Qué hacer 3 días en Armenia por libre. La mejor ruta

Ubicado en la región del Cáucaso, Armenia es un destino prácticamente desconocido para la mayoría de personas. De hecho, también lo era para nosotros, al menos desde el punto de vista turístico. Y es que llegamos a este pequeño país casi por accidente. Estábamos planificando una ruta por Georgia cuando nos topamos con una buena combinación de vuelos que llegaba a Ereván, desde donde vimos que se podía ir fácilmente a Tbilisi. Pero claro, cómo íbamos a pisar un nuevo país sin dedicarle al menos unos días. Y eso fue lo que hicimos, alargar el viaje para poder pasar 3 días en Armenia, y ¡vaya acierto! Nos sorprendió gratamente, así que aquí venimos a contarte qué puedes hacer en territorio armenio!

Antes de comenzar con nuestro itinerario, comentarte que hemos escrito una entrada en la que hablamos de transportes, seguridad, internet, presupuesto… En definitiva, todo lo que debes saber antes de recorrer Armenia. Te la dejamos aquí por si te interesa!

La principal puerta de entrada a Armenia es su capital, Ereván. Conocida en su idioma como Yereván, acoge a más de un tercio de los tres millones de personas que viven en el país. Con tal magnitud, seguro que no te sorprende que sea el centro neurálgico de Armenia, donde tienen lugar los acontecimientos y festividades más importantes.

Pese a su tamaño, la parte positiva es que la mayoría de lugares de interés están en el centro. Nosotros hicimos todas las visitas a pie, a excepción de las que se situaban ya fuera de la ciudad, que las dejamos para el segundo día. Llegamos una calurosa mañana de julio bien temprano al Aeropuerto Internacional de Zvartnots, desde donde pedimos un Yandex hasta nuestro alojamiento, Andamyan 11. Respecto a esto, un par de cosas: la primera, que Yandex es la aplicación de VTC que funciona en Armenia, y la segunda, que los alojamientos en Ereván son bastante caritos para el nivel de su economía. El que escogimos, pese a no ser lo más glamuroso, cumplió bien su función por un precio competitivo, por lo que lo podemos recomendar.

Plaza de la República, el centro de Ereván y Armenia.
Plaza de la República, el centro de Ereván y Armenia.

Comenzamos el día visitando la Catedral de San Gregorio el Iluminador, uno de los monumentos religiosos más importantes de la capital y de todo el país. De hecho, es la iglesia más grande, con capacidad para albergar a unas 1.700 personas. Pese al antiquísimo pasado cristiano de Armenia, siendo el primer país en declarar el cristianismo como religión oficial, es bastante nueva. Se inauguró en 2001, y se caracteriza por su moderno diseño. No va a ser la catedral más bonita que veas en tu vida, pero nos pareció muy curiosa. Su interior austero carece de mucho interés.

Desde la Catedral nos dirigimos al Mercado de Arte de Ereván. Ubicado entre Buzand St. y Aram St., consiste en una alargada plaza totalmente llena de puestos en los que se vende de todo: ropa, cuadros, souvenirs, decoraciones, comida… Una zona súper agradable, en la que nos encantó pasear curioseando las tiendecillas. Acaba con una imponente escultura de Garegin Nzhdeh, un estadista armenio considerado héroe nacional.

Mercado de Artesanía de Ereván.

Continuamos camino al, seguramente, punto más importante de Ereván: la Plaza de la República. Es el corazón de la ciudad, albergando importantes edificios como el del Gobierno de Armenia, la Galería Nacional de Armenia y el Museo de Historia o varios Ministerios. Por cierto, todo el país es conocido por su color rosado procedente del uso de toba volcánica en la construcción, algo que es visible perfectamente en esta plaza. También hay una fuente que ofrece espectáculos musicales cuando cae la noche, bastante recomendables. Ver moverse los chorros de agua al son de It’s time to say goodbay nos dejó totalmente embobados. La plaza es realmente bonita.

Desde la plaza recorrimos el Shahumyan Park y el Vardanyan’s Park, dos alargados parques repletos de fuentes en las que los niños se refrescan en verano. Bueno, los niños y los no tan niños, porque con casi 40º no pude evitar meterme un poco jaja Seguimos caminando hacia el oeste para visitar la Mezquita Azul. Fue construida en el siglo XVIII, bajo el control persa. Hoy en día, es el principal lugar de culto para la comunidad musulmana de Ereván. Realmente, esta comunidad es prácticamente inexistente, pero Irán puso el dinero para la restauración y es quién la administra en la actualidad. Lo más bonito es ver su fachada culminada con una preciosa cúpula azul y entrar a su patio interior. Justo en frente está el Indoor Market, un mercado conocido por su curiosa fachada.

La Mezquita Azul, el principal lugar de culto para la comunidad musulmana en Armenia.
La Mezquita Azul, el principal lugar de culto para la comunidad musulmana en Armenia.

Un poco más al oeste entramos a pasear a Kond. Es uno de los barrios más antiguos y únicos de Ereván. Se encuentra en una colina en el centro de la ciudad y tiene una historia que se remonta a la época medieval. Es como visitar un pueblo a pocos metros de enormes avenidas y edificios, donde los vecinos siguen saliendo a la calle con sus sillas y mesas a hacer vida común. No podemos decir que sea bonito, pero sí que es algo diferente con lo que entrarás más en contacto con la vida de algunos locales.

La siguiente parada fue en Holy Mother of God the Mighty Church, una de las iglesias más antiguas de Ereván. Parcialmente destruida durante la época soviética, ha sido restaurada por la comunidad para convertirla en un importante centro religioso. Está rodeada por unos agradables jardines y merece la pena acercarse a verla. Fuera se exponen también jachkar, las conocidas como cruces de piedra, una pieza de arte vinculada a la iglesia armenia.

Caminamos por Pushkin St hasta llegar a Hyusisayin poghota, la calle más concurrida de la capital. Es una amplia avenida peatonal repleta de restaurantes, tiendas, cafeterías e imponentes edificios. Está llena de vida a cualquier hora, así que vale la pena caminarla tanto de día como de noche. Hacia el este, se ubica Charles Aznavour Square, una agradable plaza a la que te recomendamos ir. Continuando por Abovyan St. llegamos Astvatsatsin Kathoghike Church, una minúscula iglesia que data del 1964. A su lado se ha construido Saint Ana Church, que es la que se utiliza para celebrar misas y demás. Pasamos un agradable rato coincidiendo con una boda armenia, así que aprovechamos para tomarnos un respiro mientras curioseábamos sus tradiciones y vestimentas jaja

St. Astvatsatsin Kathoghike Church.

Seguimos paseando hasta la Plaza de la Libertad, en la que se ubica la Ópera de Ereván. Alrededor también hay un parque con un lago que utilizamos para refrescarnos los pies. Por la noche la plaza se llena de coches teledirigidos para los niños, lo que hace que haya un ambientazo. Al edificio de la ópera puedes entrar gratuitamente, pero solo hasta el vestíbulo. Si quieres conocerlo más en profundidad, tendrás que acudir a la representación de alguna obra.

Un poco más adelante está France Square, una enorme plaza en la que confluyen cuatro avenidas. Entre cada par de carreteras se ha colocado una zona verde que ha dado un poco de respiro al intenso tráfico del lugar.

Muy cerca de la Plaza de la Libertad se ubica el Complejo Cascada, uno de los monumentos más emblemáticos de Ereván. Se trata de una enorme escalera de piedra caliza que conecta el centro de la ciudad con el distrito de la colina Kanaker. Su construcción comenzó en la época soviética, en la década de 1970, pero no fue completamente terminado hasta los años 2000.

Además de ir disfrutando de la preciosa vista de la ciudad con el Monte Ararat de fondo, también alberga el Centro de las Artes Cafesjian, un museo de arte contemporáneo al aire libre. Se puede subir por las escaleras de fuera o por las escaleras mecánicas internas. En cada piso, hay una puerta que conecta ambas zonas, por lo que si optas por la alternativa cómoda, no te olvides de ir saliendo porque merece mucho la pena!

El Complejo Cascada, uno de los lugares más famosos de Armenia.
El Complejo Cascada, uno de los lugares más famosos de Armenia.

Más allá de la propia escalera, en su base se ubica una alargada plaza decorada con más esculturas, entre las que se encuentran dos obras de Fernando Botero, con las que ya habíamos coincidido a lo largo de todo el viaje por Colombia y nos habían encantado! En resumen, es una zona que cuenta con un montón de atractivos y que vale la pena visitar con calma, tanto de día como de noche. Sin duda, uno de nuestros favoritos de la ciudad!

Una vez llegamos a lo más alto de la cascada, continuamos subiendo otro poco hasta el Memorial del 50 Aniversario de la Revolución de Octubre. De hecho, en la época soviética se pensó que el propio Complejo Cascada formara parte del memorial, aunque, con la caída de la Unión Soviética, ambos lugares se desvincularon.

El memorial consta de un enorme pilar con una plataforma desde la que observar Ereván desde lo más alto. Nos sorprendió lo descuidado que estaba el camino hasta allí, aparentemente en obras, pero merece la pena acercarse a ver la espectacular panorámica. Como seguro que te suena, la Revolución de Octubre fue la que llevó a los bolcheviques de Lenin al poder, con la que se daba comienzo a la Rusia soviética.

Ya que llegamos hasta arriba, no podíamos bajar sin visitar el Victory Park. Su nombre procede de la idea original de su construcción, servir como espacio para conmemorar la victoria soviética en la Segunda Guerra Mundial. Hoy en día, es más un espacio verde con un pequeño parque de atracciones, mientras que la parte bélica ha quedado relegada a la zona de la Madre de Armenia.

Museo militar al aire libre con vistas al Monte Ararat, en los alrededores de la Madre de Armenia.
Museo militar al aire libre con vistas al Monte Ararat, en los alrededores de la Madre de Armenia.

La Madre de Armenia es una imponente estatua de bronce que se construyó para reemplazar la escultura de Stalin que ocupó el espacio hasta 1967. En su base hay un pequeño museo dedicado a la guerra, o eso habíamos leído, porque cuando estuvimos estaba completamente cerrado. Lo que sí que hay es material militar alrededor de la escultura, como un tanque soviético o un lanzamisiles. Te puedes subir al tanque y curiosear sus interiores, completamente vacíos claro.

Comenzaba a atardecer mientras bajábamos de nuevo por las escaleras del Complejo Cascada. Aprovechamos para ver un bonito paisaje desde arriba y llegamos abajo cuando ya era prácticamente de noche. Si la ciudad de día ya nos había encantado, casi que de noche nos gustó aún más. Las calles se llenan de gente y, siendo julio, el clima invitaba a pasar el rato en las terrazas, bancos y parques aprovechando que la temperatura daba un respiro respecto al bochorno del día.

Caminamos por la Plaza de la Libertad, Hyusisayin poghota o por la Plaza de la República. Muy cerca de esta última se coloca un curioso coche que funciona de tienda de souvenirs. En la propia plaza, no te puedes perder un rato del espectáculo nocturno de la fuente. Además, está iluminada preciosa.

El curioso coche que sirve como tienda en las agradables noches de Ereván, Armenia.
El curioso coche que sirve como tienda en las agradables noches de Ereván.

Fuimos a cenar a Restaurante Baron, un libanés que también ofrece platos tradicionales armenios. Tomamos un queso frito, una especie de albóndigas en salsa y unos saquitos de pasta rellenos de carne, muy ricos. Este último plato se llama Mante y es muy popular en Kazajistán, Uzbekistán, Turquía, Afganistán y, por regla general, en todas las gastronomías de Asia Central. Con bebida, pagamos unos 25€ entre los dos.

Después de un intenso día y de estar encantados con la decisión de haber visitado Ereván, ya solo quedaba descansar para aprovechar bien el día siguiente.

Tras haber dedicado el primer día en Armenia a conocer los principales lugares de interés de su capital, el segundo teníamos la intención de aprovecharlo para conocer alguno de los mejores sitios alrededor de Ereván. Los más conocidos son: Echmiadzín, la Catedral de Zvartnóts, el Khor Virap, el Monasterio de Geghard y el Templo de Garni.

Pese a que ninguno está excesivamente lejos, cada uno está hacia un lado, lo que alarga los desplazamientos. Por ejemplo, si haces una ruta por el orden en el que los hemos escrito arriba, te llevará 3:30h de coche y unos 165 kilómetros, contando con que sales y vuelves a Ereván. Si te interesa conocer todos, tienes varias opciones: un coche de alquiler, una excursión organizada o tirar de taxis/VTC.

Echmiadzín, el Vaticano de Armenia.
Echmiadzín, el Vaticano de Armenia.

Respecto a las excursiones, hay un montón de agencias ofreciendo este tipo de actividades en la Plaza de la República. También puedes reservarlo online, como esta que te dejamos aquí. El coche de alquiler nos parecería una gran opción si tiene intención de alargar el viaje unos días más por el resto del país. Si es solo para un día, es cierto que da más pereza hacer todos los trámites, pero te permitirá conocer todos los lugares a tu ritmo, así como hacer las paradas que desees.

La última alternativa es por la que optamos nosotros, los Yandex. Quizá no sea la mejor, pero, como no teníamos intención de ir al Monasterio de Geghard y al Templo de Garni, no sería para tanto. El día siguiente lo íbamos a dedicar ya a conocer varios monasterios del norte de Armenia, y ya habíamos visto otros monumentos similares al templo en otros viajes. ¡Ojo! Que creemos que ambos lugares merecen la pena, pero nos había gustado tanto Ereván que no nos queríamos ir sin volver a dedicarle otro par de horas. Para que tengas una idea, una hora en Yandex puede costar alrededor de 15€.

Salimos bien prontito de Ereván para poder llegar al Khor Virap a primera hora. Es uno de los lugares más visitados de Armenia, por lo que rápidamente se llena de gente. Pedimos un Yandex en la Plaza de la República por 13’5€. Nada mal teniendo en cuenta que son unos 50 minutos de trayecto. Llegamos poco antes de las nueve de la mañana, siendo casi los primeros, así que objetivo cumplido.

El monasterio de Khor Virap es famoso tanto por su importancia histórica como por sus impresionantes vistas del Monte Ararat. Su nombre, que significa «foso profundo» en armenio, hace referencia a la prisión subterránea donde San Gregorio el Iluminador fue encarcelado durante 13 años en el siglo III, antes de convertir al rey Tiridates III al cristianismo. Este evento marcó un punto de inflexión en la historia del país, ya que Armenia se convirtió en el primer estado en adoptar el cristianismo como religión oficial en el año 301.

Khor Virap, uno de los lugares más bonitos de Armenia.
Khor Virap, uno de los lugares más bonitos de Armenia.

El foso donde estuvo San Gregorio se puede seguir visitando. La entrada es totalmente libre, aunque está un poco escondida en uno de los laterales del monasterio, accediéndose a través de unas empinadas escaleras. Además de este espacio subterráneo, el complejo cuenta con la Iglesia de San Astvatsatsin, una pequeña capilla más antigua, cruces de piedra y las murallas que lo protegían.

Sin embargo, lo más famoso del Khor Virap son sus espectaculares vistas hacia el Monte Ararat. Si hay algo sagrado y venerado en el país por encima de cualquier cosa, aparentemente es este monte. Su importancia se originó con la adopción del cristianismo como religión oficial, al ser el sitio en el que, según la Biblia, el Arca de Noé quedó varada. Aunque el texto no menciona una montaña específica, la tradición cristiana y armenia identifican al Monte Ararat como el lugar donde el arca reposó.

Más allá de su conexión con la religión, el Monte Ararat es un impresionante volcán con dos picos. El Gran Ararat, de 5.135 metros de altura, y el Pequeño Ararat, de 3.896 metros. ¿Te acuerdas de la típica montaña que dibujas cuando eres pequeño? Pues podría ser perfectamente el Monte Ararat. Las vistas son espectaculares, de lo más bonito que vimos en Armenia. Eso sí, no te quedes solo con la vista desde el monasterio. Te recomendamos tanto subir a una pequeña colina justo al lado, con una cruz en lo más alto, como alejarte un poco del Khor Virap, desde donde conseguirás la foto más famosa de la zona, con el monasterio y el monte de fondo.

El Khor Virap con el Monte Ararat de fondo.

Hasta el Tratado de Kars, en 1921, el Monte Ararat estaba dentro de las fronteras de Armenia, entonces parte del Imperio Ruso. Sin embargo, tras la Primera Guerra Mundial y el Genocidio Armenio, Turquía tomó el control del territorio hasta nuestros días.

Tras una hora y media disfrutando de toda la zona, pedimos el segundo Yandex del día hasta Echmiadzín, a otros 50 minutos en coche. El precio del recorrido fue similar al primero, alrededor de 14€. Pese a que teníamos cierto miedo a que fuese difícil solicitar un Yandex desde el Khor Virap, nosotros no tuvimos problema y nos recogió en menos de 10 minutos.

Echmiadzín, oficialmente conocido como Vagharshapat, es considerada el centro espiritual de la Iglesia Apostólica Armenia y a menudo se le llama el «Vaticano de Armenia». Es el hogar de la Santa Sede de la Iglesia Apostólica Armenia y la Catedral de Echmiadzín, que es la catedral cristiana más antigua del mundo, construida en el año 301-303 d.C. tras la conversión de Armenia al cristianismo.

Paseando por Echmiadzín.

Hay todo un complejo en el que se ubican varios edificios importantes, como: la Catedral de Echmiadzín, el Museo de la Catedral, la Iglesia de Santa Hripsime y Santa Gayane, la Iglesia de Shoghakat o el Seminario Teológico de Echmiadzín.

Está todo rodeado por jardines, que, como no podría ser de otra forma teniendo en cuenta la importancia del lugar, permanecen súper cuidados. Además, se respira una paz y una tranquilidad que invita a caminar por sus caminos con toda la calma del mundo. Nosotros dedicamos un par de horas a conocer todo. y nos encantó. Si quieres saber más detalladamente qué hicimos y curiosidades sobre el lugar, hemos dedicado una entrada a Echmiadzín!

A unos 40 minutos andando dirección Ereván desde Echmiadzín se ubican las ruinas de la Catedral de Zvartnóts. Pese a que nos planteamos ir caminando, entre el calor que hacía y que no parecía que fuese a ser el trayecto más bonito del mundo, optamos por el Yandex. Nos costó unos 3€ los 10 minutos que tardamos en llegar. Aunque no lo hicimos, una buena idea sería pedir al conductor que te espere 15-20 minutos y te lleve de vuelta a la ciudad, ya que no se tarda más en ver.

La antigua catedral data del siglo VII, siendo un reflejo de la época de esplendor de la Armenia medieval. Su diseño era único en aquel mundo, con una planta circular y tres niveles, inspirada en modelos arquitectónicos bizantinos y persas. Aunque no se sabe con exactitud, se cree que colapsó durante el siglo X como consecuencia de un terremoto, quedando los restos escondidos hasta su redescubrimiento en el siglo XX.

La Catedral de Zvartnóts.

En un día despejado, el Monte Ararat detrás de las ruinas embellecen bastante el paisaje. Estando tan cerca de Echmiadzín, puede merecer la pena la parada, aunque está lejos de ser tan imprescindible como los otros dos lugares de los que hemos hablado.

Desde Zvartnóts pedimos el último Yandex del día hasta el Monumento a las víctimas del Genocidio Armenio, ya en la propia ciudad de Ereván, a unos 30 minutos de trayecto. Conocido como Tsitsernakaberd, es el principal lugar del país dedicado a la matanza que perpetró el Imperio Otomano contra el pueblo armenio entre 1915 y 1923. Se estima que alrededor de 1,5 millones de armenios fueron asesinados en deportaciones masivas, exterminios y marchas forzadas a través del desierto. Aunque muchos países han reconocido oficialmente este genocidio, Turquía sigue negándolo, lo que ha dificultado la reconciliación y ha mantenido tensas las relaciones entre ambos países.

El complejo cuenta con varias zonas con un profundo simbolismo. Las 12 losas inclinadas, que representan las 12 provincias históricas armenias que quedaron dentro de Turquía tras el genocidio, una llama eterna, en memoria de los mártires, un obelisco dividido en dos, que representa la separación del pueblo armenio entre Armenia y la diáspora, pero también su unidad eterna, o el Jardín de la Memoria, en el que Jefes de Estado, diplomáticos y figuras internacionales han plantado árboles como muestra de solidaridad con Armenia.

El Monumento a las víctimas del Genocidio Armenio.

Pero lo más importante es el Museo del Genocidio Armenio, con documentos, fotografías y testimonios sobre el terrible suceso. Abre de 11:00 a 17:00 todos los días a excepción del lunes, que está cerrado. Si no te da tiempo a ver el museo, al menos te recomendamos que subas al complejo, que sí que permanece abierto durante todo el día. Como se encuentra ubicado en lo alto de una colina, hay buenas vistas a toda la ciudad.

Dedicamos el resto de la tarde a caminar por Ereván. Bajamos desde el monumento caminando, cosa que animamos a hacer. Pasamos al lado del Estadio Hrazdan, donde antiguamente jugaba la selección armenia, y cruzamos por Victory Bridge. Desde este lado del canal Hrazdan Down, hay una bonita imagen a las casas de en frente, que pueden recordar vagamente a las casas colgadas de Cuenca.

Pasamos también al lado del Museo de Historia de Yerevan, dedicado a la preservación y exhibición de la historia de la ciudad desde sus orígenes hasta la actualidad. No entramos, pero cuesta 1.500 AMD (3’6€) y abre de 11:00 a 18:00 todos los días a excepción del lunes. Aprovechamos y nos acercamos a la Catedral de San Sarkis, cuya existencia desconocíamos hasta que la vimos desde el otro lado del canal, y eso que es de los edificios religiosos más importantes de la ciudad, y ya habíamos visto unos cuantos.

Estadio Hrazdan, donde jugaba la selección de Armenia.
Estadio Hrazdan, donde jugaba la selección de Armenia.

A partir de aquí, nos dedicamos a volver a caminar por los sitios que tanto nos habían gustado el día anterior. Esta vez cenamos en The food corner, un libanés tipo fast food con una amplia terraza, platos variados y ricos, buenos precios y una ubicación súper céntrica. ¡Muy recomendado!

Antes de dar por finalizado este segundo día en Ereván, te contamos un poco del Templo de Garni y el Monasterio de Geghard, los dos lugares en los alrededores de la ciudad que se nos quedaron pendientes.

El Templo de Garni es el único templo grecorromano conservado en el Cáucaso. Se encuentra en el pueblo de Garni, a unos 30 km al este de Ereván, a unos 50 minutos en coche. Fue construido en el siglo I d.C. durante el reinado del rey Tiridates I de Armenia, bajo la influencia del Imperio Romano. Se cree que estuvo dedicado al dios solar Mihr, de la mitología armenia precristiana. Pese a que la mayoría de templos no cristianos fueron destruidos con el cambio de la religión oficial del país, se cree que el Templo de Garni debió servir como palacio o refugio, lo que le valió su supervivencia.

A lo que no sobrevivió fue a un terremoto en el 1679, que lo mantuvo parcialmente en ruinas hasta su restauración en el siglo XX. El aspecto recuerda mucho, salvando las distancias, con el Panteón de Atenas. Eso sí, está bastante restaurado, perdiendo un poco su apariencia original. Su precio es de 1.500 AMD (3’6€), y abre de 9:00 a 22:00 todos los días.

El Templo de Garni. Imagen obtenida de Wikipedia.com.

A menos de 20 minutos en coche del Templo de Garni se ubica el Monasterio de Geghard. Está situado en el desfiladero del río Azat, lo que hace que parte del encanto de la visita sea su localización. Fue fundado en el siglo IV por San Gregorio el Iluminador, en el mismo lugar donde, según la tradición, había un manantial sagrado dentro de una cueva. No obstante, la mayoría de las estructuras actuales fueron construidas en los siglos XII-XIII por la dinastía Zakárida, en pleno auge del Reino Armenio medieval.

Su iglesia principal, Katoghike, fue construida en 1215, con impresionantes tallados en piedra y relieves de cruces armenias. Según hemos leído, es junto con el Khor Virap el otro gran reclamo turístico a las afueras de Ereván, lo que hace que, sobre todo si vas en fin de semana, esté bastante masificado. Por ello, lo mejor es tratar de ir a primera hora.

El Monasterio de Geghard. Imagen obtenida de horitzon.com.

Nuestro tercer día en Armenia fue a la vez el viaje hasta su país vecino, Georgia, en cuya capital pasaríamos la noche. Tbilisi y Ereván están separados por 5 horas en coche, lo que se tarda en recorrer los 273 kilómetros de la ruta. Lo más habitual suele ser hacerlo en tren o en minivan, pero nosotros buscamos una opción con la que conocer un poquito más de Armenia. Antes de continuar, comentar que hemos escrito una entrada dedicada a cómo viajar de Armenia a Georgia, que te dejamos por aquí.

La alternativa que encontramos fue contratar un tour con Envoy Hostel & Tours. Es una cadena de hostels que tiene alojamientos en ambas capitales, comenzando el trayecto en la puerta de su hostel en Ereván y acabando en la de su alojamiento en Tbilisi. Comienza a las 9:00 y dura 11 horas, por lo que llegarás a la capital georgiana para cenar. El precio es de 72€, en los que se incluye una guía que habla inglés, el transporte, desayuno, comida y las paradas que ahora te comentamos. La peor parte, es que solo se hace los viernes. De hecho, nosotros cogimos el vuelo de ida un día antes de lo que teníamos pensado para poder pasar dos días en Ereván antes de hacer el tour.

La Plaza de la República de Ereván.

Si tienes la suerte de poder cuadrar el día, e ir de Armenia a Georgia está en tus planes, te lo recomendamos muchísimo. Nos pareció que estaba genial de precio para lo que incluía. Además, lo hicimos los dos solos. Así que fueron 140€ por tener todo el día transporte privado, comidas y una guía para nosotros, ¡un chollazo! La guía fue una joven armenia súper simpática, que, además de contarnos las cosas propias del tour, nos contó bastantes curiosidades sobre la situación del país, el conflicto con Azerbaiyán…muy interesante conocer la versión de una local. Te dejamos por aquí más información por si te interesa.

Como decíamos, el tour comenzó a las nueve, bueno, se retrasó media hora porque el conductor debió pillar atasco para llegar. Una hora más tarde de ponernos en marcha, hicimos la primera parada en la población de Aparan. No fue turística, sino para desayunar algo. Entramos a una especie de mercado enorme en el que había varios puestos con repostería, bollería, bebida y todo tipo de alimentos. Comimos un pan con queso súper rico y continuamos camino.

Casi dos horas más nos llevó llegar al siguiente destino. Por cierto, la única pega que podemos poner al tour es que el aire del coche no era lo suficientemente potente para aliviarnos del bochorno que hace en Armenia en verano. Con estas temperaturas, normalmente estás deseando meterte al coche para ponerte al fresquito del aire acondicionado, pero durante el viaje fue al revés. Pero bueno, ¡un pequeño contratiempo!

La parada fue el Monasterio de Sanahin. Fue fundado en el siglo X bajo el reinado de la dinastía Bagratuni, aunque hay indicios de que existía una iglesia en el lugar desde el siglo IV. Su nombre, que en armenio significa «este es más antiguo que aquel«, refleja la creencia de que Sanahin es anterior a Haghpat, que sería la siguiente parada.

El Monasterio de Sanahin, en el Norte de Armenia.
El Monasterio de Sanahin, en el Norte de Armenia.

Según nos contó la guía, el monasterio fue un importante centro de educación, albergando una academia donde se enseñaban temas como teología, ciencias y caligrafía. De hecho, todavía se puede ver la sala en la que supuestamente se impartían las clases. El complejo cuenta con dos iglesias, San Astvatsatsin y San Amenaprkich, un atrio abovedado, una biblioteca y, cómo no, jachkars, las cruces de piedra.

Además de que el sitio es bonito, los alrededores no se quedan atrás. Se encuentra en un paisaje montañoso con vistas al desfiladero del río Debed. Pese al calor, disfrutamos un montón del lugar. Por cierto, cada parada consistía en una explicación por parte de la guía de todo el complejo, y a continuación quedábamos en tener x minutos para verlo por libre hasta volver a la ruta.

A apenas 20 minutos del anterior monasterio se encuentra la segunda parada turística del día, el Monasterio de Haghpat. Junto con el Monasterio de Sanahin, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1996. Datan de años parecidos, y también sirvió como centro educativo.

Además de los mismos elementos del Monasterio de Sanahin, dos iglesias, un atrio abovedado, una biblioteca y jachkars, también cuenta con un campanario. En nuestra opinión, es más bonito que Sanahin, sobre todo los alrededores, al situarse sobre una meseta con mejores vistas.

El Monasterio de Haghpat, en el Norte de Armenia.
El Monasterio de Haghpat, en el Norte de Armenia.

Desde el Monasterio fuimos a casa de una familia donde teníamos incluida la comida. Era literalmente su casa, nada de un restaurante familiar como habíamos pensado jaja Nos sacaron un montón de platos típicos mientras conversábamos con nuestra guía, la única que hablaba inglés. Una experiencia curiosa que nos gustó tener.

Con las energías repuestas, volvimos al coche para conducir los 20 minutos que nos separaban de la última parada, el Monasterio de Ajtala. Algo que nos llamó muchísimo la atención a lo largo del trayecto fueron los restos de grandes fábricas y edificios soviéticos, que quedaron totalmente abandonados con su caída. Muy cerca de este monasterio, se puede ver todavía una especie de teleférico que servía para la explotación de una mina cercana.

Lo más característico del monasterio es que se ubicó sobre una antigua fortaleza, lo que hace que cuente con murallas y torres defensivas. Además, su interior es el más bonito de los tres, conservándose impresionantes frescos que representan escenas bíblicas, santos y la Virgen María. Sus alrededores son preciosos, compitiendo con los del Monasterio de Haghpat.

Pese a que son tres visitas similares, no nos dio tiempo a cansarnos de ver los curiosos monasterios armenios. Además, acompañado con las explicaciones de la guía, nos encantó conocer un poco más de la interesantísima historia del país. Una vez vimos el último monasterio, continuamos camino hacia la frontera Bagratashen – Sadakhlo. El trámite fue muy sencillo. Los pasajeros que no vayan conduciendo se tienen que bajar del coche, mientras que el conductor, que sepamos, pudo pasar todos los controles desde el vehículo. Bajamos con nuestras mochilas, que no nos revisaron, y en apenas 20 minutos ya estaba todo hecho. Solo quedaba una hora y media más de coche hasta Tbilisi, donde daría comienzo nuestra aventura por Georgia.

Frescos bizantinos dentro del Monasterio de Ajtala de los mejor conservados en Armenia.
Frescos bizantinos dentro del Monasterio de Ajtala de los mejor conservados en Armenia.

Una parada que no hicimos y que nos quedamos con las ganas fue en el Lago Sevan. Es el lago más grande de Armenia y uno de los lagos de alta montaña más grandes del mundo. Se encuentra a unos 1.900 metros sobre el nivel del mar. Desde el punto de vista turístico, el lugar más visitado es el Monasterio de Sevánavank, desde donde se saca una bonita foto al edificio con el lago de fondo.

Parar aquí solo implica diez minutos más de coche respecto a la ruta que seguimos, por lo que, de ir por libre, hubiésemos escogido esta opción 100% seguro. Pese a su altura, que hace que el agua nunca coja demasiada temperatura, es visitado por muchísimos armenios que llegan para combatir el calor con un buen chapuzón. Como el país no tiene playa, bueno es el Lago Sevan!

Te dejamos por aquí un mapa con todos los lugares de los que hemos hablado a lo largo de la entrada.

Y hasta aquí qué hacer 3 días en Armenia. Terminamos encantados con haber sumado esta pequeña aventura al gran viaje que se venía por Georgia en los siguientes diez días. Nos sorprendió muchísimo el país, su ambiente, sus monasterios y lo agradable que nos pareció recorrer Ereván y su alrededores. Como siempre, cualquier duda en comentarios!

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