Visitar la Laguna de Quilotoa en Ecuador. Dónde dormir y comer

Ubicada en el corazón de los andes, la Laguna de Quilotoa es uno de los paisajes más bonitos de Ecuador. Este cráter volcánico, lleno de aguas turquesas y rodeado de un paisaje maravilloso, hace que no sean pocos los que acuden a verlo, aunque solo sea para observar esta maravilla desde sus miradores. Sin embargo, es posible bajar hasta el agua e incluso navegar! Así que allá vamos con todo lo que necesitas saber para visitar la Laguna de Quilotoa por libre!

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La Laguna de Quilotoa se encuentra a 3.914 metros sobre el nivel del mar, en la cordillera occidental de los Andes ecuatorianos, en la provincia de Cotopaxi. Este espejo de agua de color turquesa ocupa el cráter de un antiguo volcán.

Hace aproximadamente 800 años, una gran erupción volcánica —una de las más poderosas en la región andina— provocó el colapso del cono del volcán Quilotoa. Esta erupción dejó un cráter de más de 3 kilómetros de diámetro, que con el paso del tiempo se llenó de agua de lluvia y filtraciones subterráneas, formando la laguna que vemos hoy.

La Laguna de Quilotoa por libre
El espectacular paisaje de la Laguna de Quilotoa.

El agua de la laguna contiene minerales disueltos, lo que le da ese característico tono verde-azulado que cambia según la luz del día y el clima. Aunque el volcán está clasificado como inactivo, aún se pueden observar fumarolas subacuáticas y una leve actividad geotérmica.

Como tantos otros lugares tan impresionantes como este, Quilotoa no ha sido una excepción a la hora de ser la base de muchas leyendas de las comunidades que han vivido a su alrededor a lo largo de la historia. Algunas de las más famosas dicen que la laguna no tiene fondo, o que es un portal que conecta el mundo de los dioses con el mundo en el que vivimos. Leyendas apartes, lo cierto es que es un lugar precioso!

A diferencia de muchos de los lugares más visitados de Ecuador, que requieren muy poco desvío desde la carretera principal, la Panamericana, la Laguna de Quilotoa está algo más alejada. Desde el desvío más común para llegar, en la localidad de Latacunga, hay 1:30h de carretera.

Con esto queremos decir que, pese a que la mayoría de viajeros ven a Quilotoa como una visita de ida y vuelta en el día, según cómo organices tu itinerario te puede merecer la pena hacer noche.

Nosotros, por ejemplo, visitamos el Parque Nacional Cotopaxi el día anterior, y dormimos en sus alrededores. Para este día, teníamos previsto hacer el trayecto desde el Cotopaxi a Quilotoa y luego llegar a dormir a Baños, ya que al día siguiente íbamos a madrugar para hacer la ruta de las cascadas.

Llamas en nuestro alojamiento en Cotopaxi.

Y, para sorpresa de nadie, fue una paliza de día. Sobre todo si tienes intención de que la visita no sea solo el mirador de la laguna, se puede hacer largo. Terminamos llegando de noche a Baños, y te podemos asegurar que conducir de noche en Ecuador es agotador.

Pese a que en el Cotopaxi dormimos en nuestro alojamiento favorito de todo Ecuador, Hosteria Papagayo, súper recomendado, si volviésemos a repetir el viaje cambiaríamos un poco el itinerario. Reservaríamos de camino a Quilotoa. Quizás no haga falta que sea al lado de la laguna, pero sí que optaríamos por algo más cercano.

Nuestro precioso chalet en Hosteria Papagayo.

De hecho, llegamos a tener reservado un alojamiento en esta zona, el Starlight Mountain Lodge, pero cambiamos los planes a última hora. Está ubicado en Sigchos, una forma menos habitual de llegar pero que te recomendamos muchísimo, aunque ahora hablamos de eso. Si quieres algo que esté al lado, Samay Kirutoa Lodge creemos que es la mejor alternativa.

Si estás viajando por libre en Ecuador, hay dos formas de llegar a la Laguna de Quilotoa: en coche de alquiler y en transporte público.

Nosotros sin duda recomendamos el coche, es nuestra forma favoritísima de conocer cualquier país. No hay nada como la libertad de poder llevar tus horarios y parar donde te apetezca. Además, conducir en Ecuador es una aventura en sí misma.

Pero es que para llegar a la laguna de Quilotoa recomendamos el coche en especial. ¿El motivo? Pues una preciosa carretera por la que no pasarás si elijes otra forma de llegar. La vía Sigchos, la carretera más bonita que recorrimos en Ecuador.

La vía Sigchos, la forma más bonita de llegar a la Laguna de Quilotoa.

La forma más habitual es llegar por el sur, cogiendo el desvió en Latacunga. Sin embargo, nosotros te animamos a que llegues por el norte, desviándote hacia Toacazo. Y tenemos dos razones convincentes: la primera ya la hemos dicho, que viajarás a través de unos paisajes increíbles, y la segunda es que la visita a Quilotoa suele ser un camino de ida y vuelta, por lo que qué mejor que no repetir carretera, y llegar por una y volver por otra.

Lo único malo es que implica media hora más de coche, pero te prometemos que merecerá la pena. Bordear espectaculares cráteres, verás valles con imponentes montañas llenas de vegetación y, en definitiva, te enamorarás del camino. De hecho, parte de la culpa de que el día se nos hiciese tan largo es que no nos esperábamos tal espectáculo, lo que hizo que parásemos a recrearnos varias veces.

Otro de los paisajes que hizo que nos enamorásemos de la vía Sigchos.

Si te preguntas en qué estado está la vía Sigchos, en uno bastante decente. De hecho, no hay mucha diferencia a la E30, la alternativa. Es cierto que tiene algún desprendimiento más, pero esto es la norma en todo Ecuador.

NOTA: Nosotros recomendamos alquilar con DiscoverCars, el comparador con el que lo hacemos normalmente. Además, en Ecuador Sixt o Enterprise son las alternativas mejor valoradas.

Si no tienes coche, puedes optar por el transporte público. Si llegas desde Quito, tendrás que ir hasta la Terminal Terrestre Quitumbe, al sur de la ciudad. Lo más rápido para llegar si estás en el centro es coger la línea 1 de metro en la Estación San Francisco y bajarte en la Estación Quitumbe, en un trayecto que te llevará unos 25 minutos.

Allí coger un bus con dirección a Latacunga, o a Zumbahua si lo encuentras, que sería la opción ideal. Si llegas directamente a Zumbahua, estarás a 15 kilómetros de la laguna, que se pueden recorrer con otro autobús, camioneta pick up, taxi o incluso andando si te ves con energías.

Visitar la Laguna de Quilotoa
Nuestra visita a Quilotoa coincidió con la Semana Santa, y los locales hacen alguna celebración abajo. Ver como bajan y suben el camino las mujeres con los atuendos tradicionales y tacones nos dejó flipando.

Si vas a Latacunga, una vez llegues tendrás que coger otro bus hasta Zumbahua, y optar por alguno de los medios de transporte que te acabamos de comentar. Todas las alternativas salen por entre 4$ y 10$, contando con que no hagas el Zumbahua – Quilotoa andando. El autobús desde Quito a Latacunga lleva 1:30h, más 1:30h-2h desde Latacunga a Zumbahua. Sumando los tiempos de espera, nos parece que es una opción que solo recomendaríamos a quién tenga tiempo de sobra para conocer el país.

NOTA: no estamos seguros, pero creemos que existe un Latacunga – Quilotoa directo.

Si quieres llegar a Quilotoa desde otro punto de Ecuador, como Guayaquil o Cuenca, lo más probable es que tengas que coger primero un bus a Riobamba, y desde allí otro a Latacunga.

Uno de los coches con el que recorrimos Ecuador.

La última alternativa si no te convence ninguna de las dos anteriores es hacer una excursión de ida y vuelta desde Quito. La verdad que resulta muy económico, y es ideal para los que prefieran volver a dormir a la capital. Además, existe la opción de hacer una visita combinada al Cotopaxi y a la Laguna de Quilotoa, aunque no nos parece del todo recomendable. En nuestra opinión, demasiada paliza para poder disfrutar del día.

Una vez te hemos contado cómo llegar y dónde alojarte en la Laguna de Quilotoa, toca saber qué puedes hacer allí. Como ya hemos dicho, nosotros nos levantamos en Hosteria Papagayo, nuestro alojamiento en los alrededores del Cotopaxi, disfrutamos del mejor desayuno del viaje, nos despedimos de los animales, y pusimos rumbo hacia la Laguna Quilotoa.

Terminamos saliendo sobre las 10 de la mañana con 2:30 horas de trayecto por delante, que se acabaron convirtiendo en algo más de 3 con todas las paradas.

El camino de bajada y subida a la laguna.

Aparcamos muy cerca del camino de bajada, alrededor de este punto. Al llegar nos encontramos una especie de casetilla en la que un hombre paró a solo uno de nuestros dos coches. Pidieron 2$, pero nos parecía un poco estafa, así que pasamos de largo y no nos dijeron nada. Según he leído después, sí que suele ser normal que cobren esa cantidad en concepto de parking que va dirigida a las comunidades de Quilotoa.

Sin duda, una de las mejores cosas que hacer en Quilotoa es disfrutar de la vista desde arriba en alguno de sus mejores miradores. Al lado del aparcamiento hay varios con vistazas. Aunque hay alguno de pago – a los ecuatorianos parece que les encantan los típicos miradores con corazones y demás – no merecen la pena, a no ser que a ti también te apetezca esa foto claro.

Ve al gratuito, que no tiene pérdida, y ya conseguirás una gran foto. La alternativa más famosa es el Mirador de Cristal Shalala, a unos 15 minutos en coche dirección este. Probablemente tenga las mejores vistas, aunque no con mucha diferencia, y cuesta 2$ por persona.

La Laguna de Quilotoa desde uno de sus miradores.

Como hacer más de tres horas en coche para solo ver una vista sabe a poco, nosotros te recomendamos que no dejes aquí tu visita a Quilotoa. Una de las actividades más populares que hacer es bajar hasta el nivel del agua.

Desde al lado del mirador gratuito, a la izquierda del Restaurante Kirutwa Mushuc Wasi, parte una empinada bajada por un camino de tierra que acaba en el agua. Que, por cierto, en nuestra opinión hay mejores vistas en varios puntos de la bajada que desde arriba. Así que, aunque no quieras llegar hasta el final, te recomendamos que sí que la empieces porque merece la pena.

Los miradores de la Laguna de Quilotoa, un espectáculo.
En uno de los miradores que nos encontramos bajando hasta la laguna.

Por supuesto que bajar es fácil y no te requerirá de mucho esfuerzo, en unos 30 minutos lo tendrás hecho. Sin embargo, según vayas bajando y te cruces con la gente con la cara descompuesta irás viendo que el verdadero reto será subir. Y es que no olvidemos que estamos a casi 4.000 metros de altura. Si la subida ya sería dura por sí misma, este pequeño detalle te aseguramos que no ayuda.

Nosotros en subir tardamos alrededor de una hora, con muchas mini paradas para recuperar el aliento. La alternativa es subirte en alguno de los caballos que ofertan los locales, que por 10$ te dejarán arriba. Ahora bien, la cara de los caballos no era ni mucho menos mejor que la de las personas que subían. Un maltrato en toda regla, así que no lo recomendamos.

Desde abajo se ve mejor la magnitud de la subida jaja

Ahora bien, ¿bajar merece la pena? Pues cuestión de opiniones. Para nosotros sí, aunque si te vas a dejar media vida en subir, quizás no. En cualquier caso, las vistas son una pasada, ya no solo a la laguna, sino a las propias paredes del antiguo cráter. Además, abajo te espera una experiencia única, así que vamos con ella.

Sí, no tienes por qué quedarte solo con las vistas desde fuera, también puedes navegar en la propia laguna. Si te llama la atención esta experiencia, tienes dos opciones: alquilar un kayak o participar en una pequeña vuelta en lancha.

El kayak cuesta 3$ por persona la media hora, y los hay tanto de uno como de dos personas. El paseo en lancha son 15 minutos por 5$ cada uno. Según llegues abajo, hay una pequeña caseta con una pareja de señores que se encargan de las actividades, no tiene pérdida.

Un pequeño muelle a ras de la Laguna de Quilotoa.
Un pequeño muelle a ras de la Laguna de Quilotoa.

Nosotros queríamos hacer alguna de las dos, pero justo se nos puso a llover cuando llegamos abajo. Pese a que no tardó en parar, el miedo a que nos cayese la del pulpo en todo el medio de la laguna hizo que nos quedásemos con las ganas. Si no tienes tan mala suerte, creo que vale la pena una vez has llegado hasta abajo. Ir rodeando la laguna con esas impresionantes paredes de roca al lado tiene que ser imponente!

Por último, la otra gran actividad que hacer en el volcán Quilotoa es dar una vuelta completa a su cráter. Es una caminata de 11 kilómetros, que suele llevar alrededor de 5-6 horas. Puede parecer mucho para la distancia, pero es un continuo sube y baja a casi 4.000 metros de altura.

Nosotros por tiempo ni nos lo planteamos, así que no podemos contarte desde nuestra experiencia. No obstante, nos parece más algo para quién tenga muchos días, porque la vista no va a cambiar mucho. Ojo, que seguro que es preciosa, pero similar a la que hay desde cualquier mirador.

El camino principal discurre por la parte superior del cráter, y no debe tener mucha perdida. Aquí te dejamos una ruta.

Sufriendo con la subida.

A unos 10 minutos en coche hacia el sur de Quilotoa paramos brevemente en un mirador hacia el cañón del río Toachi. Está a pie de carretera, por lo que no implica ningún desvío, y asomarte es gratis. Aunque ya íbamos justos de tiempo, mereció la pena detenernos 10 minutos para despedir la Laguna de Quilotoa y sus alrededores.

El cañón del río Toachi, un bonito paisaje cerca de la Laguna de Quilotoa.
El cañón del río Toachi, un bonito paisaje cerca de la Laguna de Quilotoa.

Ya des la vuelta o bajas hasta la laguna, seguro que de vuelta te entra hambre. Una buena alternativa sería hacerte un bocadillo para este día, pero si no, hay un montón de opciones al lado de la ruta que baja. Nosotros te recomendamos el Kuru Ñan Coffee & Grill, con comida típica ecuatoriana muy bien de precio.

Y hasta aquí nuestra visita a la Laguna de Quilotoa. Como ya decíamos, acabamos el día en Baños, para levantarnos al día siguiente a hacer la ruta de las cascadas, mi día favorito del viaje! Como siempre, cualquier pregunta en comentarios!

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