Los mejores pueblos del Eje Cafetero
El Eje Cafetero, en el corazón de Colombia, es una de las regiones más encantadoras y auténticas del país, conocida por sus paisajes montañosos, su hospitalidad y, como no podría ser de otra manera dado su nombre, su cultura cafetera. Repleto de coloridos pueblos coloniales, cafetales y valles de ensueño, este destino es ideal para quienes buscan una experiencia tradicional en Colombia. En este post, te llevaremos a descubrir los mejores pueblos del Eje Cafetero, lugares llenos de historia, rincones y una calidez que invita a quedarse. Desde Salento hasta Pijao, pasando por Filandia, Buenavista o Córdoba, cada parada en el Eje Cafetero tiene su propio encanto. ¡Así que empezamos con los pueblos que no puedes perderte!

Salento, el pueblo más bonito del Eje Cafetero
Salento es el pueblo más visitado del Eje Cafetero, y no es de extrañar: con sus coloridas fachadas coloniales, calles empedradas y el espíritu acogedor de su gente, este pintoresco lugar encarna la esencia misma de la cultura cafetera de Colombia. Es la puerta de entrada a otros pueblos encantadores de la región, y el punto de partida ideal para visitar fincas cafeteras famosas y, sobre todo, para explorar uno de los paisajes más espectaculares de Colombia: el Valle de Cocora.

El pueblo se organiza en torno a la Plaza de Bolívar, que acoge la Parroquia Nuestra Señora del Carmen. La plaza se llena de vida durante el día, y no es raro encontrarte con música en directo, bailes tradicionales y mercados locales.
Desde la plaza sale la Calle Real, llena de tiendas de artesanías, restaurantes, cafeterías y bares tradicionales. En algunos de estos locales podrás disfrutar de uno de los juegos más típicos de la región: el tejo. No te puedes ir de Salento sin vivir esta experiencia en el Bar Billares y Tejo «Danubio» o en la Cancha de Tejo Los Amigos, ¡una actividad imperdible para sentirte como un auténtico local!

La Calle Real acaba en el Mirador Alto de la Cruz, desde donde se puede admirar una vista panorámica de Salento y sus verdes colinas, un sitio ideal para disfrutar de un buen atardecer.
No obstante, te animo a que no te quedes solo con las atracciones más famosas de Salento. Piérdete por sus calles, descubre sus rincones escondidos y déjate envolver por la calidez de sus habitantes. Sin duda, este pueblo, posiblemente el más turístico de Colombia, te cautivará.

Filandia, el otro pueblo imprescindible en el Eje Cafetero
Filandia es la siguiente parada imprescindible en cualquier recorrido por el Eje Cafetero. Además de ser una auténtica joya, llegar desde Salento es muy fácil gracias a los «Willys«, que realizan el trayecto diario entre ambos pueblos. ¿Qué es un Willy? Si es la primera vez que oyes hablar de este curioso transporte, te explicamos: los Willys son jeeps tradicionales que los caficultores adquirieron en Estados Unidos al final de la Segunda Guerra Mundial. Fabricados en masa en los años 40 y 50, estos vehículos se convirtieron en un excedente que, tras la guerra, se exportó a otros países. Hoy en día, han sido adaptados y funcionan como minibuses que recorren la región. Por cierto, ¡no te pierdas la experiencia de ir de pie en la parte trasera!

Al igual que Salento, Filandia tiene su plaza central, alrededor de la cual se organiza todo el pueblo. Sin embargo, a diferencia de la plaza de Salento, la Plaza Parque Bolívar de Filandia cuenta con más vegetación y está llena de hermosos jardines bien cuidados. Nosotros tuvimos la suerte de coincidir con las fiestas del pueblo, y nos encantó. La plaza se llenó de terrazas, gente y orquestas tocando música en directo. ¡Toda una experiencia estar en una fiesta tradicional colombiana!

Te recomendamos perderte por sus coloridas calles, acercarte al Mirador Encanto o probar alguno de los restaurantes con vistas a los alrededores. Algunas buenas recomendaciones: Mirador de los Ángeles, La Remesa Filandia, Helena Adentro o Tuk Tuk Restaurante Bar, todos ellos súper recomendables.
Y, por último, no te puedes ir de Filandia sin ir al Mirador Colina Iluminada, que ofrece vistas panorámicas de 360 grados sobre el Eje Cafetero. Consiste en una estructura de 27 metros de altura diseñada para que los visitantes puedan disfrutar de vistas en varios niveles, con paneles informativos sobre la cultura local. La entrada cuesta alrededor de 3€ por persona, pero creemos que merece la pena. Si vas en coche, como nosotros, hay un aparcamiento en el que te cobrarán una pequeña propina justo en la entrada. Sin embargo, puedes aparcar en frente gratuitamente.

Pese a que Salento tiene algo más que ofrecer que Filandia, nos llevamos un muy buen recuerdo de este segundo pueblo, así que te animamos a que lo incluyas en tu itinerario sí o sí!
Si quieres descubrir más lugares en la región, y no quedarte solo con Salento y Filandia, la mejor opción es que explores el Eje Cafetero con coche de alquiler. Nosotros alquilamos uno a nuestra llegada a Pereira, y realmente solo nos fue útil un día de los tres que estuvimos en la zona. Aún así, nos encantó tener la posibilidad de salir de los pueblos más turísticos, por lo que te lo recomendamos.

Buenavista se encuentra a una hora y cuarto tanto de Filandia como de Salento. Como en muchos pueblos de la región, su centro se organiza alrededor de la Plaza de Bolívar, aunque su verdadero atractivo son las espectaculares vistas que ofrece desde su ubicación en la cima de una pequeña montaña.
A solo unos minutos en coche se encuentra la Terraza San Alberto, una de las fincas cafeteras más prestigiosas de la región, famosa por su calidad y por los numerosos premios que ha recibido. Si llegas hasta Buenavista, no puedes perderte la oportunidad de probar aquí uno de los mejores cafés de Colombia.

Por último, Buenavista es famoso por dar la posibilidad de practicar actividades de aventura, como parapente o paratrike. Aunque no lo teníamos planeado, decidimos probar el paratrike con la empresa Quindioaventurero, y disfrutamos bastante la experiencia. Tuvimos unos 20 minutos de vuelo por 50€ por persona. No diría que es un imprescindible, pero si te apetece vivir algo distinto, ¡puede ser el momento perfecto! Las vistas panorámicas desde las alturas son impresionantes, y el monitor va explicando detalles curiosos sobre los lugares que se van sobrevolando.

Pijao
A solo media hora de Buenavista se encuentra Pijao, un pueblo menos conocido que los anteriores, pero que nos cautivó por completo. Incluso el camino que los conecta es un espectáculo en sí mismo: una carretera rodeada de frondosa vegetación que nos hizo sentir como si estuviéramos en algún rincón del sudeste asiático.
En Pijao, te recomendamos disfrutar de su encantadora plaza, explorar la zona del río y subir a algunas de las calles más elevadas para apreciar las vistas. Es un pueblo muy auténtico, con poco turismo, perfecto para relajarse en la plaza, recorrer sus calles con calma y sumergirse en la vida local.

Comimos en uno de los restaurantes de la Plaza de Pijao, ¡3€ por persona un menú con primero, segundo, postre y zumo! Sin duda, la comida más económica de todo el viaje.
Córdoba
La última parada en nuestra ruta de un día en coche fue Córdoba. Al igual que en Pijao, el trayecto hacia este pueblo merece la pena por las preciosas carreteras rodeadas de vegetación. Está a solo 30 minutos de Pijao, y el viaje se hace hasta demasiado corto!
La plaza de Córdoba es distinta a las del resto de los pueblos: tiene mucho desnivel, lo que se ha aprovechado para formar una especie de terrazas en las que sentarte. Tuvimos la suerte de coincidir con las fiestas locales, lo que nos permitió disfrutar del animado ambiente. Sin embargo, la suerte duró poco, y un chaparrón nos pilló en pleno festejo. Como ya se estaba haciendo tarde, decidimos que era momento de regresar a Pereira, donde teníamos que devolver el coche de alquiler.

Si tienes pensado hacer una ruta en coche similar a la nuestra por los encantadores pueblos del Eje Cafetero, te recomendamos no regresar con prisas. Según nuestra experiencia, tanto en esta región como en el resto de Colombia, los atascos son muy frecuentes. Así que, si tienes un vuelo o un transporte que tomar, es mejor prever un margen de tiempo suficiente para el regreso. Nosotros tardamos cinco horas en recorrer las tres horas que separan Córdoba de Pereira.
Si quieres saber más sobre qué hicimos en el Eje Cafetero, dónde comimos, dormimos, y otros consejos, te recomendamos seguir leyendo nuestras entradas. Por el momento, esto es todo, cualquier duda en los comentarios!
