Qué hacer en el Círculo Dorado de Islandia. El mejor itinerario
El Golden Circle o Círculo Dorado de Islandia es una de las rutas más populares del país. Su proximidad a la capital, Reikiavik, hace que sea muy accesible tanto para los que visitan el país mucho tiempo como para los que lo hacen solo unos pocos días. Se compone de tres paradas imprescindibles: el Parque Nacional Thingvellir, Geysir y Gullfoss, más otras cuantas que te vamos a contar nosotros. Ya se encuentren o no dentro del círculo, te aseguramos que están muy próximas y que merece la pena visitarlas. Así que comenzamos, el Círculo Dorado de Islandia.
Esta entrada forma parte del recorrido diario de nuestro viaje por Islandia. Si quieres seguir la ruta, te dejamos por aquí todas las entradas que hemos publicado.
Día 9. Recorriendo el Círculo Dorado de Islandia
Llegamos al penúltimo día de nuestro recorrido por Islandia. Después de completar la Ring Road, tocaba visitar las principales atracciones del Círculo Dorado y acabar el viaje en Reikiavik. Realmente llegamos a esta zona el día anterior por la tarde, después de visitar algunas de las cascadas más espectaculares del sur de Islandia. Pero como eso ya te lo hemos contado en el Día 8, te lo dejamos por aquí y continuamos.
Recomendación: Día 8. Visitando las mejores cascadas del sur de Islandia.

La Laguna Secreta (Secret Lagoon). Las mejores termas del Círculo Dorado de Islandia
Lo que sí que te vamos a contar es como acabamos el día anterior, ya que forma parte de las atracciones del Golden Circle, y lo dejamos pendiente para esta entrada. Después de muchas visitas y un intenso frío, pensamos que no estaría mal acabar la tarde dándonos un relajante baño en las típicas termas de Islandia.
Las más famosas del Círculo Dorado son a la vez las más antiguas de las que se tiene registro en Islandia, la Laguna Secreta. Se construyó en 1891 y, aunque en un momento estuvo cerrada y algo olvidada, fue restaurada y reabierta para preservar su encanto histórico y rústico.
Eso sí, no te esperes un entorno idílico como en Myvatn Nature Baths o en Blue Lagoon. Esto es básicamente una piscina caliente. El agua de la Laguna Secreta se mantiene entre 38 y 40 °C durante todo el año, gracias a las fuentes termales geotérmicas subterráneas que la alimentan. Además de la zona de baño, cuenta con vestuarios equipados con duchas y taquillas. Como curiosidad, hay unas máquinas que te dejan el bañador prácticamente seco en cuestión de segundos.

Nosotros fuimos en marzo y, pese a que había gente, se podía estar muy bien. Lo decimos porque la piscina no es demasiado grande, así que no sabemos si en otra época puede estar algo masificada. El precio es de 4.200 ISK (29€), un poco caro para lo que ofrece. Nosotros éramos 11 y nos hicieron un descuento de grupo, por lo que terminamos pagando unos 20€ por persona. Puedes reservar tus entradas en su página web.
Gullfoss, la Cascada Dorada
Ahora sí, comenzamos con el noveno día del viaje. La primera parada fue en Gullfoss, conocida como la Cascada Dorada. Es el punto más septentrional del Círculo Dorado de Islandia, por lo que a partir de ahí empezaríamos a bajar. De camino, puedes parar una pequeña pero ancha cascada, Faxafoss.
Una vez llegues, hay un aparcamiento gratuito para acceder al camino que recorre el cañón con vistas a Gullfoss. Hay hasta tres miradores y una pequeña cafetería. La cascada consta de dos saltos: el primero de 11 metros y el segundo de 21 metros, que descienden en ángulo hacia un cañón profundo y estrecho. Si hace un día soleado, las partículas de agua que expulsa suelen provocar la formación de un bonito arcoíris, que embellece aún más el paisaje.

He de decir que me decepcionó un poco, aunque creo que hay una explicación. Hacía un día malísimo y solo se podía acceder al primer mirador. Según lo que he leído, merece mucho la pena hacer todo el sendero. Una pena, pero no recordaré a Gullfoss como una de mis cascadas favoritas en Islandia. Si tienes la suerte de poder visitarla al completo, reservaría entre 30 y 50 minutos, depende de lo que te entretengas con las fotos.
Como curiosidad, podrás ver una escultura dedicada a Sigrídur Tómasdóttir, hija del propietario de la tierra donde se ubica Gullfoss. Se debe a que, a principios del siglo XX, hubo intentos de aprovechar la cascada para la generación de energía hidroeléctrica, siendo esta joven fundamental en la lucha por evitarlo, y así preservar la belleza del lugar que aún se conserva. ¡Hasta amenazó con tirarse a la cascada si no se detenía todo aquello! Así que, si llegas hasta aquí, qué menos que dar las gracias a la simpática protagonista de la historia.
Geysir y Strokkur
A apenas 10 minutos en coche de Gullfoss se ubica otro de los lugares más destacados del Círculo Dorado de Islandia: Geysir y Strokkur. Son dos de los géiseres más famosos de Islandia y forman parte del área geotérmica conocida como el valle de Haukadalur.

El Gran Geysir, que dio origen al término «géiser», es uno de los géiseres más antiguos documentados en el mundo. Su actividad se conoce desde al menos el siglo XIII. Aunque solía ser muy activo, ha disminuido su actividad en los últimos años y rara vez entra en erupción. Durante su apogeo, podía lanzar agua hirviendo hasta 70-80 metros de altura, convirtiéndolo en uno de los más espectaculares del mundo. La última vez que tuvo actividad significativa fue en el 2000, cuando un terremoto en la región provocó su reactivación, llegando a expulsar agua hasta 122 metros de altura durante dos días.
La alternativa para no irte sin ver una erupción es Strokkur. Es extremadamente activo y entra en erupción cada 5-10 minutos aproximadamente, lanzando columnas de agua de hasta 20-30 metros de altura. Pese a estar lejos de ser tan impresionante como su hermano mayor, es el atractivo principal del lugar en la actualidad.

El complejo tiene un aparcamiento gratuito junto a un establecimiento mitad cafetería mitad tienda de souvenirs. Nos quedamos a ver a Strokkur en acción un par de veces y continuamos camino. No está mal visitarlo, pero después de todas las cosas maravillosas que ya habíamos visto en los ocho días previos, no diría que me enamoró.
Brúarfoss, Midfoss y Hlauptungufoss
Brúarfoss, Midfoss y Hlauptungufoss son tres cascadas provocadas por el río Brúará, ubicadas a unos 20 minutos hacia el sur de Geysir. La más bonita y visitada es Brúarfoss, conocida como la Cascada del Puente. Según la leyenda, había un puente natural de piedra que cruzaba el río Brúará en ese punto. En el año 1602, durante una severa hambruna en Islandia, un seguidor de la sede episcopal de Skálholt destruyó el puente para impedir que los campesinos hambrientos accedieran a las tierras fértiles controladas por la iglesia. Y, hay quién dice, que este señor finalmente murió ahogado en el mismo río. En la actualidad, debe haber una precaria estructura de metal que algún día debió servir para cruzar el río.

Para visitarlas, tienes dos opciones. Una es llegar a Brúarfoss Parking, un aparcamiento de pago a 350 metros de la cascada. Cuesta 750 ISK (5’2€) por vehículo. Si optas por esta primera alternativa, la más cómoda, es para no visitar las otras dos cascadas. La segunda opción es hacer una ruta que pasa por Midfoss y Hlauptungufoss, antes de llegar a Brúarfoss. Para ello, tendrías que aparcar en el punto marcado como Brúará Trail, gratuito en este caso. Desde ahí sale un sendero de 3 kilómetros hasta Brúarfoss, que tendrás que deshacer para regresar al coche. Se podría hacer el camino inverso aparcando en el primer parking que te hemos comentado, pero vas a ver lo mismo pagando.
Respecto al sendero, se se suele tardar entre dos y tres horas en ir y volver. Es mayormente llano, pero el barro o el hielo, dependiendo del momento en el que lo camines, debe ser abundante. Por ello, es más que recomendable llevar botas altas.

Entre lo malo que hacía, todas las cascadas que habíamos visto ya y el cansancio acumulado del viaje, no hubo mucho debate para decidir que podíamos prescindir de esta parada. En cualquier caso, viendo como estaba Gullfoss, lo más probable es que el camino hubiese estado impracticable. Por las fotos y pese a no ser impresionante, Brúarfoss me parece bonita, aunque el precio del aparcamiento es desorbitado.
Kerid, el cráter del Círculo Dorado de Islandia
Saltándonos la parada anterior, llegamos a Kerid tras conducir unos 50 minutos desde Gullfoss. Kerid es un cráter volcánico ubicado en el Círculo Dorado de Islandia, conocido por su distintivo lago de color azul turquesa que ocupa su base. Formado hace unos 3.000 años, Kerid es relativamente joven en términos geológicos, lo que se refleja en la intensa coloración rojiza de sus laderas, creadas por la roca volcánica rica en hierro. El contraste entre el rojo de la tierra, el azul del agua y el verde de la vegetación que crece alrededor, crea un paisaje verdaderamente bonito.

A pesar de no ser una de las principales atracciones del Círculo Dorado, fue la que más me gustó, solo disputado por Thingvellir, del que ahora te hablo. El cráter tiene unos 55 metros de profundidad, 170 metros de ancho y 270 metros de largo. Para acceder, hay un aparcamiento al lado. A diferencia del resto de atracciones de Islandia, aquí lo que cuesta no es aparcar, sino entrar al complejo de Kerid, 750 ISK (5’2€) por persona. Hay una pequeña caseta a la entrada donde se paga. Nosotros pasamos de largo y nadie nos dijo nada, así que eso que nos ahorramos jajaj
La visita tiene dos partes: dar la vuelta al cráter, que tardarás unos 20-30 minutos, y bajar hasta el interior. Dependiendo de la época, tu experiencia puede cambiar. Durante el invierno, el lago de dentro se congela y se puede «patinar» sobre él, mientras que en verano podrás bajar, pero, obviamente, solo a sacar la foto desde ahí.

Durante nuestra visita, en marzo, estaba aún congelado, lo que nos regaló un buen rato haciendo el payasete sobre el hielo. Lo que perdimos en Gullfoss por lo malo que hacía, lo ganamos aquí. Así es Islandia, un país que te brindará una experiencia u otra dependiendo de cuando lo visites. Terminamos dedicando algo más de una hora en Kerid. Además, dentro del cráter estábamos a refugio del viento, un gran alivio con el día que hacía.
Parque Nacional Thingvellir, donde se juntan Europa y Asia
La última parada del Círculo Dorado, o primera, según en qué dirección lo recorras, es el Parque Nacional Thingvellir, a 40 minutos de Kerid. Thingvellir es uno de los lugares más emblemáticos de Islandia, reconocido tanto por su importancia histórica como por sus impresionantes características naturales.
Desde el punto de vista histórico, es famoso por ser el lugar donde se estableció el primer parlamento democrático del mundo, el Althing, en el año 930 d.C. Durante siglos, los líderes vikingos se reunieron aquí para tomar decisiones políticas, resolver disputas y celebrar festividades. En 2004, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO debido a su relevancia histórica y cultural.

Desde el punto de vista geológico, es un lugar único. El parque se encuentra en el valle formado por la dorsal mesoatlántica, donde las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia se separan lentamente a un ritmo de aproximadamente 2 cm por año. Este fenómeno ha creado un paisaje espectacular lleno de fisuras, cañones y lagos cristalinos.
Como el parque tiene muchos lugares para visitar, te contamos los más relevantes.
Langistígur y Almannagjá
Langistígur es un mirador desde el que podrás ver la grieta de Almannagjá desde las alturas. Desde allí parte un sendero que recorre la propia grieta, de forma que mientras camines estarás dejando a un lado Europa y al otro América. Realmente es una pasada estar en un sitio así. Si caminas unos 10-15 minutos, llegarás a Öxarárfoss.

Öxarárfoss
Öxarárfoss es una pequeña cascada rodeada de columnas de basalto, que desprende un sonido especialmente relajante. Pese a que no se puede considerar espectacular, sobre todo teniendo en cuenta el nivel del país, merece la pena acercarse si estás haciendo el sendero, un imprescindible para mí.

Drekkingarhylur
Drekkingarhylur se traduce como «poza de ahogamiento» o «poza del ahogado», lo que hace referencia a la leyenda que le persigue. Según esta, en tiempos medievales esta poza era utilizada para arrojar a los criminales que eran condenados a muerte, especialmente aquellos acusados de crímenes graves.
Puedes llegar hasta aquí fácilmente y disfrutar del agua cristalina que cubre la poza.
Lögberg
Lögberg se encuentra en el borde de la fisura Almannagjá y está asociado con la historia del Althing, el parlamento vikingo que te comentamos antes. Las principales hipótesis dicen que aquí los líderes vikingos pronunciaban las leyes y proclamaban las decisiones más importantes de la asamblea.
Pese a que no es de los lugares más bonitos del parque, sigue siendo visitado por su importancia histórica. Puedes reconocer el lugar porque allí ondea una bandera islandesa.

Peningagjá
Peningagjá se traduce como «Grieta de las monedas», lo que hace referencia a una antigua tradición vikinga que involucraba el lanzamiento de monedas en la grieta. Actualmente, se puede observar perfectamente otra de las grietas del parque, cubierta por agua en este caso.
Thingvellir Church
La iglesia original en Thingvellir fue construida en el año 1000, en una época en la que el cristianismo fue adoptado oficialmente en Islandia, como parte de la transición religiosa que tuvo lugar en ese período. La iglesia actual, sin embargo, es una reconstrucción de la iglesia original, que fue reemplazada en 1859 por la estructura de madera que hay hoy.
La definiría como pintoresca, pero no imprescindible. Según cómo vayas de tiempo, puedes detenerte o no.

Silfra
Silfra es una fisura que se llena con agua procedente del glaciar Langjökull, que filtra el agua a través de capas de roca volcánica, lo que la convierte en una de las aguas más claras del mundo, con visibilidad de hasta 100 metros en algunos puntos.
Por ello, es un destino muy popular para practicar snorkel o buceo. No va a ser la típica imagen paradisiaca llena de peces de colores, pero tener esa visibilidad debajo del agua deber ser impresionante. Te dejamos por aquí una opción por si estás interesado es sumergirte.
El tiempo que emplees en Thingvellir dependerá mucho de hasta qué punto quieras recorrerlo. Como ves, puntos de interés no te van a faltar. Pese a ello, muchas de las atracciones son grietas, impresionantes sí, pero similares unas de las otras, por lo que no creo que sea necesario parar en todas. Nuestra visita coincidió con el peor clima que vivimos en todo el viaje. Las rachas de viento apenas dejaban andar, así que no nos entretuvimos demasiado. No obstante, caminar por la grieta de Almannagjá me parece algo que no te puedes perder.
Otras paradas en los alrededores del Círculo Dorado de Islandia
Todas las paradas que hemos comentado hasta ahora se pueden considerar parte del Círculo Dorado. Pero no hay por qué quedarse solo con la ruta convencional, así que te proponemos un par de paradas muy cercanas para que completes el recorrido.
Urridafoss
Urridafoss se ubica ya muy cerca del Cículo Dorado, a media hora de La Laguna Secreta, nuestra primera parada como ya sabes. Aunque no es una cascada tan vistosa como otras, la cantidad de agua que mueve es impresionante. Según he leído, en condiciones normales lleva un caudal de aproximadamente 360 metros cúbicos por segundo. Para que te hagas una idea de lo que supone, podría llenar una piscina olímpica en menos de 7 segundos.

Cando la visitamos, corría tanto viento que apenas se podía estar fuera del coche. Como el aparcamiento está justo al lado del mirador, nos bajamos tímidamente a echar un vistazo rápido. Era marzo y aún estaba parcialmente congelada, por lo que no fue tan impresionante como debe de ser verla primavera. Aún así, vale la pena acercarse.
Hjálparfoss y Haífoss
Hjálparfoss y Haífoss son dos cascadas al norte del Círculo Dorado, a 40 minutos de la Laguna Secreta. Durante el invierno, el acceso a Haífoss suele estar cerrado, la más impresionante de las dos, así que decidimos que sin poder verla no merecía la pena llegar hasta allí.

Hjálparfoss se caracteriza por ser una cascada doble, ya que es el punto donde dos corrientes se entremezclan, dando a parar a una tranquila piscina de aguas cristalinas. Se puede acceder caminando los 100 metros que la separan del aparcamiento. En mi opinión y sin haberla visto, solo merece la pena acercarse si tu destino final es Haífoss.
Por su parte, Haífoss es una de las cascadas más altas e impresionantes de Islandia, con una caída de 122 metros en el río Fossá. La cascada está situada en un cañón profundo, rodeada de escarpadas paredes de roca que muestran capas de antiguas erupciones volcánicas. Justo al lado de Haífoss se encuentra Granni, una cascada más pequeña que debe proporcionar un bonito contraste visual al paisaje. Una pena no haber podido visitarla. En las fotos que he visto, me recuerda a Hengifoss, a la que ubicaría en mi top 3 de cascadas favoritas de Islandia.

Dónde dormir en el Círculo Dorado de Islandia
Pasamos una noche en el Círculo Dorado, aunque realmente no fue la del Día 9, que te estamos contando, sino la del día anterior. Empleamos en visitar Gullfoss, Geysir, Kerid y Thingvelir unas 7 horas, desde primera hora de la mañana hasta después de comer. Acabada la ruta, nos dirigimos a Reikiavik, última parada del viaje, pero de eso ya te hablamos en otra entrada.
Como las paradas de la ruta no están excesivamente lejos entre sí, a excepción de Thingvellir, dormir más hacia una zona u hacia otra me parece indiferente. Nosotros nos quedamos cerca de la Laguna Secreta, un punto bastante céntrico. Dormimos en Brekkugerdi Guesthouse, una agradable casa.

Pagamos 545€ por 5 habitaciones dobles, tres con baño privado y dos con compartido, y con desayuno incluido, 54€ por persona. El hotel está muy bien, las camas son súper cómodas e incluye café ilimitado. Además de las habitaciones, hay una cocina que se puede usar y una zona de sofás muy agradable. Lo lleva un hombre muy atento que te facilitará varias recomendaciones para poder intentar avistar auroras boreales. Actualmente sigue ofreciendo habitaciones dobles por precios similares, 94€ la de baño compartido y 109€ con baño privado. Calidad precio nos parece la mejor opción del Círculo Dorado. No obstante, si no te importa gastar más dinero, hay muy buenos alojamientos.
Mapa con todas las paradas del día
Te adjuntamos un mapa con todas las paradas de las que te hemos ido hablando, para que no se te olvide ninguna!
Y hasta aquí nuestro día recorriendo el Círculo Dorado de Islandia. Pese a que tiene sitios bonitos, creo que gran parte de la fama viene de su cercanía a Reikiavik y accesibilidad. No obstante, tampoco contribuyó el pésimo día que nos hizo, con rachas de viento que apenas nos dejaban disfrutar de cada lugar. El día siguiente, y la misma tarde del día 9 realmente, se lo dedicamos a Reikiavik. Te dejamos por aquí la entrada sobre la capital, y te animamos a que nos consultes cualquier duda!
Recomendación: Día 10. Qué hacer en Reikiavik. Dónde comer y dormir.
