Ruta por la antigua Carretera Militar Georgiana: de Tbilisi a Kazbegi

La antigua Carretera Militar Georgiana es la ruta que se construyó para conectar la capital del país, Tbilisi, con el territorio del que formó parte hasta 1991, Rusia. A raíz de la independencia, el objetivo militar perdió importancia a la vez que lo ha ido ganando el interés turístico, convirtiéndose en uno de los caminos más transitados por los viajeros que llegan a Georgia.

Conecta Tbilisi con Kazbegi, oficialmente llamado Stepantsminda, cruzando el impresionante paisaje del Cáucaso y ofreciendo paradas fascinantes como la fortaleza de Ananuri, el embalse Zhinvali o el Monumento a la Amistad Ruso-Georgiana. Pero lo mejor te estará esperando al final, la Iglesia de la Trinidad de Gergeti, que te regalará la imagen más bonita de todo el país. Te contamos toda la información que necesitas para recorrer la antigua Carretera Militar y no perderte nada, ¡comenzamos!

Comenzaba el tercer día de nuestro viaje por libre en Georgia en Tbilisi, ciudad que habíamos visitado los dos días anteriores. Nos despertamos temprano porque a las ocho de la mañana habíamos quedado en recoger el coche de alquiler. Guardamos todo y nos despedimos del Hotel Nata, después de pasar allí las tres primeras noches del viaje.

Para recorrer la Antigua Carretera Militar Georgiana hay dos opciones principales: coche de alquiler o excursión. Pese a que es posible y sencillo hacer el tramo con transporte público, solo tendrás que ir a la estación de Tbilisi (Didube) y coger una marshrutka, te perderás todas las paradas intermedias. Si te interesa, salen desde las 8:00 hasta las 19:00.

No obstante, las marshrutka funcionan de forma algo aleatoria, así que te recomendamos que te intentes informar bien a tu llegada ya que podría haber variaciones dependiendo de la época del año o el día. Como no se reserva con antelación, no tienes por qué preocuparte respecto a quedarte sin sitio. El trayecto suele costar entre 15 GEL y 20 GEL (5-7€), y es recomendable ir a la estación al menos 30 minutos antes de la salida que quieras coger.

Viajar en Goergia en Marshrutkas, lo más tradicional
Las famosas marshrutkas de Georgia.

Una opción más aconsejable para los que no quieran conducir es coger la excursión para ir, quedarte allí en vez de volver en autobús y regresar a Tbilisi con transporte público. Si optas por esta alternativa, pregunta en tu alojamiento de Kazbegi de donde están saliendo las marshrutkas en ese momento, aunque seguramente sea desde la plaza del pueblo.

Bueno, y antes de entrar en el coche de alquiler o excursión, también está la opción de cuadrar el viaje con un taxista. Puedes negociar el precio incluyendo todas las paradas que quieras. Si vas a Didube, allí encontrarás taxistas que te lo ofrecerán sin preguntar.

Conducir por Georgia te regala paisajes maravillosos.
Recorriendo la región de Kazbegi.

Visto el tema de transporte público, vamos con nuestra opción, el coche de alquiler. Elegimos LocalRent, un comparador que trabaja con compañías locales. Y esto significa que el alquiler es algo idiosincrático pero efectivo. Escogimos un Toyota Prius, por el que pagamos 85€ para 4 días.

Nos citaron en un punto al que llegamos con Bolt, dimos un pequeño depósito en efectivo, y quedamos en el mismo punto para la vuelta. Aunque el coche no destacaba por su limpieza, la verdad que todo nos fue genial.

NOTA: Si no te convence lo de compañías locales, la opción más convencional que te aconsejamos es DiscoverCars, el comparador con el que alquilamos normalmente. Además, en Georgia CarWiz, Budget, Alamo o Tbilisi Cars son las alternativas mejor valoradas.

Estábamos un poco expectantes a cómo iba a ser conducir en Georgia, habíamos leído un montón de cosas y la mayoría no eran del todo buenas. De hecho, dudamos mucho en si hacer esta ruta por libre o contratando la excursión. Finalmente, decidimos confiar en los que decían que no era para tanto, y menos mal, porque estamos totalmente de acuerdo con ellos. En cualquier caso, te dejo por aquí la entrada que hemos escrito sobre cómo de seguro es conducir por el país.

Parada en la ruta por la Carretera Militar Georgia, donde una pequeña figura adornaba el paisaje.

Por último, una muy buena alternativa, sobre todo para los que queráis ir y volver en el día, es coger una excursión. Las hay muy completas, bien valoradas y a muy buen precio, como está de aquí.

Volviendo a nuestro día, eran sobre las 8:30 de la mañana cuando nos pusimos en marcha. Había muchas paradas que hacer y teníamos como objetivo final hacer parte de un trekking, así que no había tiempo que perder.

La ruta tiene orígenes antiguos y ha sido utilizada desde tiempos inmemoriales como un paso comercial y militar que conectaba el norte y el sur del Cáucaso. Sin embargo, fue en el siglo XIX, durante el Imperio Ruso, cuando se mejoró y amplió significativamente para facilitar el tránsito militar y comercial. Por ello, su nombre proviene de aquella época.

Cubre aproximadamente 150 kilómetros, conectando Tbilisi con Vladikavkaz, ciudad ubicada al sur de Rusia. Por ello, tendrás que cruzar una frontera si quieres completarla. Pese a que está abierta al turismo, no he leído de ninguna agencia de alquiler de coches georgiana que permita usar sus coches en territorio ruso. Por ello, la mayoría de los turistas optan por quedarse en Kazbegi, la increíble región que ocupa esta zona este del Cáucaso. Sin paradas, la ruta lleva algo más de tres horas.

Camiones esperando su turno en la Carretera Militar Georgiana para cruzar la frontera.
Camiones esperando su turno en la Carretera Militar Georgiana para cruzar la frontera.

Los que sí que siguen hasta Rusia son los camiones, siendo esta una ruta habitual para muchos transportistas que llegan desde los países vecinos, Armenia y Azerbaiyán, o incluso desde otros más lejanos como Kazajistán o Kirguistán. Debido a que su tránsito no siempre es del todo fluido, es muy común encontrarse con una larga fila de camiones parados en la carretera esperando a que les dejen pasar. Según nos comentaron, el problema no es tanto que haya demasiados, sino que el tránsito se debe cerrar y abrir a gusto de los rusos. De hecho, nosotros vimos la fila al llegar, y al día siguiente no quedaba ni uno solo.

Otra curiosidad fue que por momentos nos transportamos a la India, y es que las vacas campan a sus anchas por las carreteras en Georgia, pese a no ser sagradas como en este otro país. En esta zona más remota puede que no sorprenda tanto, pero nos las llegamos a encontrar entrando a ciudades como Batumi, unos de los núcleos turísticos más importantes del país. Más allá de la peculiaridad, lo comentamos también para avisarte de que hay que tener precaución por las carreteras de Georgia, ¡nunca sabe uno con qué se va a cruzar!

Vacas en medio de la carretera militar.

Prácticamente conectado con Tbilisi se encuentra la antigua capital del reino de Georgia, Mtskheta. Es una preciosa localidad en la que destacan templos religiosos como la Catedral de Svetitsjoveli o el Monasterio de Samtavro. Además, sus calles más céntricas están repletas de puestos locales en los que se suelen vender tantos souvenirs como productos típicos del país. Una cosa que nos llamó bastante la atención son los helados de vino tinto, que no los llegamos a probar.

Tan famosa como la visita a Mtskheta es la ascensión hasta el Monasterio de Jvari, desde donde hay unas espectaculares vistas hacia la localidad y al cruce de los ríos Kura y Aragvi. Como curiosidad, «Jvari» significa «cruz» en georgiano, ya que marca el lugar donde Santa Nino erigió una cruz de madera para simbolizar la cristianización de Georgia.

Paseando por los alrededores de la Catedral de Mtskheta, una parada en la ruta por la Carretera Militar Georgiana.
Paseando por los alrededores de la Catedral de Mtskheta, una parada en la ruta por la Carretera Militar Georgiana.

Nosotros no paramos en Mtskheta. No porque no tuviésemos intención de verlo, sino porque lo teníamos planificado para dos días más tarde, cuando volviésemos de Kazbegi. Por ello, te hablamos de todo lo que hicimos con mucho más detalle en la entrada que te dejamos por aquí.

Nuestra primera parada de la ruta por la carretera militar georgiana fue en el embalse de Zhinvali, a una hora de Tbilisi. Bueno, realmente hicimos una parada previa opara tomar un café en un pequeño quiosco de carretera, pero esta fue la primera con interés turístico.

El embalse de Zhinvali es un impresionante lago artificial creado en la década de 1980, durante la era soviética, para lo que se construyó una presa en el río Aragvi. Su principal función es proporcionar agua potable a Tbilisi y otras áreas cercanas, además de generar energía eléctrica a través de una central hidroeléctrica.

Vista hacia el embalse de Zhinvali, nuestra primera parada en la Carretera Militar Georgiana.
Vista hacia el embalse de Zhinvali, nuestra primera parada en la Carretera Militar Georgiana.

Lo que hace especial al embalse de Zhinvali son las maravillosas vistas desde alguno de sus miradores. La mezcla del azul intenso del agua con el verde de las montañas de alrededor crean un paisaje hipnótico, que puede variar dependiendo de la época del año en el que lo visites. La parada principal es el punto marcado como Panorama Zhinvali Reservoir. Lo bueno es que tiene las mejores vistas, lo malo es que suele haber bastante gente. Sobre todo si coincides con alguna excursión, el motivo principal por el que preferimos ir por libre y poder ver sitios sin otras 50 personas al lado. Hay también muchos puestecitos que venden souvenirs, comida, bebida…

Si prefieres disfrutar de la vista en solitario, hay otros dos miradores antes, pero la imagen no es tan abierta como en el principal. Nosotros paramos en dos, uno donde estábamos prácticamente solos y en el más famoso.

Uno de los puestos del mirador principal del embalse.

Disfrutadas las excelentes panorámicas del embalse, continuamos apenas 10 minutos para hacer la segunda parada de la Carretera Militar Georgiana, en la Fortaleza de Ananuri. Todavía ubicado a orillas del embalse de Zhinvali, se trata de un complejo histórico construido entre los siglos XVI y XVII, con el objetivo de servir de bastión estratégico para los Duques de Aragvi, una poderosa familia feudal que gobernaba la región.

El complejo incluye varias estructuras bien conservadas, como torres de defensa, murallas y dos iglesias. La Iglesia de la Virgen destaca por su fachada con intrincados tallados y sus frescos interiores. La otra, más pequeña, es la Iglesia del Salvador, que contribuye a la famosa fotografía de los dos picos con el embalse de fondo.

Complejo de Ananuri y sus imponentes vistas al embalse de Zhinvali.

Parte de nuestra visita coincidió con alguna excursión, lo que nos complicó bastante acceder a algunos sitios. Uno de los lugares que más colas suele provocar es la torre de la Iglesia de la Virgen. Subimos por curiosidad aunque no merece mucho la pena. Las ventanas son tan pequeñas que apenas se ve el paisaje. Además, está en un estado bastante deplorable, no sé yo cuánto de seguro es que coincidan tantas personas allí arriba jaja

Lo que sí que te recomendamos es que pasees por la muralla, desde donde podrás obtener una magnífica vista del complejo. Como curiosidad, en Georgia hay un montón de perros callejeros, con sus consiguientes cachorros. Aquí fue el primer lugar que coincidimos con una camada de tres adorables perritos!

Antes de marcharte, te recomiendo acercarte al puente que cruza el río Arkala, desde donde hay una excelente vista a todo el complejo.

Ananuri, una parada imprescindible en la Carretera Militar Georgiana.
Bonita vista con Ananuri de fondo.

Regresemos al coche tras una media hora de parada para continuar con la carretera militar georgiana. El siguiente punto que teníamos apuntado estaba a 20 minutos, un mirador hacia el cruce entre dos ríos: Aragvi Gudamakari y Mtiuleti’s Aragvi. La gracia es que a uno se le conoce como el Aragvi blanco y a otro como el Aragvi negro, por su diferenciado color. El contraste da lugar a una peculiar imagen, que ha llevado a la fama a este mirador.

Sin embargo, el color depende mucho de la época del año y de las condiciones climáticas. Nosotros no tuvimos suerte y apenas se diferenciaba uno del otro. Por ello, no mereció mucho la pena, aunque está justo al lado de la carretera así que apenas perderás tiempo.

Como ves, los dos ríos tenían el mismo color cuando lo visitamos.

A partir de aquí disfrutamos de alguno de los mejores miradores de la ruta. La primera parada fue en un punto que puedes encontrar como Kvadro Tours. No la teníamos prevista ni apuntada, pero viendo las imágenes desde la carretera no pudimos evitar detenernos a disfrutar relajadamente de las vistas.

Imagen desde Kvadro Tours, una de las mejores vistas en la Carretera Militar Georgiana.
Imagen desde Kvadro Tours, una de las mejores vistas en la Carretera Militar Georgiana.

El siguiente mirador donde nos detuvimos estaba a unos 20 minutos en coche, después de haber ascendido unos cuantos metros por empinadas carreteras. Te dejamos por aquí el punto. Allí hay un par de plataformas orientadas hacia el enorme valle que se abre paso por debajo. Una absoluta pasada! Tbilisi nos había encantado, pero la carretera militar no se estaba quedando atrás.

Un poco más adelante cruzarás la población de Gudauri, un famoso complejo turístico de montaña ubicado en el Gran Cáucaso. Es especialmente conocido por ser uno de los principales destinos de esquí y deportes de invierno en el país. Como fuimos en julio, era prácticamente una población fantasma. Paramos en un supermercado a comprar pan para hacernos un bocadillo para comer, y continuamos.

El mirador del que te hablábamos antes.

A pocos kilómetros de Gudauri, llegarás al paso de Jvari, uno de los puntos más altos de la ruta, ubicado a 2.379 metros. Allí se encuentra el Monumento a la Amistad Ruso-Georgiana. Fue construido en 1983 para conmemorar 200 años del Tratado de Georgievsk, que marcó una alianza entre el Imperio Ruso y el Reino de Kartli-Kajetia, parte de la actual Georgia.

El monumento es una construcción de hormigón semicircular, decorada con un mural de mosaico que representa escenas históricas, folclóricas y culturales de Rusia y Georgia. Tiene la típica estética soviética que a mí, al menos, me llama la atención por su potente trasfondo patriótico.

Más allá del monumento, el principal atractivo de esta parada es la ubicación del monumento: al borde de un acantilado, lo que permite disfrutar de vistas panorámicas del valle de Gudauri y las montañas del Cáucaso. Imprescindible.

Monumento a la amistad ruso-georgiana.

Sobre las tres de la tarde llegamos al destino final, Kazbegi. Dedicamos entonces una mañana completa en recorrer la Carretera Militar Georgiana. Kazbegi, cuyo nombre oficial es Stepantsminda, es el pueblo que se suele utilizar como base para explorar toda la región. Tiene supermercados, restaurantes y muchísimos alojamientos. Pese a que es habitual hacer esta ruta de ida y vuelta en el día, nosotros nos quedamos a dormir dos noches, y te lo recomendamos muchísimo.

No por el pueblo, que no tiene nada más allá de las imponentes paredes de roca que lo flanquean, sino por todo lo que tiene que ofrecer esta zona. Hicimos el check in en el alojamiento que habíamos reservado, comimos un bocadillo de chorizo que nos supo a gloria, y pusimos rumbo a la última y más importante visita de la ruta, la Iglesia de la Trinidad de Gergeti.

La Iglesia de la Trinidad de Gergeti, el broche de oro de la Carretera Militar Georgiana.
La Iglesia de la Trinidad de Gergeti, el broche de oro de la Carretera Militar Georgiana.

Se trata de la iglesia más emblemáticas de Georgia, ubicada a 2.170 metros en una colina frente al Monte Kazbek. Construida en el siglo XIV, esta iglesia de piedra es un símbolo de la fe y la resistencia georgiana, especialmente por su ubicación remota y desafiante, lo que la mantuvo protegida durante tiempos de conflicto.

El edificio combina elementos arquitectónicos típicos de la tradición medieval georgiana. Su estructura principal, realizada en piedra, consta de una iglesia principal y un campanario adyacente. Su interior es sencillo, aunque es lo de menos. Lo importante es su impresionante ubicación, que le ha llevado a servir incluso de hogar temporal de importantes reliquias religiosas, como la cruz de Santa Nino, durante momentos de conflicto.

Caminando desde el aparcamiento más alejado hacia la Iglesia.

La forma más cómoda de llegar es en coche, con dos aparcamientos habilitados, uno casi pegado a la iglesia y otro un poco más lejos, a unos 10 minutos de subida. Si aparcas en este segundo, podrás obtener una de las mejores fotografías del complejo de camino. La otra alternativa para llegar es a pie, con una empinada caminata de entre una hora y media y dos horas desde Kazbegi. De hecho, este trayecto forma parte del trekking hacia el glaciar de Gergeti, del que ahora te hablamos.

Pese a que nosotros la visitamos nada más llegar, sobre las cuatro de la tarde, fuimos de pasada, ya que la intención era hacer una parte del trekking del glaciar. A esa hora había demasiada gente, y sabiendo que al día siguiente la podríamos visitar prácticamente solos al amanecer, creímos que tendría más sentido reservarlo para ese momento. Si puedes, te recomendamos que lo hagas, porque ver este lugar a solar es maravilloso. No exagero si te digo que es de los sitios más bonitos que he visto en mi vida.

Impresionantes vistas hacia Trinidad de Gergeti.

Como adelantaba, empleamos el resto de la tarde en hacer el trekking al glaciar de Gergeti desde la Iglesia. Es una larga caminata de 20km ida y vuelta, y una duración de aproximada 8-9 horas. Por supuesto, no pudimos completarla, pero llegamos hasta la parte donde se empezaba a ver el glaciar. Nos dio mucha pena no tener tiempo suficiente, porque es preciosa. Aún así, guardamos un excelente recuerdo del camino. Como hemos escrito una entrada contándote las mejores rutas de la región, entra la que incluimos está claro, te la dejamos por aquí por si estás interesado/a.

Vistas al glaciar de Gergeti y monte Kazbek (cubierto por las nubes).

Pese a que no completamos la ruta este día, sí que avanzamos un poco más antes de regresar hacia el sur. Llegamos prácticamente a la frontera con Rusia, donde se ubica el Monasterio Dariali. También conocido como el Monasterio de los Arcángeles Miguel y Gabriel, es un importante centro religioso ubicado en el desfiladero de Dariali. Curiosamente, es de lo más moderno, construido en el 2005.

No queremos ser repetitivos, pero, como siempre en esta región, lo mejor son los emplazamientos de los lugares. Y esta no fue la excepción, ¡precioso! De camino, puedes parar en un mirador al Valle Tergi, con unas bonitas vistas.

Monasterio Dariali, el final de la Carrtera Militar Georgiana.
Monasterio Dariali, el final de la Carrtera Militar Georgiana.

Si tienes tiempo, te recomendamos muchísimo que no planees el día en la Carretera Militar Georgiana como un viaje de ida y vuelta, y que te quedes a dormir en Kazbegi. Nosotros pasamos dos noches y aprovechamos para hacer uno de los trekkings más bonitos que hemos hecho en nuestra vida, en el Valle de Truso.

Además, tendrás la oportunidad de ver la Iglesia de la Trinidad de Gergeti tú solo. De hecho, la vimos así tanto a última hora de la tarde como a primera del día siguiente, y vaya pasada. ¡Ese recuerdo no nos lo quita nadie!

Dormimos en Aronia Kazbegi por 35€ la noche y nos parece una excelente elección. Si no te convence o no hay sitio, te dejamos aquí abajo otras para todos los presupuestos.

Uno de los mejores trekkings de Kazbegi. La ruta por el Valle de Truso.
Uno de los mejores trekkings de Kazbegi. La ruta por el Valle de Truso.

Te dejamos por aquí el mapa con todos los puntos de los que te hemos hablado a lo largo de la entrada.

¡Y hasta aquí nuestra ruta por la antigua carretera militar georgiana-rusa! Sin duda, fue uno de los platos fuertes del viaje. Si quieres saber qué más hacer en Georgia, te dejamos por aquí todas las entradas que hemos escrito. Y, como siempre, ¡no dudes en escribirnos con cualquier duda!

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3 comentarios

  1. Hola, gracias por compartir vuestras experiencias. Quiero ir a vladikavaz en abril y llegar desde georgia…cómo me recomendáis ir u opciones más aconsejables? Muchas gracias

    1. Hola Joaquín! No tenemos experiencia cruzando esa frontera. No obstante y por lo que sabemos, el paso de Larsi, al final de la carretera militar, está abierto para extranjeros. Hemos leído de gente que lo ha pasado haciendo autostop, y ha seguido en el coche hasta Vladikavaz, pero no creamos que sea una gran opción.
      Tampoco sabemos de ninguna agencia de alquiler georgiana que permita cruzar hacia Rusia.
      Una alternativa sería reservar un alojamiento en Stepantsminda y aprovechar para preguntarles, estando tan cerca seguro que hay locales dispuestos a hacer de taxistas a cambio de un dinero. Si encontráis una opción, podéis aprovechar para pasar un día en Tbilisi y recorrer la bonita carretera militar hasta la frontera, suerte!

    2. Hola Joaquín. ¿ Averiguaste algo mas acerca de como ir desde Kasbek ( Stepanminda) a Vladikavkaz (o viceversa) por tierra? Gracias.

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