Visitar Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y el Cañón Mulagljufur

El sur de Islandia es la zona más visitada del país. Allí se ubican muchos de los lugares más famosos, que a tantos viajeros llevan a adentrarse en la tierra del hielo y del fuego pese al hostil clima. Entre ellos están Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur Canyon: una playa de arena negra con icónicas vistas del monte Vestrahorn, un glaciar del que se desprenden bloques de hielo que van a parar al lago Jökulsárlon, y un cañón que parece sacado de un cuento. Hoy te hablamos de todos ellos y de algún sitio más, así que sigue leyendo que comenzamos!

Entrábamos en la segunda parte de la ruta de 10 días en Islandia, y emprendíamos camino por el sur del país. Veníamos de recorrer la Península de Snaefellsnes, todo el norte y los fiordos del este. Estos últimos en el día previo, en el que visitamos, además de los espectaculares entrantes de agua, la emblemática Hengifoss, una imponente cascada de 127 metros de altura. Si quieres saber más sobre nuestro quinto día, te lo dejamos por aquí.

Hengifoss, un imprescindible en tu viaje por Islandia.

Amanecimos temprano en las cucas cabañas en las que dormimos, de Bragdavellis Cottages, muy próximas al pueblo pesquero de Djúpivogur. Teníamos algo más de tres horas de coche hasta el siguiente alojamiento y muchas paradas planificadas, así que desayunamos rápido y nos pusimos en marcha.

Después de una hora y media de camino llegamos a Stokksnes, uno de los lugares más fascinantes y fotografiados de Islandia, conocido por su playa de arena negra y las impresionantes vistas del monte Vestrahorn. Se ubica en una propiedad privada, por lo que la visita no es gratuita. Tendrás que entrar al Viking Café a abonar los 800 ISK (5’6€) por persona.

Dunas de la playa de Stokksnes, una maravilla visual.

El coche lo puedes dejar en el aparcamiento de la cafetería o continuar unos cuantos metros hasta la zona de la playa. Si haces el recorrido completo, que llega hasta el pueblo vikingo, da un poco igual donde dejarlo, ya que comenzarás la visita en un punto y lo acabarás en el otro.

Por cierto, según nuestra experiencia y lo que leído, el sur de Islandia es muchísimo más ventoso que el norte. Y, dentro del sur, Stokksnes es de los lugares con rachas más fuertes. Así que abrígate bien porque hace un frío que pela, y ten mucho cuidado al abrir las puertas del coche, que no es complicado que el viento te las arranque de cuajo.

Ruta por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur, donde el frío aprieta
Aislado del intenso frío y viento de la Playa de Stokksnes.

Comenzamos la visita en la playa, un extenso terreno cubierto por arena negra donde el viento forma pequeñas dunas ondulantes, que junto con la montañas de atrás crean un paisaje fascinante, con el que seguro que no te resistes a hacer alguna que otra foto.

Si continuas andando hacia el poblado vikingo, llegarás a una zona conocida por la fina capa de agua que la suele cubrir por el efecto de las mareas. Desde allí se saca una de las fotos más conocidas de Stokksnes, con el monte Vestrahorn de fondo y su silueta reflejada en la película de agua. Estaba completamente congelada cuando estuvimos, así que nos entretuvimos dejándonos deslizar por el hielo con el fuerte viento que nos llevaba hacia el poblado vikingo, ¡toda una experiencia!

El poblado vikingo.

Tras una dura lucha contra el hostil clima, conseguimos llegar al asentamiento vikingo. Este curioso complejo fue construido originalmente para una película que nunca se completó, pero ahora sirve como una atracción que transporta a los visitantes al pasado. Además del pequeño poblado formado por un puñado de casas, hay un barco amarrado en las proximidades, al que te puedes subir con total libertad.

Pese al frío, disfrutamos mucho de toda la visita. El paisaje en todo momento es espectacular, y el pueblo vikingo una peculiar manera de acercarte un poco más a la poco conocida cultura nórdica. Dedicamos cerca de una hora y media a todo el lugar.

El barco que aún se conserva en el poblado.

A apenas 20 minutos de Stokksnes se ubica la pintoresca localidad de Höfn, un pequeño pueblo que vive de la pesca. De hecho, la principal oferta del lugar es dar un agradable paseo por su puerto, mientras ves cómo llegan y salen barcos pesqueros.

Más allá de eso, puedes caminar por sus alrededores y acercarte a la zona de Ósland, un saliente de tierra conectado a la isla a través de Höfn. En el pueblo también puedes acercarte a Nýheimar, una curiosa columna de madera desde donde hay buenas vistas.

Vistas desde el puerto de Höfn.

Es una parada prescindible, pero puedes acercarte si tienes algo de tiempo. Nosotros paramos brevemente en la zona del puerto y continuamos camino.

El lago Jökulsárlón es conocido por ser el punto donde el glaciar Breiðamerkurjökull, una lengua del inmenso Vatnajökull, se une al océano Atlántico. Es el lago glaciar más grande y profundo de Islandia, con una extensión que ha crecido significativamente en las últimas décadas debido al creciente deshielo.

El lago Jökulsárlón
Bloques de hielo en el lago Jökulsárlón.

La característica más distintiva de Jökulsárlón son los enormes icebergs que se desprenden del glaciar y flotan lentamente hacia el mar, creando un paisaje mágico y dinámico que varía constantemente. A medida que los icebergs viajan por el lago, sus tonalidades van del blanco más puro al azul cristalino, un espectáculo visual que cambia con la luz del día y el clima.

Si tienes suerte, puedes ver focas tanto nadando en el lago como descansando sobre alguno de los icebergs. Nosotros vimos pasar una que iba en dirección al mar! También puedes avistar curiosas especies como los charranes árticos, un pequeño pájaro natural de estas latitudes.

Focas nadando en el lago Jökulsárlón.

Desde Höfn tardamos en llegar poco más de una hora, y aparcamos en el parking del lago, por 1.000 ISK (7€) cada vehículo. Desde allí dimos un agradable paseo por el margen este, mientras disfrutábamos del lento avance de los grandes bloques de hielo.

Se puede decir que hasta el lago Jökulsárlon llega la zona más visitada de todo Islandia, lo que se nota y mucho, sobre todo si llegas desde el norte como nosotros. No está para nada masificado, pero pasamos de ver todo prácticamente solos a compartir lo lugares con decenas o cientos de personas.

Una de las paradas en nuestro día por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur

Dedicamos a ver el lago unos 30-40 minutos. Es un sitio diferente al que vale mucho la pena acercarse, y justo al lado de la carretera principal del país, ¡así que no hay excusas!

Diamond Beach es una playa de arena negra ubicada justo al lado del lago Jökulsárlon. De hecho, es famosa porque el efecto de las mareas a veces provoca que alguno de los icebergs que llegan al mar a través del lago vuelvan hacia tierra, depositándose en esta playa. No hace falta mover el coche para llegar, por lo que el parking del que hablábamos antes también vale para visitar la Playa de los Diamantes.

Tienes dos opciones, acercarte a un mirador en el lado este del canal que une el mar y el lago, o cruzar el puente e ir hasta la arena. La más común es esta segunda, ya que es la forma en la que puedes ver los trozos de hielo justo al lado. Sin embargo, cada vez debe ser menos habitual encontrar grandes bloques. Nosotros viajamos en marzo y algo había, pero ni nos compensó acercarnos a verlos. No obstante, si llegas hasta el lago, que merece mucho la pena, no cuesta nada acercarse a ver cómo anda de diamantes.

Uno de los bloques de hielo desprendidos del glaciar Vatnajökull.

Tanto el lago Jökulsárlon como la Diamond Beach deben su interés turístico al glaciar Vatnajökull, el más grande de Islandia y de Europa. Cubre aproximadamente 8.100 km², lo que equivale al 8% de la superficie total del país. Con espesores que en algunos puntos alcanzan hasta 1.000 metros, este gigante de hielo alberga numerosas lenguas glaciares que se extienden hacia los valles, como Breiðamerkurjökull, que alimenta a Jökulsárlón, y Skaftafellsjökull, de las más visitadas. Es también hogar del pico más alto de Islandia, Hvannadalshnúkur, que se encuentra en la zona del Öraefajökull.

Visitarlo no es ni barato ni sencillo. Si quieres hacerlo por libre, y no eres un experto en este tipo de terrenos, la mejor opción es que te conformes con acercarte al final de alguna de las lenguas glaciares más conocidas. Te contamos alguna opción:

Visitando una lengua glaciar, un imprescindible en nuestro día de ruta por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur
Visitando una lengua glaciar, un imprescindible en nuestro día de ruta por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur.
  • Fjallsjökull: Se ubica detrás del lago glaciar Fjallsárlon. Hay un aparcamiento gratuito justo al lado, por lo que no es necesario ni andar ni emplear mucho tiempo en la visita.
  • Svínafellsjökull: Hay un parking gratuito a unos 15 minutos andando de la lengua. Pese a que la carretera que llega hasta allí es de grava, puede acceder cualquier vehículo. (Hemos leído de gente que dice que el aparcamiento es de pago, no sabemos si quizá cobran solo en temporada alta).
  • Skaftafellsjökull: el camino que llega hasta allí forma parte del Parque Skaftafell, que alberga también a la famosa cascada de Svartifoss. Hay que recorrer un sendero de unos 3 o 4 kilómetros desde el parking, de pago por cierto, 1.000 ISK por cada vehículo. El camino es sencillo y muy llano.

Nosotros visitamos las dos primeras, y la experiencia es similar. Si no tienes demasiado tiempo, son dos paisajes muy parecidos, así que con uno puede valer. Al Parque Skaftafell fuimos, pero no recorrimos el sendero hasta la lengua glaciar. En cualquier caso, ya te hablamos de él más adelante.

Te recomiendo que vayas bien abrigado a las lenguas glaciares, el viento es helador.

La segunda opción para visitar el glaciar Vatnajökull es contratar alguna de las excursiones guiadas. Como no nos hacía tanta ilusión para el precio que tiene, prescindimos de ello. No obstante, sí que nos informamos para tomar la decisión.

Suelen consistir en un tramo con 4×4 hasta el inicio de la caminata, andar hasta el glaciar, y una vez allí un paseo por su superficie, todo ello guiado y con el material necesario incluido. Si estás pensando en si no se puede hacer lo mismo por libre, primero se consciente de que los glaciares tienen profundas grietas que hacen que sea peligroso adentrarse sin conocimientos previos. Y, si los tienes, de que hay partes del glaciar a las que está totalmente prohibido acceder. El precio de la excursión suele rondar los 100€, con una duración de entre 3 y 4 horas normalmente. Te dejamos por aquí una opción.

Cueva de hielo es Islandia. Imagen obtenida de viajar.elperiodico.com.

Además, hay un extra que suele ser opcional, y que por supuesto encarece la experiencia: la cueva de hielo. Hay quién dice que no puedes ir a Islandia y no visitar una cueva de hielo, que es algo único que en pocos países se ofrece. Aún así, seguíamos sin tener las suficientes ganas como para asumir lo que costaba. Hay varias que se pueden visitar a lo largo de todo el glaciar, por lo que me informaría bien antes de reservar para asegurarme de que, ya que pagas, al menos explores una de las mejores. Añadir la cueva de hielo al trekking por el glaciar supone unos 50€ más. Por aquí te dejamos una excursión bien valorada.

Entre las lenguas glaciares de Vatnajökull se ubica Mulagljufur Canyon. Es mucho menos conocido que otros lugares de alrededor, pero te puedo asegurar que es increíblemente bonito. Es más, estaría en mi top 3 de sitios que más me sorprendieron de Islandia. Tallado por el flujo de agua glaciar a lo largo de milenios, el cañón está rodeado de imponentes acantilados cubiertos de musgo, cascadas que caen en múltiples niveles y una atmósfera de tranquilidad que lo convierte en un paraíso, frío, pero un paraíso.

Cascada en el sendero que recorre Mulagljufur.

Si pones en tu navegador el camino hacia Mulagljufur, justo al final encontrarás un aparcamiento donde dejar el coche gratis. A partir de ahí sale un sendero hasta lo alto del cañón. Pese a que no es duro, sí que entraña más dificultad que la mayoría de caminos que recorrimos en Islandia para llegar a otras atracciones. Son unos 40 minutos en los que tendrás que cruzar un pequeño río o superar empinadas pendientes. En cualquier caso, merece la pena.

Desde uno de los puntos más altos del cañón.

Una vez llegues arriba, ya tendrás una buena vista de todo el cañón. Pero si todavía tienes energía, se puede seguir subiendo. Nosotros llegamos a prácticamente lo más alto y desde allí nos deslizamos por el hielo para bajar. Dedicamos unas dos horas a explorar todo el lugar. Lo repito por última vez, 100% recomendado.

Paisaje de cuento para despedir el día por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur
Paisaje de cuento para despedir el día por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur.

El último punto que teníamos planificado visitar en nuestra ruta del día era el Parque Skaftafell, que alberga la famosa cascada de Svartifoss, conocida por las columnas de basalto que franquean la caída del agua. Sin embargo, no nos dio tiempo, así que tuvimos que posponerlo para el día siguiente. Como te estamos contando cada día en Islandia en un post distinto, te dejamos por aquí el del día 7 para que puedas saber qué hacer en Skaftafell y otros muchos lugares.

Svartifoss desde su base.

Terminamos la visita a Mulagljufur Canyon cuando ya anochecía, por lo que nos fuimos directamente a nuestro alojamiento. Lo reservamos en Kálfafell, una pequeña localidad al oeste del glaciar y a unos 30 minutos de Svartifoss, donde volveríamos al día siguiente. Fue la única vez en todo el viaje en la que tuvimos que deshacer camino porque no nos diera tiempo a hacer una de las visitas planificadas, así que nada mal.

Ruta por el sur de Islandia: Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur.

Nos alojamos en Selfell Guesthouse, donde reservamos dos apartamentos, uno de 6 y otro de 4. Si no me equivoco, es toda la oferta del alojamiento, así que estábamos solos. Pagamos 436€, 44€ la noche por persona.

El alojamiento está muy bien, con cocina equipada, un pequeño salón y las habitaciones y baños. Eso sí, solo merece la pena si sois un grupo de al menos 4 personas. Actualmente sale por prácticamente el mismo precio.

Selfell Guesthouse, alojamiento de la ruta por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur.
Alrededores de Selfell Guesthouse.

Si sois una pareja, la opción más económica es Hvoll Hostel, con habitaciones dobles con baño compartido desde 85€ la noche. Más allá de eso, es una zona cara para ser 2, con pocas opciones por debajo de los 140€. Puedes mirar en Fosshotel Nupar o Stracta Apartments, entre 140 y 170€ la habitación doble.

Por último, te adjuntamos un mapa con todos los puntos que visitamos en este día de ruta por Stokksnes, Vatnajökull, Jökulsárlon y Mulagljufur.

Y hasta aquí nuestro sexto día de viaje. Todavía nos quedaban por delante cuatro días en los que visitaríamos la capital del país, Reikiavik, o la cascada más famosa de Islandia, Skógafoss, pasando por el mítico Golden Circle (Círculo Dorado). De momento, te dejamos por aquí la entrada del día 7 y te animamos a que nos preguntes cualquier duda en los comentarios!

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