a las 5:30 de la mañana para desayunar y estar listos en cuanto abriesen las puertas, a las 6:00. Si eres como nosotros y sales madrugador, ten en cuenta que es mejor ir bien despierto. Al salir de los primeros no tendrás ningún «atasco» que te avise de un gran avistamiento!

Como iba a ser habitual durante todos los días, antes de salir echamos un vistazo al panel de avistamientos y, como habíamos terminado muy bien el día anterior, decidimos ir hacia el norte otra vez. El primer encuentro reseñable del día fueron varios búfalos, que parecían disfrutar de un bonito amanecer.

Búfalo durante el amanecer en el Kruger.

Te contamos alguna curiosidad sobre el, seguramente, big five más «despreciado» por los visitantes.

  • Tamaño y fuerza impresionantes: Los búfalos africanos son animales imponentes, con los machos alcanzando un peso de hasta 900 kg. Son conocidos por su enorme fuerza y temperamento impredecible, lo que los convierte en uno de los animales más peligrosos para los humanos en África.
  • Cuernos distintivos: Los búfalos tienen unos cuernos grandes y curvados que se fusionan en la base, formando un «escudo» óseo llamado jefe. En los machos, este «jefe» es más grande y robusto, y se utiliza tanto para defensa como para luchar con otros machos.
  • Carácter impredecible: Los búfalos africanos tienen un temperamento impredecible y pueden volverse muy agresivos si se sienten amenazados. Esto, junto con su fuerza y cuernos poderosos, les otorga la reputación de ser uno de los animales más temidos de África, especialmente entre cazadores y habitantes rurales.
  • Cohesión en la manada: Los búfalos son animales extremadamente sociales y viven en grandes manadas, que pueden variar de decenas a varios cientos de individuos. Esta estructura social les proporciona protección contra depredadores como leones, y cuando uno está en peligro, el resto de la manada puede acudir en su defensa.
  • Caza coordinada contra depredadores: Aunque los leones son sus principales depredadores, los búfalos no se dejan atrapar fácilmente. En muchas ocasiones, cuando un miembro de la manada es atacado, el resto regresa para defenderlo activamente, cargando en grupo contra los leones y poniéndolos en fuga.
  • Dieta de pasto: Son herbívoros que dependen del pasto como su principal fuente de alimento. Pueden consumir hasta 40 kg de pasto en un solo día. Su sistema digestivo está bien adaptado para extraer nutrientes incluso de hierbas de baja calidad, lo que les permite sobrevivir en entornos duros.
Búfalo africano.
  • Hábitos de baño de barro: Los búfalos disfrutan de revolcarse en el barro, una actividad que no solo les ayuda a refrescarse en climas cálidos, sino que también sirve para eliminar parásitos y proteger su piel del sol y los insectos.
  • Visión nocturna deficiente: Los búfalos tienen una visión relativamente pobre por la noche, lo que los hace más vulnerables a los depredadores durante la oscuridad. Sin embargo, compensan esto con un sentido del olfato y oído muy agudos, lo que les ayuda a detectar el peligro.
  • Longevidad: En la naturaleza, los búfalos pueden vivir alrededor de 15 años, aunque en condiciones controladas, como en zoológicos, pueden llegar a vivir hasta 25 años. Sin embargo, su vida en la naturaleza puede verse acortada por depredadores y enfermedades.
  • Resistencia a enfermedades: Los búfalos africanos son portadores de varias enfermedades como la fiebre aftosa y la tuberculosis bovina, lo que a veces provoca conflictos con los ganaderos, ya que estas enfermedades pueden transmitirse al ganado doméstico. A pesar de esto, los búfalos muestran una sorprendente resistencia y pueden sobrevivir a infecciones que matarían a otros animales.

Dejando a los búfalos atrás, llegamos casi hasta Skukuza y cruzamos el río Sabie para seguir por la H1-2. Nuestra intención era coger esta carretera (Tshokwane-Skukuza Rd en Maps) y luego la H12 para volver hasta Lower Sabie a comer. Nada más cruzar el río nos topamos con tres cálaos terrestres sureños, un buitre de gran tamaño que debe estar en peligro dentro del Kruger, ya que en todos los campamentos había carteles que te animaban a ponerte en contacto con el parque si avistabas alguno.

Cálaos terrestres sureños.

¡Por cierto! Uno de estos «tranquilos» buitres decidió acercarse a nuestro coche y darle un par de picotazos. No le hizo ninguna marca pero a partir de aquí se convirtió en nuestro peor enemigo dentro del parque. Como no somos rencorosos, te vamos a contar un par de curiosidades de estos pájaros.

  • El calao terrestre sureño es una de las aves más grandes de la familia Bucorvidae: A diferencia de muchos otros calaos, que suelen ser arborícolas, el calao terrestre sureño pasa la mayor parte de su tiempo en el suelo. Puede llegar a medir hasta 1,2 metros de altura, con una envergadura de alas impresionante. Además, es bastante pesado, lo que lo convierte en uno de los calaos más robustos.
  • Es conocido por sus complejas relaciones sociales y familiares: Los calaos terrestres sureños forman grupos familiares muy unidos, que suelen incluir una pareja reproductora y varios individuos juveniles que ayudan a criar a los recién nacidos. Estos juveniles a menudo permanecen con los padres durante años, colaborando en la búsqueda de alimento y en la protección del territorio. Los juveniles se reconocen por tener la cara rosada en vez de roja. En la foto de arriba puedes ver la diferencia, el de la izquierda es un juvenil y los otros dos son adultos.

Aunque no tenemos grandes fotos de aves porque no teníamos un objetivo adecuado (ni no adecuado realmente, no teníamos más cámara que la de nuestros móviles), nos encantaba avistar en los árboles pájaros de todo tipo. Por encima de los demás destacaban los águilas, de los que podrás encontrar hasta 14 especies distintas dentro del Kruger. El águila rapaz, el marcial, el pescador, la culebrera, la ratonera… o Bateleur, que no me digas por qué pero lo habían nombrado ave del 2024, o eso indicaba algún cartel dentro de los campamentos.

Águila Bateleur.

Otro pájaro que te vas a hinchar a ver es el cálao de pico amarillo, muy parecido al de pico rojo, que te sonará por ser el famoso Zazú de El Rey León.

Cálaos de pico amarillo.

Siguiendo nuestro recorrido nos encontramos con el tercer Ugly Five del viaje, la hiena. Pese a que suelen estar en manada, vimos a una solitaria que apenas abría los ojos para comprobar que no hubiese peligro a su alrededor. En este primer avistamiento no entendimos mucho su fama, nos pareció bastante adorable el animal, aunque la percepción cambia cuando las ves en movimiento.

Hiena en el Kruger.

Te cuento algún dato curioso de las hienas manchadas, las más comunes del Kruger.

  • Mito del carroñero: Aunque tienen fama de ser principalmente carroñeras, las hienas, especialmente las hienas manchadas, son cazadoras extremadamente eficientes. Se estima que más del 50% de su dieta proviene de cacerías exitosas organizadas por ellas mismas, y no de carroña. En grupo, pueden derribar presas grandes como ñus o cebras.
  • Matriz social matriarcal: En las hienas manchadas, las hembras son dominantes sobre los machos. La hembra alfa lidera el clan y todas las demás hembras, incluso las de menor rango, tienen un estatus superior al de los machos. Además, las crías de hembras dominantes suelen tener mayores probabilidades de supervivencia.
  • Anatomía inusual: Las hienas tienen un sistema reproductivo único. Las hembras de las hienas manchadas poseen un pseudopene (genitales externos similares a los de los machos), lo que las hace parecer masculinas a simple vista. Este rasgo es un fenómeno biológico muy raro en el reino animal y tiene implicaciones importantes en el comportamiento social y reproductivo de las hienas.
  • Poderosas mandíbulas: Las hienas tienen mandíbulas increíblemente fuertes, capaces de triturar huesos gruesos con facilidad. Pueden ejercer una fuerza de mordida de más de 1,100 psi (libras por pulgada cuadrada), lo que les permite acceder al nutritivo tuétano dentro de los huesos que otros depredadores no pueden romper.
  • Sistema de comunicación vocal avanzado: Las hienas tienen una amplia gama de vocalizaciones para comunicarse entre ellas. Su risa característica es en realidad una forma de comunicación utilizada para expresar emoción, excitación o incluso sumisión. Además, emiten aullidos, gruñidos y otros sonidos para coordinarse con su clan o advertir de amenazas.

Después de dejar a la hiena dormir tranquilamente nos cruzamos con un coche que nos avisó de que un leopardo andaba merodeando la zona. Dimos varias vueltas pero no tuvimos suerte.

Aunque las velocidades máximas sean de 50 y 40 km/h, dependiendo del estado de la carretera, se recomienda no pasar los 25 km/h si tu intención es avistar animales. Entre eso y todas las paradas que irás haciendo, el tiempo pasa bastante rápido. Tras 6 horas desde el comienzo de nuestro safari por libre, volvíamos a estar por la zona de Lower Sabie. Empezaba a hacer calor así que pusimos rumbo al campamento a hacer la parada técnica de la comida.

De camino tuvimos las dos últimas sorpresas de la mañana, un pequeño elefante mamando de su madre y una garza utilizando a un hipopótamo de balsa. Esta última escena en la charca que está a la izquierda continuando la carretera principal unos metros hacia el norte (puedes encontrarla en Maps como Sunset Dam). Es un lugar ideal para ver hipopótamos y cocodrilos.

Cría de elefante mamando de su madre.

Garza disfruta de un paseo en su particular barco.

Ya cansados de la paliza mañanera, regresamos a disfrutar de un merecido descanso. Como te hemos dicho, el tiempo se pasa rápido, pero no quita para que después de tantas horas de coche prestando tanta atención a cada detalle acabes agotado. Volvimos al restaurante para repetir la hamburguesa del día anterior y al bungalow a recuperar fuerzas. Una buena opción en días de calor es acercarte a la piscina. Casi todos los campamentos tienen una y podrás refrescarte entre tu safari matinal y vespertino.

Sobre las tres nos pusimos en marcha para aprovechar las tres últimas horas del día. Habíamos visto en el panel varios avistamientos un par de guepardos en la S28, carretera secundaria que une Lower Sabie con Cocodrile Bridge. Habiendo recorrido la zona del norte durante toda la mañana, decidimos confiar e ir para allá.

A mitad de camino entre un campamento y otro, en la zona que habíamos visto marcada en el panel, vimos nuestros primeros cheetas! Por cierto, ya seas español o de cualquier otro lugar, todo el mundo llama cheeta al guepardo dentro del parque. La pena es que estaban muy a lo lejos, tanto que solo los podíamos ver con prismáticos, así que ni hablar de fotos! No obstante, nos sentimos afortunados, estábamos viendo tres cheetas cuando solo hay 120 en todo el parque!

Nos quedamos allí gran parte de la tarde esperando a ver si se acercaban y explicando a otros turistas donde se encontraban exactamente. Hubo un momento en el que dos ñus pasaron justo al lado de los guepardos, únicos felinos que cazan de día, así que por un momento tuvimos la esperanza de ver una escena memorable, que no se dio. Parecía que los guepardos no tenían ninguna intención de moverse así que, dada la distancia a la que estábamos de nuestro campamento y que se acercaba el atardecer, decidimos abandonar el lugar después de más de una hora de espera.

De camino a Lower Sabie vimos otra hiena solitaria y, de lo mejor del día, un elefante cruzando con dos crías recién nacidas prácticamente, no sabían ni andar del todo bien!

Crías de elefante caminan detrás de su madre.

Tras este último avistamiento llegamos al campamento unos minutos antes de la hora del cierre. Y así damos por finalizado el día de safari por libre. La verdad que acabamos agotados. Para que te hagas una idea, estuvimos cerca de 10 horas en el coche en el segundo día del Kruger. Además, como estaba el cielo nublado no tuvimos el «chute» de energía que nos solía aportar disfrutar de un atardecer sudafricano. Con todo esto, cenamos y nos fuimos a descansar.

Como curiosidad, el plan del Kruger es tan absorbente que ambos empezamos a soñar que seguíamos en el coche buscando animales. No nos ha pasado nada parecido en ningún otro viaje, así que supongo que te puedes hacer una idea de a lo que nos referimos.

Día 15. Tercer día de Kruger. De Lower Sabie hasta Skukuza

Amanecimos a la misma hora que el día anterior para volver a salir de los primeros. El check in lo puedes hacer hasta las 10 de la mañana. Nosotros, el día de salida de un campamento, nos íbamos con todo el equipaje para no tener que estar pendientes del horario.

Como siempre, foto al panel de avistamientos y a la carretera. Pese a que la siguiente noche dormiríamos en Skukuza, más al norte que Lower Sabie, decidimos ir hacia el sur para terminar de ver la zona. Llevábamos apenas 20 minutos en ruta cuando tenemos uno de los momentos del viaje, ¡vemos a un leopardo, último big five!

Leopardo en el Kruger

Habíamos leído y escuchado tantas veces que la manera más común de encontrarlos era descansando en la rama de algún árbol, que no dejamos ni un solo árbol sin revisar. Pero al final, ahí estaba, casi en medio de la carretera. Fue la única vez en todo el viaje que pudimos ver al leopardo y qué pena, porque es un animal precioso. Pese a que el león fue el animal que más me impactó, tengo que destacar que el leopardo me pareció el más bonito. Su elegancia al andar o su mirada te dejan totalmente embobado.

Leopardo en el Kruger

Como fue la única vez que lo vimos no voy a desaprovechar la oportunidad de contarte alguna curiosidad.

  • Maestros del sigilo: Los leopardos son increíblemente sigilosos y ágiles. Pueden acechar a su presa sin ser detectados hasta estar muy cerca antes de lanzar un ataque rápido y preciso, lo que los convierte en excelentes cazadores solitarios.
  • Excelentes trepadores: A diferencia de muchos otros grandes felinos, los leopardos son excelentes trepadores. Suben a los árboles con facilidad y, a menudo, llevan sus presas a las ramas para protegerlas de carroñeros como hienas y leones.
  • Patrones únicos de rosetas: El pelaje del leopardo está cubierto de rosetas, esas manchas en forma de roseta que lo distinguen de otros felinos. Cada leopardo tiene un patrón de manchas único, similar a las huellas dactilares humanas, lo que permite identificar a los individuos.
  • Adaptabilidad extrema: Los leopardos son una de las especies de felinos más adaptables del mundo. Se encuentran en una amplia variedad de hábitats, desde selvas tropicales hasta desiertos, sabanas y montañas, lo que los convierte en verdaderos supervivientes.
  • Depredadores solitarios: A diferencia de los leones, que cazan en grupos, los leopardos son cazadores solitarios. Prefieren trabajar solos, utilizando su fuerza y astucia para emboscar a sus presas.
  • Cazadores nocturnos: Los leopardos son principalmente nocturnos. Prefieren cazar de noche, cuando su aguda visión nocturna y sigilo les da una ventaja sobre sus presas.
  • Gran capacidad de salto: Los leopardos son impresionantes saltadores. Pueden saltar horizontalmente hasta 6 metros y verticalmente hasta 3 metros, lo que les permite atrapar presas en movimiento o trepar árboles rápidamente.
  • Increíblemente fuertes: A pesar de no ser los felinos más grandes, los leopardos son sorprendentemente fuertes. Tienen la capacidad de arrastrar presas que pueden duplicar su peso corporal hasta lo alto de los árboles, fuera del alcance de otros depredadores.
  • Sentido del oído agudo: El oído de los leopardos es extremadamente agudo, y pueden escuchar sonidos en frecuencias que son inaudibles para los humanos. Esto les ayuda a detectar presas incluso cuando están escondidas en la maleza densa.
  • Capacidad de adaptación alimentaria: Los leopardos son oportunistas en cuanto a la alimentación. Pueden cazar una amplia gama de animales, desde pequeños roedores hasta grandes antílopes, e incluso se alimentan de carroña si es necesario. Su dieta variada es otra razón de su éxito como especie.
Leopardo en el Kruger

Desde luego que un comienzo de día difícil de superar. Una vez el leopardo se perdió entre la vegetación continuamos camino. Fuimos hasta el campamento de Cocodrile Bridge por la carretera principal, donde cogimos el desvío hacia Cocodrile River Road. El plan era seguirla hasta la S139, para terminar en la S114 hacia Skukuza.

En la zona más al sur sí que es verdad que es más común encontrar grandes grupos de antílopes o cebras, por lo que fuimos disfrutando de estos avistamientos. Tanto en la S129 como en la S114 íbamos prácticamente solos. Estuvimos a punto de tener otro de los grandes momentos del parque, cuando vimos un león moverse entre la vegetación. Sin embargo, no tuvimos suerte y en vez de acercarse se terminó alejando. Una pena, porque lo hubiésemos tenido para nosotros solos.

Grupo de ñus.

Aunque no lo hemos resaltado todavía, el animal que más vas a ver con muchísima diferencia es el impala. Unos pequeños antílopes que sirven de comida para leones, leopardos o guepardos. Se calcula que hay unos 152.000 en todo el parque. Para que te hagas una idea de lo que esto supone, el siguiente mamífero más numeroso en el Kruger es el búfalo, con unos 37.000 ejemplares.

Grupo de impalas.

Más allá del leopardo y del casi león fue una mañana tranquila en lo que a avistamientos se refiere. Llegamos a la zona de Skukuza poco antes de la una del mediodía. Antes de entrar a comer y hacer el check in, nos acercamos a uno de los puentes que unen las orillas del río Sabie, desde el que vimos a una familia de elefantes cruzar a buscar alimento a una pequeña isla fluvial.

Elefantes cruzando el río.

Mientras escribo esto me doy cuenta de que estoy dando demasiada poca importancia a las jirafas, para lo que alegran la vista y entretienen en las largas carreteras de impalas y poco más. Aprovechando que antes de entrar al campamento nos topamos con alguna, te cuenta alguna curiosidad sobre ellas.

Jirafa buscando alimento.
  • El animal terrestre más alto: Las jirafas son los animales terrestres más altos del mundo. Pueden alcanzar hasta 6 metros de altura, gracias a su largo cuello, que puede medir hasta 2 metros por sí solo. Esto les permite alcanzar las hojas de los árboles más altos, como las acacias, que otros herbívoros no pueden comer.
  • Cuello largo, pero pocas vértebras: Aunque el cuello de la jirafa es muy largo, tiene el mismo número de vértebras cervicales que los humanos, solo siete. La diferencia está en que las vértebras de las jirafas son mucho más grandes y alargadas.
  • Lengua prensil y de gran longitud: Las jirafas tienen una lengua increíblemente larga, que puede medir hasta 50 centímetros. Su lengua es de color púrpura oscuro o negro, lo que se cree que las protege del sol mientras la usan para arrancar hojas y brotes espinosos.
  • Sueño breve y de pie: A pesar de su tamaño, las jirafas duermen muy poco, entre 10 minutos y 2 horas al día, y a menudo lo hacen de pie. Las jirafas adultas rara vez se acuestan para dormir, ya que esto las haría más vulnerables a los depredadores. Nosotros las vimos acostadas en Hlane, aunque en una zona donde no tienen depredadores.
  • Corazón poderoso: Debido a su gran altura, las jirafas tienen un corazón muy fuerte y grande, que puede pesar hasta 11 kilogramos. Este potente corazón es necesario para bombear sangre hasta su cerebro a través de su largo cuello, lo que les permite mantenerse alerta y activos.

Entramos a Skukuza sobre las 2 de la tarde para comer algo y hacer el check in. Aquí pasaríamos una sola noche en una tienda de campaña. Pese a que un bungalow es mucho más cómodo, quedamos gratamente sorprendidos por esta opción. Tiene frigorífico, una zona exterior con mesa y sillas, y puerta con llave para que no tengas que preocuparte de qué haces con tus cosas. Lo malo es que no tiene ni cocina ni baño, así que tendrás que acercarte a los comunes. Tampoco incluye menaje de cocina, por lo que si quieres hacerte una barbacoa o cualquier cosa tendrás que ir equipado con todo.

Esta vez dejamos el restaurante para la cena y comimos de bocadillo. Al ser el campamento más grande de todo el parque parece que estés en una pequeña ciudad. Tiene dos piscinas, dos restaurantes, dos tiendas, un aeropuerto, un campo de golf al lado…

Sobre las tres y media nos volvimos a poner en marcha. Fuimos por la carretera principal que une Skukuza y Lower Sabie, y que tan buenos resultados nos había dado el primer día con la manada de leones. Sin embargo, no fue nuestra tarde. Vimos muy poca cosa y acabamos pidiendo la hora. Además, era el segundo día que terminaba nublado, lo que te priva de un buen atardecer sudafricano que alegra a cualquiera.

Babuino comiendo en el lado de una carretera.

Terminamos el día algo desanimados. Nos quedaban otros tres días en el Kruger y nos veíamos muy cansados para seguir un día tras otro tantas horas en el coche. Como te contamos en nuestro post sobre si merece la pena viajar a Sudáfrica, con un apartado especial para el Kruger, te recomendamos que seas consciente de que perfectamente puedes tener días malos en el Kruger. Cada safari por libre es muy cansado y no siempre obtienes la recompensa que haga, quizás, que merezca la pena.

No obstante, nos quedaban los mejores días por delante. Así que si te pasa como a nosotros, una buena cena para recargar fuerzas y descansar para salir al día siguiente con energías renovadas. Cenamos en el restaurante un «chicken schnitzel» muy rico y volvimos a nuestra tienda de campaña. Otra de las cosas a destacar es que los restaurantes del Kruger están mejor de lo que te puedes esperar, si tienes en cuenta que es la única opción en kilómetros a la redonda. Siempre que comimos en uno salimos muy satisfechos y a un precio muy competitivo. Para que te hagas una idea, dos platos con refresco solían ser alrededor de 20€.

Día 16. Cuarto día en el Kruger. De Skukuza a Satara

Comenzaba la segunda parte del miniviaje que es el Kruger dentro de Sudáfrica. Hoy tocaba poner dirección hacia la zona de los felinos. Como Satara está a dos horas de Skukuza, suponiendo que vayas a 50 km/h sin parar, tiramos directamente hacia allá por la carretera principal.

La mañana empezó tranquila, siendo lo más reseñable un gran grupo de babuinos que andaban por un lado de la carretera. Con la ilusión que nos hizo ver al primer babuino allá por los alrededores de Hermanus y aquí prácticamente pasando de largo de decenas de ellos!

Grupo de babuinos.

Como ya te hemos contado en varios posts del viaje, te recomendamos empezar en Ciudad del Cabo por este tipo de situaciones. Mejor ir conociendo la fauna de Sudáfrica poco a poco.

Eran ya pasadas las nueve de la mañana cuando nos encontramos un par de coches parados. Como no eran muchos, como otras veces, no nos esperábamos gran cosa. Nos acercamos a ellos a ver qué andaba por ahí… y de repente dos leones pasan literalmente delante de nuestro coche! Todavía no habíamos llegado a Satara pero empezábamos con buen pie la zona de los felinos.

Se tumbaron unos metros hacia dentro de la maleza, aunque los seguíamos viendo con los prismáticos. Estuvimos una media hora esperando por ver si se volvían a activar, pero parecía que estaban más cerca de dormirse que de cualquier otra cosa, por lo que los dejamos tranquilos y seguimos camino.

Justo al lado del lugar de los leones estaba una pequeña charca conocida como olifants waterhole. Allí vimos de cerca a una cigüeña con pico ensillado amarillo, o ese nombre le dan en el libro del Kruger.

Cigüeña con pico ensillado amarillo.

Más adelante paramos en Tshokwane, un sitio de picnic que además tiene tienda y un pequeño restaurante. La intención era estirar un poco las piernas pero no pudimos resistirnos a probar un bocata de salchichas, con tanto el pan como la carne echas a la brasa. Por unos 2€ nos supo a gloria! El pan es famoso en el país y lo llaman «roosterkoek«, no te vayas sin probarlo porque al menos aquí estaba buenísimo.

Al salir del sitio nos avisaron de que había un leopardo merodeando por la zona. Dimos varias vueltas de un lado a otro pero sin suerte. El siguiente gran momento del día lo tuvimos en Mazithi Dam Viewpoint. Una hiena con tres crías se peleaban con unos buitres por terminar de apurar los huesos de algún tipo de antílope. Pese a que no sean los animales más buscados, fue de los mejores recuerdos que nos llevamos del Kruger.

Una hiena se alimenta mientras dos buitres esperan su oportunidad.

No pudimos sacar la mejor foto pero fue una pasada ver a los carroñeros en acción! Ya llegando a la zona más próxima a Satara notamos un cambio en el paisaje. Los matorrales dejaban paso a grandes esplanadas de paja seca, permitiendo escenas más abiertas y diferentes a todo lo anterior.

Cebras y ñus en las inmediaciones de Satara.

A nosotros personalmente nos encantaba este nuevo entorno. Cualquier animal nos parecía el doble de bonito y merecedor de una parada para contemplarlo. Con las ganas que teníamos de seguir explorando, decidimos hacer una parada rápida en nuestro nuevo bungalow de Satara y volver a la carretera. Aprovechamos también para reservar un Game Drive Sunset para el día siguiente. Ya habíamos hecho un «sunrise» en Hlane y no queríamos irnos sin disfrutar de un safari guiado a la hora del atardecer. El precio fueron unos 20€ por persona y duraba 3 horas, de 16:30 a 19:30. De hecho, alargar el día, ya sea por la mañana o por la tarde, es una de los puntos más positivos de hacer una de estas actividades. Pero ya te contamos cómo fue al día siguiente.

No lo he comentado pero también hay hora límite de check in, las 5 de la tarde. Por eso, si estás pensando en la posibilidad de hacer un día de safari del tirón tendrás que descartarla.

Por la tarde dimos con el que se convertiría en nuestro camino favorito de nuestra aventura del Kruger. Consistía en coger la carretera principal dirección Olifants, desviarte en la S90 hacia el este, S41 hacia el sur y S100 de vuelta. Y eso que en este primer recorrido no hicimos ningún avistamiento destacable, pero disfrutamos mucho de todo el paisaje que nos rodeaba.

Elefante en la zona de Satara.

De hecho, estábamos tan encantados que se nos pasó totalmente la hora. Cuando nos quisimos dar cuenta el Maps nos marcaba que llegábamos más tarde de la hora de cierre del campamento, por lo que nos iba a tocar correr por los caminos de tierra.

Jirafa cerca de Satara.

No nos quedó otra que ponernos en modo rally y confiar en que no apareciese ningún obstáculo de la nada. No lo voy a negar, fue bastante divertido y conseguimos recortar lo suficiente al reloj. Para culminar este gran día, uno de los que más disfrutamos dentro del parque, nos dio tiempo a parar para disfrutar de un atardecer que nos había sido esquivo los dos anteriores.

Atardecer en el Kruger

Si el día anterior habíamos vuelto al campamento con 0 energías, este fue lo totalmente opuesto. Nos hubiésemos quedado bastantes horas más sin ningún problema. Y seguramente esto ejemplifica genial lo que puede ser el Kruger, momentos magníficos, la mayoría, con momentos agotadores.

Otra cosa que requeriría de un capítulo aparte son las noches en los campamentos. La absoluta oscuridad deja ver unos cielos increíbles. Se observaba a las mil maravillas cualquier constelación e, incluso, la vía láctea. Nada mejor que una barbacoa bajo las estrellas para despedir este gran día y prepararnos para la recta final del viaje.

Noche estrellada en el Kruger.

Día 17. Quinto día en el Kruger. Disfrutando de Satara y sus alrededores

Amanecimos el penúltimo día en el Kruger con las pilas bien cargadas. Como teníamos otra noche más reservada en Satara podíamos dedicar el día a seguir conociendo la zona y recorrer más tranquilamente nuestro camino favorito.

Además, daba la casualidad que el panel de avistamientos indicaba que se habían visto varios leones y guepardos por allí el día anterior, así que cuadraba con lo que teníamos en mente.

Esta vez lo íbamos a hacer en dirección contraria, y nada más incorporarnos a la S100, !bingo! Un león y una leona delante de nosotros. Con el sol todavía saliendo por el horizonte disfrutamos de una de las imágenes más bellas de todo el viaje.

Leones con el amanecer.

Pese a que no fuimos los primeros en el lugar, los leones empezaron a caminar en dirección contraria a la habían llegado todos los coches, incluido nosotros claro, lo que nos permitió dar la vuelta rápidamente y seguirlos en primera fila.

León y leona caminan por el Kruger.

Una cosa que no hemos comentado es la «competencia» con otros coches por conseguir la mejor colocación. Encontrarás a personas de todo tipo, pacientes y respetuosas y todo lo contrario. Lo que no hay duda es que hay que estar vivo porque muchas veces reina el «tonto el último». Nos encontramos con gente que no había visto ni un felino en varios días por el parque, con lo que te queremos decir que cualquier momento de estos es único y te recomendamos que mires un poco por ti y te intentes posicionar de la mejor manera, sin molestar a los demás ni a los animales claro.

Por ejemplo, en esta «persecución» de los leones, rápidamente te encontrabas con que un coche había aprovecha un descuido y tomado la delantera. Y, te avisamos, de que verlo desde primera fila a hacerlo desde segunda cambia mucho. La situación, quizá, ideal de que la gente disfrute un rato y vaya dejando paso a nuevos viajeros no se da, o no siempre. La verdad que es un tema complicado de explicar si no lo has vivido, así que nos vamos a quedar con el consejo de que te mantengas «vivo» mientras estás con un gran avistamiento!

Por cierto, esta es la tercera vez que vemos leones muy de cerca en el Kruger y todavía no hemos hecho nuestro típico recopilatorio de curiosidades, así que allá van 10 del rey de la sábana.

  • Cazadores nocturnos: Aunque pueden cazar en cualquier momento, prefieren hacerlo durante la noche. Esto les permite aprovechar su visión nocturna superior y emboscar a sus presas con mayor eficacia.
  • Organización social: Son los únicos felinos que viven en grupos, llamados «manadas». Estas manadas suelen estar formadas por unas 15 leonas emparentadas, sus crías y uno o varios machos.
  • Las leonas son las cazadoras principales: Aunque los machos son más fuertes, son las leonas quienes suelen encargarse de cazar en grupo. Los machos protegen el territorio y la manada de otros depredadores.
  • Rugidos potentes: El rugido de un león puede escucharse hasta a 8 km de distancia. Es una forma de comunicación que les permite marcar territorio o localizar a otros miembros de la manada.
  • Diferencia en las melenas: La melena de los leones machos no solo los distingue de las hembras, sino que también indica su edad, fuerza y salud. Cuanto más oscura y densa es la melena, más atractivo resulta para las hembras.
  • Pasan mucho tiempo durmiendo: Los leones pueden dormir entre 16 y 20 horas al día. Este comportamiento les ayuda a conservar energía para cazar y defenderse cuando es necesario.
  • Extinción fuera de África: Aunque hoy en día son nativos principalmente de África, en la antigüedad los leones también habitaban en partes de Europa y Asia. Todavía existe una pequeña población en India, conocida como el león asiático.
León y leona caminan por el Kruger.
  • Potencia en la caza: Un león puede correr a una velocidad de hasta 80 km/h, pero solo en distancias cortas, por lo que deben acechar y acercarse lo suficiente a su presa antes de atacar.
  • Los leones bebés nacen con manchas: Los cachorros de león nacen con manchas oscuras en su pelaje, lo que los ayuda a camuflarse mejor. Estas manchas desaparecen a medida que crecen.
  • Esperanza de vida corta en libertad: En su hábitat natural, los leones suelen vivir entre 10 y 15 años, mientras que en cautiverio pueden llegar a vivir más de 20 años debido a la falta de depredadores y la disponibilidad de alimento.

Después de recorrer unos metros de vuelta detrás de los dos leones, se tumbaron en medio de la carretera. Los teníamos realmente cerca así que nos quedamos disfrutando de la imagen más de una hora.

Leona bostezando.

Además tuvimos la suerte de que, al no ser un camino principal, prácticamente ningún coche más se acercaba. Nos hubiéramos quedado allí más tiempo pero había mucho por ver, asi que seguimos nuestra ruta.

Aunque el paisaje de Satara ya no fuese nuevo como ayer, nos seguía encantando. Disfrutamos mucho de la mañana haciendo nuestro camino con toda la calma del mundo. Antílopes, cebras, jirafas y elefantes nos acompañaron durante todo el safari.

Uno de los antílopes que más veíamos en el Kruger, con permiso del impala y el ñu, era el antílope acuático. Como curiosidad, nunca le vimos cerca del agua. Tienen un hocico en forma de corazón y una especie de aro blanco en la parte trasera de su cuerpo. Durante esta mañana pudimos ver a una cría de rodillas mamando leche de su madre.

Antílope acuático mamando de su madre.

Como descubrimos su verdadero nombre al final del viaje los solíamos llamar «peludines», ya que sus pelos son especialmente largos en comparación con otros miembros de la familia. Otro antílope muy numeroso en todo el parque es el niala. El macho y la hembra tienen poco que ver por cierto, lo que nos confundió mucho hasta que lo descubrimos, ya que escuchábamos llamar por el mismo nombre a dos animales que nos parecían totalmente diferentes. De hecho, más tarde nos enteramos de que este era el caso de dimorfismo sexual más extremo dentro de los antílopes.

Niala hembra con crías.
Niala macho.

Te contamos alguna curiosidad más de los antílopes que podrás encontrar en el Kruger.

  • El comportamiento de alerta entre especies: En el Kruger, diferentes especies de antílopes, como los impalas, kudús y ñus, a menudo pastan juntos. Esta convivencia les ayuda a aumentar sus posibilidades de supervivencia. Cada especie tiene distintos niveles de percepción y habilidades para detectar depredadores. Cuando un impala o un kudú detecta una amenaza, como un león o un leopardo, emiten un fuerte «resoplido» o gruñido para alertar a otras especies cercanas. Este comportamiento cooperativo les permite advertirse entre sí del peligro y aumentar sus posibilidades de escapar. También nos contaron y pudimos ver que la cebra se suma a este equipo habitualmente.
  • El «olor repelente» del antílope acuático: Una de las características más singulares del antílope acuático es su olor. Estos antílopes tienen glándulas que producen una secreción aceitosa y de fuerte olor, lo que les da un aroma distintivo, que algunas personas describen como «repelente». Esta secreción cubre su pelaje y les ayuda a impermeabilizarse, lo que es particularmente útil porque, como su nombre lo indica, suelen vivir cerca del agua y hasta se sumergen para escapar de los depredadores. La verdad que nosotros no lo notamos.

Antílope acuático.

  • Los saltos impresionantes del impala: Uno de los antílopes más comunes en el Kruger es el impala, y es famoso por su increíble capacidad para saltar. Pueden dar saltos de hasta 3 metros de altura y 10 metros de largo en una sola zancada. Este comportamiento no solo les permite escapar de depredadores como los leones o leopardos, sino que también puede confundir a sus atacantes, ya que cambian de dirección rápidamente en el aire. Además, cuando saltan en grupo, su movimiento sincronizado puede parecer un espectáculo visual que desorienta a los cazadores.

Hecho este parón para dar un poco de importancia a todo el grupo de antílopes que habita en el Kruger, volvemos a nuestro día. No había pasado mucho desde que dejamos a los leones y, ya incorporados a la S41, vimos a un grupo de unas diez leonas avanzando en la misma dirección que nosotros. Estaban algo apartadas de la carretera por lo que la vista no era la mejor. Había un pequeño desvío un poco más adelante hacia la zona donde caminaban, así que decidimos ir para allá.

Desde ahí podíamos ver un par de impalas solitarios, lo que nos hizo pensar que las leonas pudiesen toparse con ellos y protagonizar una escena de caza, pese a que suelen hacerlo de noche. Sin embargo, debieron desviarse porque no las llegamos a volver a ver.

Recorrimos lo que nos faltaba de S41 hasta el desvío hacia la S90. Este es el tramo de la ruta más abierto y donde las imágenes de cebras, jirafas y elefantes son más bonitas en nuestra opinión.

Cuando nos acercábamos a la carretera principal vimos varios coches parados a lo lejos, en dirección norte, contraria a Satara Camp. Fuimos a curiosear a ver qué había por allí y nos encontramos con varios leones, machos y hembras, tumbados a la sombra. Estaban un poco lejos y bastante inactivos lo que, junto con que ya habíamos disfrutado mucho y muy cerca durante el día de ellos, hizo que no durásemos mucho por allí.

Se acercaba ya el mediodía y nos estaba haciendo el día de más calor en todo el viaje, cerca de 30 grados. Como por la tarde teníamos el Game Drive que ya iban a ser tres horas, decidimos que podíamos tomarnos un descanso algo más largo de lo que estábamos acostumbrados. Volvimos al campamento, comimos y aprovechamos para ir un rato a la piscina, que además no habíamos visto ninguna. Eran dos piscinas circulares, una de adultos y otra de niños, con césped alrededor y varias zonas con sombras y bancos. Sobre todo había familias con niños, así que suponemos que puede ser un buen plan si es tu caso.

Cerca de las cuatro nos fuimos a preparar para llevarnos todo lo necesario al safari organizado. Y es que no queríamos que nos pasara como en Hlane, cuando pasamos bastante frío, así que nos equipamos bien. Te citan 15 minutos antes de la salida en recepción para entregar un documento que te darán al contratar la actividad y repartir entre los coches. En este caso más que coche era autobús, porque el vehículo era bastante grande, con unas 7 filas de asientos con un pasillo al medio y dos a cada lado. Nos subimos los últimos así que nos tocó atrás del todo.

La actividad no difiere mucho de lo que se hace por libre. Ganarás altura para avistar y el conductor que, según nuestra experiencia, es capaz de ver a los animales mejor que las 10 personas juntas que íbamos con él. Obviamente entiendes que está acostumbrado y que es su trabajo pero aún así sorprendía, vaya ojo! La otra gran ventaja ya la comentamos, podrás recorrer el parque de noche, cosa que no puedes hacer con tu coche.

Lo primero que vimos fue una manada enorme de búfalos que bajaban una cuesta muy empinada para ir a beber agua. Ya habíamos visto muchos búfalos pero verlos en esta situación fue bastante curioso. Al poco un coche se paró para darle un chivatazo, que sería una manada de leones tumbados a la sombra. La verdad que estaban en la misma disposición que los del final de esta mañana, pero en otro sitio, a saber si eran los mismos. Sí que es verdad que al estar un poco lejos y en bajada ganamos mucho viéndolos desde lo alto de nuestro minibús.

Creo que no hace falta decir que desde nuestra experiencia podemos confirmar al 100% lo de que Satara es la zona de los felinos. Bueno, realmente la zona de los leones. Este era nuestro cuarto encuentro con ellos durante el día y quedaba uno más!

Una curiosidad de Satara en invierno es que el paisaje es totalmente amarillo hasta que llegas a los alrededores de los ríos, donde se forman una especie de oasis que te transportan por un momento a otro lugar. En uno de estos sitios vimos a una familia de elefantes aprovechando las abundantes hojas de la zona.

Elefantes en los «oasis» de Satara.

Siguiendo la carretera hacia el sur, ruta que había elegido nuestro conductor, se empezaba a acercar el atardecer mientras nos cruzábamos con todos los coches de vuelta al campamento. Vimos una avutarda y un par de chacales, conocidos por ser muy escurridizos.

Chacal cruza una carretera del Kruger.

Te contamos tres curiosidades para que conozcas a los chacales un poco mejor.

  • Comunicación con aullidos: Los chacales son conocidos por sus aullidos distintivos, especialmente al atardecer y durante la noche. Usan estos sonidos no solo para marcar su territorio, sino también para localizar a sus compañeros o advertir a otros chacales. Sus aullidos a menudo se parecen a los de los coyotes y se pueden escuchar a grandes distancias.
  • Son monógamos: A diferencia de muchos otros carnívoros, los chacales forman parejas monógamas que se mantienen unidas durante toda la vida. Los machos y las hembras crían juntos a sus crías y, en ocasiones, los cachorros mayores pueden quedarse con los padres para ayudar a criar a las siguientes camadas.
  • Carroñeros eficientes: Aunque los chacales son hábiles cazadores, también son carroñeros muy efectivos. En muchos ecosistemas, siguen a grandes depredadores como leones o hienas para aprovechar los restos de sus presas. Esto les permite alimentarse sin enfrentarse directamente a animales más grandes o peligrosos.

Ya se estaba haciendo de noche y estábamos en el lado del vehículo que daba al atardecer, así que disfrutamos de nuestro penúltimo atardecer en el Kruger! Además, como tienes que llegar al campamento cuando todavía hay luz, nunca habíamos visto anochecer completamente recorriendo el parque, y nos encantó!

Atardecer durante el Game Drive.

Cuando se hace totalmente de noche el conductor reparte dos linternas muy potentes para que una persona de cada lado vaya alumbrando y sea posible hacer algún avistamiento nocturno. La realidad es que el único que avistaba él, pero bienvenido sea!

De vuelta al campamento teníamos que pasar por el mismo sitio donde estaban los leones tumbados al principio del safari. Pues resulta que habían aprovechado la tranquilidad que deja el cierre de los campamentos y estaban todas tumbadas en la carretera!

Disfrutar de todas esas leonas nosotros solos fue otro momentazo que nos regaló Satara. Por enésima vez durante el viaje tuvimos la ilusión de ver a uno de estos felinos cazando cuando un par de leonas empezaron a avanzar hacia una manada de impalas. Nuestro conductor nos llegó a decir que apagásemos las linternas para no revelar su posición y que pudiesen acercarse lo máximo posible, momento en el que las encenderíamos para ver el espectáculo. Sin embargo, se echaron para atrás en el último momento, una pena!

Estuvimos allí hasta que llegó la hora de volver al campamento. La experiencia del Sunrise Game Drive nos gustó mucho. Eso sí, creemos que con hacer uno es suficiente. No deja se ser muy parecida a hacerlo por libre, con sus pros y sus contras, pero es algo diferente que recomendamos probar, aunque sea para ver el Kruger de noche.

El día completo por Satara no había decepcionado para nada, y acabó de confirmar que era nuestra zona favorita del Kruger sin ninguna duda. Tanto que lo hemos incluido en nuestro post sobre nuestros 10 lugares favoritos de Sudáfrica. Terminamos el día cenando en el restaurante un par de hamburguesas, más flojas que las de Lower Sabie, por unos 20€ con bebida los dos. Los restaurantes cierran a las 9 de la noche por lo que se adecúan a las personas que terminan su safari más tarde que el resto de viajeros, como era nuestro caso. Ya cenados nos fuimos a descansar para afrontar nuestro último día en el Kruger.

Día 18. Sexto día en el Kruger. De Satara a Olifants

Qué rápido se pasa lo bueno! En un abrir y cerrar de ojos llegamos a nuestro último día completo en el Kruger. Pese a que, como ya sabéis (si habéis leído todo el post claro, que tiene su mérito), tuvimos algún momento de pequeño bajón, nos daba mucha pena estar afrontando nuestras últimas horas de safari por libre hasta a saber cuándo.

Hoy tocaba dejar atrás Satara con todos sus leones y poner rumbo a Olifants, nuestro último campamento del Kruger. Ambos alojamientos están separados por algo más de una hora si vas directamente. Como la zona este ya la teníamos más que vista, decidimos dar una oportunidad a la zona oeste. Cogimos la carretera dirección Orpen hasta Timbavati Road, un camino secundario que acaba prácticamente en Olifants.

Los primeros avistamientos del día fueron un águila marcial, la más grande de las que habita África, y varias cebras, por cierto, muy protagonistas también de la zona de Satara.

Águila marcial.

Un poco más adelante nos encontramos con el animal que más ganas teníamos de ver dentro de los que no habíamos avistado todavía, el licaón o perro salvaje. Nos encontramos con tres ejemplares que parecían tener una especie de riña con otras tres hienas. Hubo un momento que pensábamos que íbamos a ver una pelea entre ambos, pero al final cada uno se fue por su lado.

Perro salvaje a la izquierda con una hiena a la derecha.

Los licaones son una especie realmente única en el mundo. Por desgracia están en peligro de extinción, quedando entre unos 6.000 y 7.000 individuos en todo el mundo. Te contamos algunas curiosidades.

  • Cazadores súper eficientes: Los licaones son considerados uno de los depredadores más exitosos de África. Su tasa de éxito en la caza es del 80%, mucho mayor que la de otros grandes depredadores como leones (alrededor del 25%). Esto se debe a su capacidad de cazar en equipo y a su excelente coordinación durante las persecuciones en grupo.
  • Gran sentido de la comunidad: Son animales altamente sociales y colaborativos. Toda la manada se involucra en el cuidado de las crías, y cuando uno de los miembros está herido o enfermo, el resto de la manada comparte comida con él hasta que se recupere. ¡Incluso se alimentan entre sí regurgitando comida para aquellos que no pueden cazar!
Licaón.
  • No ladran, hacen «chirridos»: En lugar de ladrar como los perros domésticos, los licaones emiten sonidos de alta frecuencia, conocidos como «chirridos» o «twitters», para comunicarse entre ellos. También producen otros sonidos, como gruñidos y vocalizaciones complejas, para coordinarse en la caza o cuando llaman a la manada.
  • Velocistas resistentes: Los licaones no solo son veloces, alcanzando velocidades de hasta 60 km/h, sino que también son extremadamente resistentes. Pueden mantener altas velocidades durante largos periodos de tiempo, lo que les permite agotar a sus presas en persecuciones que a veces duran varios kilómetros.
  • Estructura social única: A diferencia de otras especies de cánidos, en los licaones, las hembras jóvenes son las que dejan la manada para formar nuevas, mientras que los machos suelen quedarse en su manada natal durante toda la vida. Esto es contrario a lo que ocurre en muchas especies, donde suelen ser los machos los que se dispersan.

Después de este gran avistamiento continuamos camino. Llegando a Olifants el paisaje volvía a cambiar. La impresión era de más sequedad. Mientras que en Satara eran campos amarillos de pajas medianamente altas, aquí la tierra y, sobre todo, los árboles secos eran los protagonistas. No nos gustaba tanto como el anterior pero tenía su encanto.

El resto de la mañana transcurrió bastante tranquila. Llegamos a la zona del campamento sobre las 12 del mediodía. Unos kilómetros antes tendrás que cruzar el Olifants Bridge, con unas bonitas vistas a todo el río que lleva su mismo nombre. Además te puedes bajar del coche, así que aprovecha para estirar las piernas y disfrutar del paisaje. Como teníamos hambre entramos en Olifants antes de lo que acostumbrábamos. Desde la zona del restaurante tendrás una excelente panorámica, aunque no tan animada como en Lower Sabie.

Comimos en el restaurante e hicimos tiempo hasta la hora del check in. Nos instalamos en nuestro último bungalow y salimos a aprovechar la última tarde de nuestra visita al Kruger. En el panel de avistamientos había algún leopardo y guepardo marcado en la carretera principal que une Olifants con Satara, así que fuimos para allá a agotar nuestra última bala de ver, o bien un guepardo de cerca, o un segundo leopardo. La verdad que cualquiera de las dos nos valía. Y, te avanzamos, tuvimos premio!

Estábamos a medio camino entre un campamento y otro cuando varios coches parados nos alertaron de que podía haber algo interesante en el lugar. Y vaya que lo había, una cheeta embarazada se dejaba ver a unos 100 metros. No era todo lo cerca que queríamos pero nada que ver con nuestro otro avistamiento de guepardos. Pero quedaba lo mejor. Tras un rato de espera, se empezó a acercar hacia nosotros hasta que llegó a la sombra de un árbol donde empezó a rebuscar algo. Y de pronto, y para el asombro de todos los que estábamos allí, levanta con la boca un impala recién cazado! Nos mirábamos de unos coches a otros alucinando con la escena que presenciábamos.

Cheeta embarazada en el Kruger.

Se sentó al lado de su presa y empezó su particular festín. Varias veces intentó moverla de sitio pero parecía que se quedaba atascada entre las ramas. Daba la sensación que andaba algo floja de fuerzas, una mezcla entre el embarazo y la reciente caza supusimos.

Habíamos conseguido nuestro gran objetivo de la tarde y ya no nos movimos de allí hasta que la hora nos obligó. Pudimos estar acompañando a la cheeta con su banquete cerca de una hora y media, y te aseguramos que no nos faltaban ganas de seguir alargando el momento. Te cuento algunas curiosidades del guepardo.

  • El animal terrestre más rápido: El guepardo es el animal terrestre más rápido del mundo. Puede alcanzar velocidades de hasta 112 km/h en distancias cortas (normalmente entre 200 y 300 metros), gracias a su cuerpo aerodinámico, largas patas y columna flexible que le permiten dar grandes zancadas.
  • Aceleración impresionante: Su aceleración es comparable a la de un auto deportivo, ya que puede pasar de 0 a 96 km/h en tan solo 3 segundos. Esta capacidad le permite emboscar a sus presas de forma rápida y precisa.
  • Garras semirretráctiles: A diferencia de otros felinos, las garras del guepardo son semirretráctiles (no se retraen completamente), lo que les proporciona tracción adicional al correr, similar a los tacos de un zapato deportivo.

Cheeta.
  • Las manchas de su pelaje son únicas: Cada guepardo tiene un patrón de manchas negras único, como las huellas dactilares en los humanos. Esto ayuda a los investigadores a identificarlos individualmente.
  • «Lágrimas» características: Los guepardos tienen marcas negras en el rostro, llamadas «líneas de lágrimas», que se extienden desde los ojos hasta la boca. Estas marcas se cree que les ayudan a reducir el deslumbramiento del sol, mejorando su visión durante la caza a plena luz del día.
  • Visión adaptada para la caza diurna: A diferencia de otros grandes felinos que prefieren cazar de noche, los guepardos tienen una excelente visión diurna, lo que les permite detectar presas a más de 5 km de distancia. Cazan principalmente durante el día para evitar competir con otros depredadores como los leones y las hienas.
  • No rugen, emiten «chirridos»: Los guepardos no rugen como otros felinos grandes (leones, tigres). En cambio, producen una variedad de sonidos como «chirridos», «maullidos» y «ronroneos». Usan estos sonidos para comunicarse con otros miembros de su especie, especialmente con sus crías.

Cheeta.

  • Cráneo pequeño y ligero: Los guepardos tienen un cráneo relativamente pequeño y ligero en comparación con otros grandes felinos. Esto les permite tener una estructura más aerodinámica para correr, pero también les resta la fuerza de mordida, por lo que sus presas deben ser atrapadas y sofocadas con rapidez.
  • Táctica de caza de agotamiento: Aunque los guepardos son veloces, no pueden mantener su velocidad máxima por mucho tiempo debido a la acumulación de calor corporal. Si no logran capturar a su presa en unos 20-30 segundos, suelen detener la persecución para evitar sobrecalentarse.
  • Problemas genéticos y baja variabilidad: Los guepardos tienen una variabilidad genética muy baja en comparación con otras especies, lo que significa que son genéticamente muy similares entre sí. Esto los hace más susceptibles a enfermedades y problemas de reproducción, lo que, sumado a la pérdida de hábitat y la caza furtiva, ha contribuido a su disminución drástica en número.

100% satisfechos de nuestra última tarde, emprendimos camino de vuelta después de apurar todo lo posible. Nuestra última parada fue en Olifants Bridge para disfrutar brevemente del atardecer.

Nuestro último atardecer en el Kruger.

Entramos por la puerta 1 minuto antes de las seis de la tarde y fuimos a la tienda a aprovisionarnos para hacer la última barbacoa del Kruger y del viaje. Las tiendas de los campamentos cierran más tarde que la hora de «toque de queda», por lo que no hay problema con hacer las compras a la vuelta.

Preparamos la barbacoa cual expertos y disfrutamos de la última noche de campamento. El día siguiente lo teníamos reservado para la Panoramic Route, así que teníamos la opción de ir directamente a la salida para dedicar todo el día a la ruta o dividir el tiempo entre esta y un safari por libre. Como vimos que había bastantes puntos de interés por el camino decidimos el primer plan.

Barbacoa en nuestro bungalow de Olifants.

Día 19. Despedida del Kruger. De Olifants a Phalaborwa Gate

Amanecimos a la misma hora de todos los días para poner rumbo a la salida. Creo que no lo he comentado en todo el post, pero siempre teníamos algo para prepararnos un desayuno. Los restaurantes abren más tarde de la hora de apertura de puertas así que no es la mejor opción si quieres salir de los primeros.

Búhos que utilizan en todos los campamentos para marcar las horas de entrada y cierre.

Vimos que podíamos salir por Phalaborwa Gate, lo que suponía subir hasta Letaba Rest Camp, o bajar a Satara y utilizar Orpen Gate. Pese a nuestro idilio con esta última zona decidimos seguir explorando un poco más el norte y despedirnos del Kruger por Phalaborwa Gate. El tiempo en coche hasta la puerta era de cerca de 2 horas, con lo que tampoco nos podíamos entretener demasiado.

Durante gran parte del camino veíamos una especie de pirámides de fondo que llamaban mucho nuestra atención. Sabíamos que aquí los egipcios no habían llegado pero es que la forma era la misma. Además, como estaba amaneciendo solo se podía distinguir la silueta y poco más. A final descubrimos que pertenecían al Masorini Archaeoligal Site, pero no entramos por lo que sigo sin tener una explicación clara de qué se trata. Lo que sí que vimos es que eran montañas recubiertas de árboles, pero entendemos que de alguna manera tuvo que participar el ser humano para que tuvieran esa forma tan característica.

Las «pirámides» del Kruger.

Más allá de estas curiosas formaciones fuimos disfrutando de los últimos elefantes, cebras, antílopes, jirafas o hienas. No tuvimos ningún gran último avistamiento, aunque tampoco salimos con ese objetivo (oye, que si se daba por nosotros encantados).

Familia de elefantes caminando.

Para despedir la serie de curiosidades que te hemos contado de muchos de los principales animales que verás en el Kruger, te presentamos las de la omnipresente cebra!

  • Rayas únicas: Cada cebra tiene un patrón de rayas único, como una huella dactilar. Aunque parezcan similares, no hay dos cebras con el mismo patrón de rayas. Estas rayas también podrían ayudar a las cebras a confundirse entre sí y desorientar a los depredadores cuando están en grupo.
  • Sistema de defensa en manada: Las cebras tienen un fuerte comportamiento de manada. Si un miembro es atacado o herido, las demás cebras a menudo rodean al individuo, formando un «escudo» de rayas, lo que puede dificultar a los depredadores identificar un blanco específico.
  • ¿Rayas blancas o negras?: Las cebras tienen piel negra, y las rayas blancas son el resultado de una inhibición del pigmento. Así que, técnicamente, las cebras son negras con rayas blancas.
  • Camuflaje natural: Aunque las rayas pueden parecer llamativas a simple vista, tienen una función de camuflaje en su entorno. En los pastizales o sabanas, el patrón rayado ayuda a las cebras a mezclarse con los reflejos de luz y sombra, haciéndolas menos visibles para los depredadores.
  • Comunicadoras a través de las orejas: Las cebras utilizan mucho las orejas para comunicarse entre ellas. Por ejemplo, cuando una cebra está alerta o enfadada, mantiene las orejas hacia atrás; si está calmada o relajada, sus orejas estarán hacia adelante. Las cebras usan esta posición para transmitir su estado de ánimo a las demás.

Sobre las 9 llegamos a Phalaborwa Gate y, ahora sí que sí, dábamos por terminada la visita al Parque Nacional Kruger. Pese a que todavía nos quedaba un día de viaje, la sensación al salir fue como cuando vuelves a tu casa después de un viaje largo, que faltaba algo. Después de 6 días intensos recorriendo con la mirada cada espacio por el que pasábamos costaba volver a acostumbrarse a que no te pudiera aparecer un león de la nada.

Nos fuimos de allí muy felices por la experiencia tan bonita que habíamos tenido, y con la convicción de que no iba a ser el único safari por libre que hiciésemos en nuestra vida. En mi caso además el paso del tiempo ha hecho que todavía valora más los días en el Kruger y es que, pese a que te acostumbras rápido a estar en un sitio así, es cuando sales cuando dimensionas el privilegio de poder viajar a lugares como este.

Esto es todo sobre visitar el Kruger en 6 días. Como ya te hemos comentado todas las actividades y horarios los puedes ver en la página oficial de SanParks. Y cualquier duda en los comentarios!

Te dejamos aquí el link a nuestro último día del viaje, en el que visitamos la Ruta Panorama.

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