Fiordos del este de Islandia. Seydisfjordur, Hengifoss, Studlagil…
Los fiordos del este de Islandia son menos conocidos que otras zonas del país, pero increíblemente bonitos. Bordear las enormes paredes de roca con vistas a los alargados entrantes de agua es una absoluta maravilla. Más aún si al final te esperan pueblos como Seydisfjordur, la localidad más bonita que visitamos en todo el viaje. Y, entre fiordo y fiordo, qué mejor que escaparte un poco hacia el interior para visitar cascadas espectaculares, como Hengifoss, o emblemáticos cañones, como Studlagil. De todo eso y más te hablamos en esta entrada, así que sigue leyendo que comenzamos!
Día 5. Ruta por los fiordos del este de Islandia. Seydisfjordur, Hengifoss, Studlagil…
Llegábamos al ecuador del viaje y tocaba recorrer los fiordos del este de Islandia. Amanecimos temprano en la bonita localidad de Seydisfjordur, a la que habíamos llegado tras un día de ruta desde Myvatn. Aprovechamos para visitar, entre otros, el enorme cráter de Hverfjall, la zona geotérmica de Hverir o los campos de lava de Dimmuborgir. De todo esto, así como de dónde dormir en los alrededores del lago, te hemos hablado en la entrada del Día 4, que te dejamos por aquí por si todavía no la has leído!
Recomendación: Día 4. Desde Myvatn a Seydisfjordur. Todas las paradas

Studlagil Canyon
Una de las paradas más conocidas que nos saltamos fue Studlagil Canyon. No teníamos suficiente tiempo y lo dejamos para el día siguiente. Sin embargo, dada la distancia que hay desde Seydisfjordur, tuvimos que decidir si visitar este famoso cañón o la cascada de Hengifoss. Tras mucho debate y votación, finalmente optamos por Hengifoss, de la que luego te hablamos. No nos arrepentimos para nada porque descubrimos un lugar precioso, pero tampoco podemos comparar. En cualquier caso, te contamos qué esperar del cañón y la información que teníamos preparada.

El Studlagil Canyon es uno de los paisajes geológicos más espectaculares del país. Es un cañón que destaca por sus impresionantes columnas de basalto, que forman un conjunto geométrico casi surrealista. Fue moldeado por el río Jökulsá á Brú, uno de los ríos glaciares más poderosos de Islandia, que también da lugar a imponentes cascadas como Dettifoss.
Llegar hasta allí no tiene más dificultad que usar tu navegador. Sin embargo, es importante conocer que hay varios aparcamientos, y que cada uno ofrece un tipo de visita. En la parte oeste está Studlagil Parking (puedes encontrarlo tal cual en maps), que da acceso a un mirador. Es gratuito, pero por lo que hemos leído, merece poco la pena llegar hasta el cañón para solo visitar este punto. Las vistas no deben de ser las mejores y, pese a que sí que verás una zona de columnas de basalto, no debe tener especial gracia.

La mejor opción es aparcar en la zona este, en Parking Klaustrusel – Studlagil, también gratuito. Desde allí sale un sendero de unos 2’5 kilómetros ida y vuelta que recorre la parte más bonita del cañón, pasando por la famosa cascada Studlafoss. Además, se puede acceder a la parte baja, desde donde se suelen sacar las fotos más conocidas de Studlagil. Tardarás entre 1:00h-1:30h, dependiendo de lo que te entretengas, y, por lo que sé de gente que lo ha visitado, debe merecer la pena. Como no siempre hay tiempo para poder ir a cada sitio, y menos en un país como Islandia, otro motivo para regresar!
Por cierto, si lo vas a visitar en invierno, siempre es recomendable chequear que las carreteras estén abiertas, no vayas a llegar y en algún punto te lleves una mala sorpresa.
Seydisfjordur, el pueblo más bonito de los fiordos del este de Islandia
Como ya te decía, amanecimos en Seydisfjordur. Habíamos aprovechado los últimos momentos de luz del día anterior para visitarlo, pero como es probable que te interese si estás leyendo esta entrada, te contamos brevemente qué hacer. No te llevará más de 40 minutos, así que puedes encajarlo bien al principio de la mañana.

Lo más popular es Seydisfjardarkirkja, la iglesia, a la que se llega desde una calle peatonal pintada con los colores del arcoíris. O eso vimos en fotos, porque estaba todo tan nevado que todas las calles eran blancas.
Más allá de eso, caminar alrededor del lago Fjardará y a orillas del fiordo también merece mucho la pena. Sin duda, fue la localidad más bonita que vimos en todo Islandia, lo que en gran parte se debe a su increíble localización.

De Seydisfjordur a Eglisstadir. Vök Baths, Fardagafoss, Gufufoss y Haífoss
Desde Seydisfjordur deshicimos la preciosa carretera que lo conecta con Eglisstadir, y que el día anterior nos había dejado tan maravillados. Hay tres cascadas que puedes visitar, además de unas termas localizadas a las afueras de Eglisstadir. Te contamos un poco de cada uno:
- Gufufoss y Haífoss: Son las dos primeras cascadas con las que te encontrarás de camino. Ambas se pueden ver desde la carretera, pero a la que más merece la pena acercarse es a Gufufoss. Tiene una caída de 27 metros y suele ser comparada con la archiconocida Skógafoss, pero a menor escala. Entiendo la comparación, aunque salvando muuuucho las distancias, si bien es cierto que esta la vimos parcialmente congelada y Skógafoss no, así que quizá se parezcan más en otra época.
- Fardagafoss: otra cascada poco conocida muy cerca de Eglisstadir. Hay que caminar unos 30-40 minutos desde donde dejas el coche, en una zona improvisada al lado de la carretera. La visitamos el día anterior, y el paisaje durante el camino fue realmente bonito. Cuando llegues arriba, además de la cascada, hay vistas hacia el lago Logurinn. Nuestra visita coincidió con que empezaba a atardecer, y la luz hizo que todo fuese aún más llamativo. Si vas bien de tiempo, te lo recomiendo, pese a no ser un imprescindible.

- Vök Baths: unas termas ubicadas justo en frente del lago Urridavatn. El precio es de 7.490 ISK (51’7€) para adultos y 5.290 ISK (36’5€) para estudiantes. Nosotros no llegamos a ir, pero viendo las imágenes lo veo un poco caro. Puedes comprar la entrada online en su página web. La gente habla muy bien de la posibilidad de sentir el contraste de temperatura entre el lago helado, al que te puedes meter, y las termas.
Hengifoss y Litlanesfoss
Como mencioné al principio, tuvimos muchas dudas entre visitar el Cañón de Studlagil o la cascada Hengifoss, y finalmente nos decidimos por esta última. Se ubica a una media hora de Eglisstadir, camino que tendrás que deshacer completamente si quieres continuar con la ruta por los fiordos del este de Islandia.
Al llegar hay un aparcamiento que cuesta unos 6-7€ por vehículo, e incluye los baños ubicados en un bonito edificio de madera. Desde allí parte el sendero que llega hasta la base de la cascada, y que se puede recorrer tanto por el margen izquierdo como por el derecho.

La caminata hacia Hengifoss es parte del encanto de la experiencia. Es de unos 2.5 kilómetros, de subida a la ida y de bajada a la vuelta, y pasa por otra cascada, Litlanesfoss, que está rodeada de columnas de basalto hexagonales. De hecho, viéndola se nos quitó un poco la mosca de haber prescindido de Studlagil. Como el camino es de ida y vuelta, te recomiendo ir por un lado y volver por el otro.
Tras unos 45 minutos de camino, ahí la teníamos, Hengifoss, una espectacular cascada de 128 metros de caída, ¡casi nada! Sin embargo, no solo es famosa por su altura, sino también por su entorno único. La pared del acantilado de detrás de la cascada exhibe capas de rocas volcánicas intercaladas con bandas de arcilla roja, que son restos de suelos antiguos. Te puedo asegurar que la vista es una auténtica pasada.

Después de disfrutar un buen rato de este increíble paraje, emprendimos el camino de regreso. Durante el descenso, caminarás de frente al lago Lögurinn, lo que regala unas vistas magníficas para cerrar la experiencia con broche de oro.
Ruta por los fiordos del este
Seydisfjordur, el fiordo más bonito
Volvíamos a la carretera tras la visita a Hengifoss para comenzar una ruta por alguno de los fiordos del este de Islandia. Comenzando por el norte, el primero es Seydisfjordur, donde se ubica el pueblo con el mismo nombre, del que ya te hablamos antes. En mi opinión, es el más bonito de todos los fiordos del este de Islandia.

Mjóifjördur
El siguiente que teníamos en nuestra lista era Mjóifjördur, justo al sur del anterior. Se extiende por unos 18 kilómetros y, lamentablemente, la carretera que lo recorre permanece cerrada en invierno (es de grava). Lo mejor es disfrutar de las imponentes montañas que lo rodean con pequeñas cascadas que se deslizan por sus laderas. Además, hay dos puntos especialmente conocidos: el WWII US Navy LCM ship wreck, los restos de un barco estadounidense encallado durante la Segunda Guerra Mundial, y la cascada Klifbrekkufossa, que forma una serie de saltos escalonados. De camino al fiordo también puedes parar en Klibrekku Waterfall.
Reydarfjordur
La siguiente parada que sí que pudimos hacer fue en Reydarfjordur, nombre que comparten tanto el fiordo como el pueblo ubicado en uno de sus márgenes. Como curiosidad, fue aquí donde se asentó una base militar aliada durante la guerra. Si te interesa, hay un pequeño museo en el pueblo, conocido como Stridsárasafnid, que muestra la vida de los soldados, pero que, según he leído, solo abre en verano. Nosotros aprovechamos para tomarnos un café calentito en Sesam braudhús, con precios razonables para ser Islandia. La localidad no tiene nada de especial, pero las vistas hacia el fiordo son espectaculares.

Fáskrúdsfjördur
Desde Reydarfjordur se retoma la Ring Road hasta el siguiente fiordo, Fáskrúdsfjördur. Al llegar, puedes desviarte por la 955 para visitar el pueblo con el mismo nombre, ubicado en la parte norte del entrante, o continuar por la carretera que recorre el margen sur. Nosotros, habiendo parado en el pueblo anterior, donde también aprovechamos para comer el bocadillo del día, optamos por no volver a desviarnos.

A lo largo de la carretera hay pequeños aparcamientos para disfrutar de las increíbles vistas. Ya lo he comentado en alguna que otra entrada sobre Islandia, pero lo repito: es un país donde acabaría mucho antes diciendo lo que no es bonito que resaltando cada lugar que lo es 🙂
Stödvarfjördur y Breiddalsvik
El siguiente tramo es algo menos impresionante. Recorre el pequeño fiordo de Stödvarfjördur y la bahía donde se ubica la localidad de Breiddalsvik. No hay ningún punto que merezca demasiado la pena en mi opinión, así que con ir disfrutando desde el coche vale para conocer esta parte.

Berufjördur y Djúpivogur
Berufjördur es el último fiordo de la zona este de Islandia. Además de las bonitas vistas desde la carretera, hay tres puntos donde puedes parar. Los dos primeros son cascadas, Folaldafoss y Nykurhylsfoss, también conocida como Sveinsstekksfoss.
Para llegar a Folaldafoss tienes que coger un pequeño desvío por una carretera de grava, la 939. Como permanece cerrada durante el invierno, la tuvimos que pasar de largo. La que sí que visitamos fue Nykurhylsfoss, conectada con un pequeño lago salino que hace que el paraje sea aún más bonito. Está justo al lado de la carretera, así que, no llevando mucho tiempo, merece la pena pararse. Hay un pequeño sendero para ver toda la zona.

La última parada que te proponemos en el fiordo de Berufjördur es en su extremo sur, en la pintoresca población pesquera de Djípivogur. Allí acabamos el día dando un agradable paseo al borde del mar, con bonitas vistas hacia todos los alrededores. Salimos del Hotel Framtíd y nos dirigimos hacia la derecha, hasta justo en frente de la zona que puedes ver en Maps como Írissker. Fueron unos 40 minutos ida y vuelta súper agradables.
Más allá de eso, hay otra zona conocida como el Paseo de los Huevos, Eggin i Gledivík, por unas curiosas esculturas que decoran toda la calle. Nos acercamos con el coche antes de irnos, pero nos pareció mucho mejor la opción que escogimos.

Dónde dormir en los fiordos del este de Islandia, zona de Djúpivogur
Comenzaba a anochecer cuando ya estábamos justo al lado del alojamiento de nuestra quinta noche en Islandia. Una de las cosas más complicadas a la hora de preparar un viaje por el país con coche, es elegir donde reservar hotel para no quedarte ni corto ni largo en la planificación del día. Como diría que nosotros acertamos bastante, hemos escrito una entrada hablando sobre ello, que te dejamos aquí.
Recomendación: Dormir en Islandia en la Ring Road.
Esta vez nos quedamos en Bragdavellis Cottages, unas preciosas cabañas en medio de la naturaleza. Reservamos dos casas, una para 4 y otra para 6 personas, y pagamos en total 382€, 38€ cada uno. 100% recomendado, muy acogedoras, limpias, cómodas y unos alrededores de ensueño.

Las casas son como mínimo para cuatro personas, por lo que para dos sale un poco peor. La más económica la puedes encontrar por 145€. Si no te convence, en el pueblo de Djúpivogur hay opciones más baratas, aunque con baño compartido todas las que hemos visto. Framtid Hostel, desde 88€ la habitación doble, u Hotel Framtid, por 110€. Además, hay un curioso alojamiento llamado Framtid Camping Lodging Barrels, en el que las habitaciones están dentro de unas cabañas con forma de barril.
Si prefieres continuar camino puedes quedarte en Krákhamar Apartments, aunque tendrás el mismo problema que en nuestro alojamiento, con cabañas preparadas para un mínimo de 4 personas. Tiene buenísima pinta, aunque el precio llega a los 200€ la noche.

Mapa con la ruta por los fiordos del este de Islandia
Por último, te adjuntamos el mapa con todos los lugares que visitamos en este día recorriendo los fiordos del este de Islandia.
Y hasta aquí la información sobre la zona este de Islandia. Al día siguiente comenzaríamos la segunda parte del viaje, que nos llevaría a recorrer todo el sur del país. Si quieres seguir nuestras aventuras, te dejamos por aquí la entrada del día 6, con las visitas a la playa de Stoskksnes, a la Playa de los Diamantes o al Lago Jökulsarlón, entre otros. Y, como siempre, cualquier duda en comentarios!
Recomendación: Día 6. Stoskksnes, el glaciar Jökulsarlón y el Cañón Mulagljufur.
