¿Cuántos días para ver Quito? 1 o 2 días en la capital de Ecuador

Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO, Quito ofrece el casco histórico mejor conservado de todo Sudamérica. Si estás planeando un viaje por Ecuador, es probable que te preguntes cuántos días se necesitan para ver Quito. Sin tener en cuenta las muchas excursiones que puedes hacer desde allí, te contamos qué te dará tiempo a ver en la capital de Ecuador en 1 o 2 días!

Antes de empezar con lo que hacer en Quito, comentar brevemente dónde recomendamos dormir. Lo mejor que ver está en el centro histórico, por lo que sería la mejor zona desde el punto de vista turístico.

Sin embargo, también es un área relativamente peligrosa, sobre todo de noche. Esto hace que muchos opten por desplazarse a barrios como La Floresta, La Carolina o La Mariscal, menos interesantes pero más seguros.

Si te quedas en el centro, te recomendamos el Hotel Casa Alquimia, ubicado en una preciosa casa colonial y con desayuno incluido. En la Floresta, una gran opción es Casa Aliso Hotel Boutique, también con desayuno. Si elijes La Carolina, optaríamos por un lugar cercano a la parada de metro, como Wyndham Garden Quito.

Quito desde la Virgen del Panecillo.

Nosotros nos quedaríamos en el centro, sobre todo si te vas a quedar un solo día en la ciudad. Aún así, hemos escrito una entrada en la que profundizamos en los pros y contras de cada barrio, y recomendamos varios alojamientos para todos los presupuestos. Te la dejamos por aquí por si te interesa!

¿Solo tienes un día para ver la capital de Ecuador? No te preocupes! Es tiempo suficiente para ver los principales imprescindibles, e incluso visitar algún barrio menos turístico. La mayor parte del tiempo la dedicaríamos a conocer el centro histórico, que es sin duda lo más bonito.

Paseando por el centro histórico de Quito.

Nada mejor que empezar un recorrido por el centro histórico de Quito en la Plaza Grande, uno de los lugares más concurridos de la ciudad. La conocida también como Plaza de la Independencia, alberga alguno de los edificios más importantes de Quito: Palacio de Carondelet (sede del Gobierno), la Catedral Metropolitana, el Palacio Arzobispal y el Municipio de Quito.

En el centro de la plaza el Monumento de la Independencia conmemora la gesta independentista del 10 de agosto de 1809, fecha considerada como el primer grito de independencia, iniciando un proceso que se completaría en 1830.

La Plaza Grande de Quito con el Monumento a la Independencia en el centro.

Más allá de monumentos y conmemoraciones, la plaza es un agradable lugar en el que contemplar el vaivén de los locales. En una de sus esquinas se encuentra el Centro Cultural Metropolitano, al que se puede acceder gratis. Además de exposiciones, hay una buena vista de la plaza desde sus terrazas.

Si todavía no has desayunado, aprovecha la cafetería Dulcería Colonial, una de las más recomendadas del centro!

Si hay algo que destaca en el centro de Quito, son sus iglesias. Te contamos un poco sobre las imprescindibles.

La Iglesia de la Compañía de Jesús está considerada como una de las grandes joyas de América Latina. Construida entre los siglos XVII y XVIII por la orden jesuita, es muy conocida por su interior, recubierto prácticamente en su totalidad de pan de oro. De hecho, es muy curioso el contraste al entrar, ya que su fachada está hecha en piedra volcánica tallada.

La parte mala es que cuesta entrar, y no precisamente poco: 6$ para adultos y 3$ para estudiantes, a lo que habría que sumar otros 3$ si quieres subir a las cúpulas.. El precio de lo que sería un imprescindible de cualquier itinerario por Quito, hace que muchos prescindan de la parada. De hecho, en nuestra opinión y habiendo visto muchísimas iglesias bonitas en Europa, creemos que la entrada no compensa. Aunque también es verdad que para una vez que vas a estar en Quito, si tienes curiosidad entra porque es bonita!

La Iglesia de la Compañía de Jesús por fuera. No están permitidas las fotos en el interior.

Pese a que la parte de fuera no dice mucho, más allá de su cinco cúpulas y una torre cuadrada poco impresionante, su interior sí que merece mucho la pena. Y en este caso sí que es gratuito!

Como curiosidad, la Virgen de la Merced es considerada como la Patrona y protectora de Quito.

La cúpula de la Basílica Católica Nuestra Señora de la Merced.

Construida entre 1534 y 1581, la Iglesia de San Francisco es la más antigua de Ecuador. Su arquitectura barroca, combinada con elementos indígenas y europeos, la ha valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

La entrada es gratuita, y merece la pena verla tanto por fuera como por dentro. Como curiosidad, visitamos Ecuador durante la Semana Santa, y la mayoría de las iglesias a las que entramos estaban hasta arriba.

La Iglesia de San Francisco.

Además, la Iglesia de San Francisco esta ubicada en la Plaza de San Francisco, un enorme espacio que lleva viendo a la ciudad evolucionar desde hace 500 años, lo que la convierte en una de las plazas más antiguas de Quito.

La Iglesia de Santo Domingo, ubicada en la plaza con su mismo nombre, es otro de los edificios religiosos que visitar en Quito. Aunque quizá algo por detrás de las anteriores, sigue mereciendo la pena acercarse a verla.

La plaza nos resultó muy agradable, con un Monumento a Antonio José de Sucre en el centro, el considerado libertador de Ecuador.

La Plaza de Santo Domingo con la Iglesia detrás y Sucre a la izquierda.

Hay otras iglesias menos conocidas que también puedes visitar, como la Iglesia San Agustín, aunque tienen menos encanto. Por supuesto que nos estamos dejando fuera la Basílica del Voto Nacional, pero la vemos más como un mirador, así que luego hablamos de ella.

Un sitio en el que no teníamos pensado detenernos y que nos acabó encantando es el Museo de la Ciudad de Quito. Muy cerquita de la Plaza Grande, se puede entrar gratuitamente a la casa en la que residió el Mariscal Sucre durante unos años.

De hecho, en esa misma casa se casó con María Ana Carcelén de Guevara en 1828, aunque con la peculiaridad de que Sucre no estuvo presente. En su lugar, firmó unos poderes para que la boda se pudiese llevar a cabo, mientras él atendía sus responsabilidades como Presidente de Bolivia. Solo dos años más tarde Sucre moriría asesinado durante un traslado en Colombia.

El Patio del Museo de la Ciudad de Quito.

La visita incluye una guía, también gratuita, que cuenta curiosidades tanto del propio Sucre como de la vida en aquella época. Además del punto de vista cultural, es una oportunidad fantástica para ver cómo era una casa colonial, con su precioso patio.

Diríamos que una de las mejores cosas que hacer en Quito es perderse por las calles de su centro histórico, aunque con matices. Y es que, en una ciudad algo inestable como esta, es mejor tener algo controlado por qué calles te metes y por cuáles no! Estas son algunas por las que tienes que pasar sí o sí.

La Calle de Ronda es uno de los paseos más famosos de Quito. Su trazado data de tiempos precolombinos, cuando seguía el curso del arroyo Ullaguanga-huayaco. Durante la época colonial, se convirtió en un importante eje urbano, conocido como el «Chaquiñán», que conectaba diversos puntos estratégicos de la ciudad. Su nombre actual, «La Ronda», proviene de las rondas nocturnas españolas tradicionales.

La Calle de Ronda, una de las más bonitas que ver en Quito, ya vayas 1 o 2 días.

Actualmente, es una preciosa calle peatonal que discurre a través de las bonitas fachadas de colores de ambos lados, con pequeños balcones que dan un encanto especial al lugar. Además, te puedes entretener con galerías de arte, comercios tradicionales o restaurantes de comida típica ecuatoriana.

Siguiéndola hacia arriba, llegarás a la Avenida 24 de Mayo, una amplia arteria que tiene unas vistas muy chulas hacia los alrededores, incluido la Virgen del Panecillo, de la que luego hablaremos.

Las Calles García Moreno y Venezuela son las avenidas paralelas que dejan en medio, entre otros lugares, la Plaza Grande. Pese a que ambas son bastante largas, la parte más bonita es la más céntrica, que es peatonal.

La Calle Venezuela en uno de sus tramos no peatonales. Aún así, preciosa.

Perpendiculares a la Calle García Moreno y Venezuela cruzan las calles Eugenio Espejo, Sucre y Chile. Al igual que las anteriores, tienen una zona peatonal por la que da gusto pasear.

La Virgen del Panecillo está presente en muchas de las imágenes que te llevarás de Quito. Su ubicación, sobre el cerro del Panecillo, y la propia escultura, de más de 40 metros de alto, hacen que parezca vigilar todo lo que pasa en la ciudad.

La escultura muestra a la virgen sobre el globo terráqueo y aplastando una serpiente, aludiendo al Apocalipsis. Más allá de la escultura, que es curiosa, sobre todo verla desde distintos puntos de la ciudad, lo que hace que los turistas lleguen hasta allí son las vistas, de las mejores que puedes tener en Quito.

Paseando al lado de la Virgen del Panecillo.

Aunque está justo al lado del centro, no se suele recomendar subir andando. Son 10-15 minutos muy cómodos por escaleras, pero la propia policía que estaba abajo nos lo desaconsejó. La alternativa es el taxi, que por 2-4$ te dejará arriba.

Nosotros subimos en taxi y bajamos andando. Era pleno día y no nos daba la sensación de ser tan inseguro. De hecho, desde abajo, que estaba la policía, se veía prácticamente toda la subida. Ya fuese una temeridad o no, la verdad es que nos llevamos unas vistas preciosas. ¡Ah! Y lo único que nos encontramos durante la bajada fue con gente dándonos los buenos días. Aún así, que sepas que tiene fama de peligroso, por si lo prefieres evitar.

Bajando caminando de la Virgen del Panecillo.

Arriba te recomendamos que no te quedes solo con la imagen hacia el centro, sino que vayas también en dirección opuesta para ver el mirador hacia el otro lado. En días despejados se puede ver hasta el Cotopaxi desde allí! Debe ser una maravilla, pero nosotros no tuvimos esa suerte, ni cerca estuvimos jaja

Si se te ha dado la hora de comer, también hay muchas alternativas. La calle que separa ambos miradores está repleta de puestos de comida callejera. Y si prefieres algo más formal, tienes el restaurante Pim’s, muy bien valorado.

Un poco más alejada de Plaza Grande, te recomendamos que te acerques a la Plaza del Teatro. Es un pequeño pero bonito espacio en el que se ubica el Teatro Sucre. Por cierto, si todavía no te has dado cuenta, el nombre de Sucre está muy presente en Ecuador, pero sobre todo en Quito.

La Plaza del Teatro de Quito.

Si quieres una experiencia gastronómica de lo más tradicional, cerquita de la Plaza del Teatro se ubica el Mercado Central de Quito. Inaugurado en 1950, ofrece un montón de estímulos: desde los puestos de venta de carne, frutas especias, pescado…a lo que realmente nos importaba, los de comida preparada!

Tienes un montón de platos para probar, desde un encebollado a un hornado, pasando por un cevichocho o un mole. Si eres de los que te gusta empezar un viaje probando comida local, desde luego que nos parece una opción excelente!

Y hablando de comida, nosotros te tenemos que recomendar el Mote Colonial. Aprovechamos que empezó a caernos la del pulpo para detenernos a comer, y no pudimos elegir mejor. Inmejorable relación calidad-precio, y todo riquísimo.

El cevichocho que nos comimos en el Mote Colonial.

Yendo de camino a tomarnos un café a Café Zular descubrimos la Plaza San Blas, una pequeña plaza que alberga una iglesia con su mismo nombre. Además, hay unas curiosas esculturas del Santo Hermano Miguel con varios niños. Por cierto, este señor fue un educador canonizado por Juan Pablo II en la década de los 80.

No es que sea un lugar imprescindible que visitar, pero pasamos por casualidad y nos pareció chulo.

La Plaza de San Blas.

Como ya anticipábamos antes, nos habíamos dejado un templo religioso por comentar, la Basílica del Voto Nacional. Es sin duda el más impresionante de todos, y uno de los grandes ejemplos de arquitectura neogótica en todo Sudamérica. Su construcción comenzó en 1884, diseñada por un francés que se inspiró en la icónica Notre Dame de París.

Lo mejor son sus torres de 115 metros, a las que se puede subir para ver una de las mejores panorámicas de Quito, junto con la de la Virgen del Panecillo. El precio es de 3$, más 2$ si quieres entrar a la propia basílica.

Nosotros te recomendamos que optes solo por la subida, ya que hay una parada desde la que se puede ver perfectamente la iglesia por dentro. De hecho, el descansito se hace justo en frente del rosetón. Nos llamó mucho la atención, ya que no habíamos tenido nunca uno tan cerca.

Vistas desde la Basílica del Voto Nacional.

Como curiosidad, la Basílica fue inaugurada por Juan Pablo II, coincidiendo su visita con la canonización del Santo Hermano Miguel, de que te hablábamos antes.

Hasta aquí hemos comentado los principales imprescindibles que ver en el centro histórico de Quito. Para el resto del día, tienes varias alternativas: puedes visitar algún museo, luego comentamos los más famosos en el día 2 en Quito, o, como nosotros hicimos, explorar otros barrios.

El primero al que te puedes acercar es a La Mariscal. No tiene demasiado, pero nos parece interesante caminar por zonas menos turísticas. Aún así, si quieres llevarte algún recuerdo de la ciudad, allí está el Mercado Artesanal de La Mariscal, uno de los mejores sitios para comprar los típicos souvenirs.

El Mercado Artesanal de la Mariscal.

Desde allí seguimos caminando hacia el norte hasta La Carolina, uno de los barrios con mayor coste de vida de la capital. El camino es mucho más agradable que desde el centro hasta La Mariscal, con alguna plaza con cierto encanto.

Lo primero que hacer en La Carolina es ver el gran parque que lleva su mismo nombre. Tiene una pequeña zona náutica, un campo con su pista de atletismo y una enorme cruz en honor a Juan Pablo II! Sí, la visita del Papa dio para mucho en la ciudad. Aunque no deja de ser un parque, está muy bien para dar un paseo mientras ves las rutinas de los locales.

Un curioso edificio ubicado en uno de los extremos del Parque de La Carolina.

Se puede seguir hacia el norte y llegar hasta el Parque Bicentenario, que aún conserva la pista de despegue y aterrizaje del antiguo aeropuerto. Nosotros ya no llegamos hasta allí, sino que cambiamos de rumbo hacia el este para visitar el último barrio que teníamos previsto, La Floresta.

Más allá del centro histórico, fue la zona que más nos gustó. Es un área cuidada y moderna, probablemente de las más caras de Quito. Se ubica en una pequeña colina, así que te tocará una subidita para llegar andando. Eso sí, tras de ti dejarás unas bonitas vistas.

Subiendo a La Floresta con unas muy buenas vistas de fondo.

Más allá de caminar por el barrio, te recomendamos acercarte al Mirador de Guapulo. Desde allí hay unas vistas espectaculares hacia el barrio del Guapulo, ubicado en la ladera de la propia colina. Contemplando la vista empezó a anochecer, y aprovechamos que La Floresta es un barrio seguro por la noche para cenar tranquilamente por la zona. Acabamos en La Parrilla de Riqui, un argentino muy bien de precio.

Desde allí regresamos a nuestro alojamiento en el centro en taxi, y dimos por finalizado el primer día conociendo Quito, que nos había dado para mucho! Acabamos andando unos 20 kilómetros, que podría no parecer demasiado, pero teniendo en cuenta que llegábamos de un vuelo de 14 horas y que Quito está a 3.000 metros de altura, el cansancio era real. Tocaba dormir para aprovechar el segundo día en Quito.

El Mirador de Guapulo, una grata sorpresa en Quito.

Si tienes dos días en Quito, estás de suerte. Lo primero, podrás tomarte con más calma el plan que te hemos comentado en el Día 1, o incluso volver a caminar por el precioso casco histórico. Además, hay muchas más cosas que hacer, así que a madrugar y a aprovechar las horas de luz!

A poco menos de una hora desde el centro de Quito se puede visitar uno de los lugares más curiosos del país. De hecho, lo que le da su nombre, la línea del ecuador!

La verdad que nosotros lo fuimos dejando y al final se nos quedó pendiente. No lo veíamos como un imprescindible tampoco, nos parecía un poco turistada. Y seguramente lo sea, aunque no por eso deja de ser un sitio peculiar. La parte mala es lo que se tarda en llegar desde el centro de Quito. La opción más rápida es el taxi, que te saldrá por unos 15$, o participar en alguna excursión como esta. Si prefieres ir por libre y más barato, el bus 208 llega en una hora y media, desde Avenida Occidental.

Monumento de la Mitad del Mundo. Imagen obtenida de Metro Journeys.

La entrada al complejo son 5$, donde además del monumento y la famosa línea con la que hacerte una foto con un pie en cada hemisferio, hay museos y exposiciones.

¡Ah! Esperamos no desilusionarte, pero realmente la línea que se refleja no es el ecuador. El monumento fue construido entre 1979 y 1982 para conmemorar la Misión Geodésica Franco-Española del siglo XVIII, que determinó la ubicación aproximada de la línea ecuatorial en el país. Sin embargo, la verdadera mitad del mundo está a unos 240 metros, en el Museo Solar Itiñan. La entrada tiene un coste de 4$ por persona Si prefieres ir con excursión te dejamos por aquí una opción.

Otro plan que hacer en Quito en este segundo día es coger su famoso TelefériQo a las faldas del volcán Rucu Pichincha. Desde allí ya hay unas grandes vistas, pero todavía puedes subir más, aunque ya andando. Eso sí, ten en cuenta que la cima alcanza casi los 5.000 metros de altura. Eso sí, prepárate para un ruta durilla, de entre 3 y 4 horas.

El teleférico está abierto de 10:00 a 18:00 de lunes a jueves, de 8:00 a 18:00 los viernes y 8:00 a 19:00 los findes de semana. Ten en cuenta que la hora de cierre es la última bajada, mientras que la última subida suele ser entre una hora y una hora y media antes. El precio del billete es de 9$. Te dejamos aquí la página web oficial, aunque las entradas hay que comprarlas in situ.

Vistas desde el El TelefériQo de Quito.

Si no quieres emprender la empinada subida, arriba también hay senderos cortos por los que pasear. La vista no está mal, aunque al estar tan arriba la ciudad se aprecia peor que desde la Virgen del Panecillo o la Basílica. Lo que sí que es una pasada es la subida en sí, 2.500 metros en menos de 20 minutos!

Si tienes dos días en Quito, nos parece que merece la pena. Eso sí, te en cuenta que en días nublados puede que no se vea nada.

Otra alternativa para este segundo día en Quito es hacer una visita cultural a alguno de los mejores museos de la ciudad.

Comenzamos con dos museos ubicados uno al lado del otro, y ambos dedicados al legado del pintor y escultor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín, uno de los artistas más importantes de América Latina en el siglo XX.

La Casa Museo Guayasamín es la casa donde residió el artista, que ha permanecido intacta desde su fallecimiento: con sus muebles, objetos personales, libros, y sobre todo, una impresionante colección de arte precolombino y colonial. Además, alberga muchas de sus obras originales, incluyendo retratos, bocetos, y esculturas.

Paco de Lucía retratado por Guayasamín.

A su lado está la Capilla del Hombre, inaugurada tras el fallecimiento de Guayasamín siguiendo sus deseos. Se encuentra en un curioso edificio de color negro, y está más dedicada a mostrar las creaciones del artista, con un fuerte significado social.

La entrada a ambos sitios cuesta 10$ por persona, 5$ para estudiantes, y está abierto todos los días de 9:00 a 16:45 a excepción del domingo. Lo peor es que están un poco alejados del centro, en el barrio Bellavista. La mejor opción para llegar es el taxi, que te costará unos 6-8$, aunque se puede ir con la línea 50 de autobús, que se coge en la Calle Venezuela con Calle Joaquín Olmedo.

La pintura que adorna la cúpula de La Capilla del Hombre.

Si visitas los dos museos podrías tardar algo más de una hora, y creemos que, si tienes dos días en Quito, merece la pena. Además, tendrás unas fantásticas vistas, muy diferentes a las de los otros miradores más famosos de Quito. Si solo te da tiempo a uno de los dos, te recomendamos optar por la casa museo.

Muy cerquita del Mercado Artesanal La Mariscal está el Museo Nacional de Ecuador. Como es habitual en este tipo de museos, está dedicado a mostrar la evolución del país desde las primeras sociedades, con vestigios arqueológicos que datan desde el 12.000 a.C., incluyendo herramientas, cerámicas y objetos rituales de las culturas precolombinas. Además, se exponen obras de arte, reliquias religiosas y algún que otro objeto más.

Abre de miércoles a domingo, de 10:00 a 17:00 hasta el sábado y hasta las 15:00 el domingo (la última entrada es una hora antes del cierre). Lo mejor es que es gratuito, así que no está mal entrar a echar un vistazo si te coincide que pasas por allí!

Arte precolombino en el Museo Nacional de Ecuador.

Aunque nosotros no fuimos, el Centro de Arte Contemporáneo de Quito es otro de los museos más recomendados de la ciudad. Se enfoca en obras contemporáneas que abarcan debates modernos, como el género, descolonización del pensamiento, interculturalidad, territorialidad o justicia social.

Como curiosidad, el edificio fue construido en un primer momento como un Sanatorio, que pasó a usarse como Hospital Militar para, finalmente, albergar el museo que se puede visitar hoy en día. Más allá de las obras de arte, desde sus terrazas hay unas buenas vistas de la ciudad.

La bonita entrada al Centro de Arte Contemporáneo de Quito.

También es gratuito, aunque se puede reservar aquí la entrada. En esa misma página además puedes encontrar mucha más oferta cultural en Quito.

El último museo que nos parece que puede merecer la pena es el Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado. Bueno, está claro que en 2 días en Quito no vas a visitar todos los que estamos nombrando, pero los dejamos aquí y así tú ya decides!

La parte buena de esta opción es que está en pleno centro histórico, en una casa colonial del siglo XVII, restaurada y adaptada para albergar una de las colecciones más importantes de arte precolombino del país.

Alberga alrededor de 5.000 piezas arqueológicas, de las cuales unas 700 están en exhibición permanente. Estas piezas provienen de diversas culturas precolombinas que habitaron el actual territorio ecuatoriano, como Valdivia, Chorrera y Jama-Coaque.

Ejemplo de arte precolombino del Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado.

También tiene una parte mala, y es que no es gratuito. La entra cuesta 6$ por persona, y abre de miércoles a domingo de 9:30 a 17:00 (los viernes cierra a las 16:00). Por lo que hemos visto, nosotros optaríamos por el Museo Nacional por ser gratuito, a no ser que te pille muy a desmano llegar hasta allí. Te puedes hacer una buena idea de lo que era el arte precolombino además de añadirle exposiciones de otro tipo.

Otro de los lugares que puedes incluir en Quito en 2 días es el Centro Cultural Itchimbía. Conocido como el Palacio de Cristal, está ubicado sobre la colina Itchimbía. Allí se hacen exposiciones temporales, aunque el verdadero interés viene de las vistas.

Una de las mejores cosas que hacer es pasear por el parque de alrededor, lleno de plantas medicinales, mientras contemplas las vistas hacia el centro histórico. Otra opción es sentarse a tomar algo en Café Mosaico, con precios algo caros para ser Ecuador, pero con una terraza preciosa.

Vistas desde el Centro Cultural Itchimbía.

Acabamos las posibles visitas de este segundo día en Quito con la Cima de la Libertad y Templo de la Patria. Ambos ubicados en la ladera del volcán Pichincha, conmemoran la Batalla de Pichincha del 24 de mayo de 1822, un enfrentamiento decisivo que consolidó la independencia de la antigua Presidencia de Quito del dominio español.

Para llegar hasta allí puedes coger taxi, unos 5-7$, o el autobús 5. Para sorpresa de nadie siendo Quito, también es un excelente lugar para contemplar la ciudad desde las alturas.

El Templo de la Patria de Quito.

Una vez arriba, hay quién se queda con la vista desde la Cima de la Libertad, lugar exacto donde se libró la batalla, o quien entra al Templo de la Patria, un museo dedicado a la historia de Ecuador. La entrada es gratuita.

Una vez comentadas las mejores cosas que hacer en Quito, vamos a responder a la pregunta con la que partíamos esta entrada: ¿Cuántos días recomendamos estar en Quito? Antes de nada, en un viaje normal, y con normal nos referimos a que tienes días limitados y quieres ver muchas cosas de Ecuador, no creemos que tenga sentido estar en Quito más de 2 días, a no ser que lo vayas a utilizar como base para visitar el Parque Nacional del Cotopaxi, la Laguna de Quilotoa o Otavalo.

Excursión al Cotopaxi, un imprescindible que hacer en Ecuador.

Partiendo de esto, la duda diríamos que viene de si estar uno es suficiente, o mejor alargarlo un poco. Como has visto, el primer día en Quito da tiempo de sobra a ver los imprescindibles de la ciudad. Nosotros dedicamos la tarde a ver otros barrios, pero bien podrías hacer algunos de los planes que te hemos propuesto en el día 2.

Obviamente en 2 días te llevarás una visión más completa de Quito, pero que merezca la pena o no creemos que depende de los días que vayas a tener en el país.

Nosotros teníamos 12 días completos para ver Ecuador, y nos cuadraba pasar los dos primeros en su capital. Sin embargo, en el caso de haber tenido un día menos hubiésemos reducido nuestra estancia en Quito a un solo día. Puedes ver aquí nuestro itinerario para que te hagas una idea de lo que hicimos.

Caminando por el centro de Quito.

En resumen, diría que un día puede ser suficiente, sobre todo si estar dos va hacer perderte cualquiera de los demás lugares que vimos en Ecuador. Eso sí, si tienes algún día de sobra, quédate dos y disfruta de la ciudad como es debido!

Por último, te adjuntamos un mapa para que tengas bien localizados todos los puntos de los que te hemos hablado.

Y hasta aquí la guía para saber cuántos días visitar Quito. Si quieres mucha más información de Ecuador, por aquí te dejamos todas las entradas que hemos escrito. Y, cualquier pregunta no dudes en escribirnos en comentarios!

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