Qué hacer en Bled: el famoso Lago Bled y la Garganta de Vintgar

Si hay un lugar que atrae a miles de turistas a visitar Eslovenia, ese es Bled. Y es que allí se encuentra el lugar más famoso del país, el Lago Bled. Pero no acaban ahí sus atractivos, sino que hay otros muchos lugares que merecen la pena: desde la Garganta de Vintgar al Castillo de Bled, así que aquí estamos para contártelos todos!

¡Consejo! Pese a que Eslovenia forma parte de la UE, su sistema de sanidad no es completamente público. Hay costes de los que se tiene que hacer cargo el paciente, motivo por el cual los eslovenos tienen siempre seguros privados complementarios. Por si acaso, no olvides contratar un seguro de viaje que se haga cargo de dichos costes. Nosotros siempre recomendamos Iati, que nos ha funcionado genial cuando lo hemos necesitado. Además, por leernos, te dejamos un 5% de descuento!

Al contrario de otras zonas de los Alpes julianos de Eslovenia que habíamos visitado los días anteriores, Bled es tan famoso que se puede llegar sin problema en transporte público. Además, tienes la opción de alquilar coche o contratar una excursión, así que te comentamos todas las alternativas.

Hay buses desde Liubliana cada hora, que tardan alrededor de 1:20 horas y cuestan 7’1€ el trayecto. Se pueden comprar en esta página web o directamente en la estación. El primero sale desde Liubliana a las 5:40, y para volver el último es a las 22:00.

Normalmente, el transporte público tiene la pega de que tienes que estar pendiente de los horarios, aunque aquí es cierto que, con tantos trayectos al día, no es mala opción si no quieres conducir.

Visitar el Lago de Bled, lo mejor que tienes que hacer en Bled.
Visitar el Lago de Bled, lo mejor que tienes que hacer en Bled.

Si prefieres algo más cómodo, nada como una excursión organizada. Hay un montón de alternativas y distintas combinaciones para aprovechar el viaje para visitar más lugares. Si quieres algo sencillo que se centre en el Lago de Bled, te recomendamos esta que lo combina con el castillo.

Nuestra opción favorita sería utilizar el día para visitar tanto el Lago Bled como el Lago Bohinj, a unos 40 minutos de distancia. Nosotros habíamos estado el día anterior, y nos encantó. En ese caso, te recomendamos esta, que además te lleva a la Garganta de Vintgar.

Por último, puedes combinar el Lago Bled con el Castillo de Predjama y las Cuevas de Postojna. Idealmente, nosotros recomendaríamos dedicar diferentes días para cada plan, pero, si no tienes suficiente tiempo en Eslovenia, es una excursión súper completa. Aquí puedes reservar!

El Lago Bohinj, uno de los lugares que más nos sorprendió en Eslovenia.

Si planeas hacer un viaje que vaya más allá de Liubliana y la zona de Bled, te recomendamos que optes por alquilar coche. No hay otra forma de moverse que dé tanta libertad y flexibilidad como esa.

Eso sí, Eslovenia tiene una cosa curiosa, y es que la mayoría de personas que viajamos desde España no llegamos directamente al país. Me explico, apenas hay vuelos directos a Liubliana, y los que hay no son nada económicos. Por eso, sale mucho mejor volar a Venecia, Trieste, Graz, Viena o Zagreb. Dependiendo de a dónde llegues, el itinerario comenzará en un sitio u otro.

Nosotros llegamos a Venecia, por lo que entramos en Eslovenia desde el oeste. En el caso de aterrizar en Austria, entrarás por el norte, y desde el este si lo haces en Croacia. A todas estas ciudades puedes encontrar vuelos económicos, así que lo ideal sería alquilar un coche allí para recorrer los últimos kilómetros hasta las fronteras eslovenas.

Aprovechamos que pasamos por Trieste para hacer una visita rápida a la vuelta.

Al ser tan habitual el viaje, las compañías de alquiler de coches suelen incluir la opción de cruce de fronteras, algunas con recargo y otras no. Aquí tienes algunas recomendaciones de alquiler desde todos los lugares.

  • Alquilar coche en Italia (Venecia o Trieste) para viajar a Eslovenia: Recomendamos Sicily by Car o Locauto, con las que se incluye el cruce de fronteras en el precio de alquiler. Si no, otra buena alternativa es Galdieri Rent, que, pese a no incluirlo en el precio, lo incluye por 50€ más y suele tener muy buenas ofertas. Puedes encontrar los mejores precios de todas ellas aquí! Nosotros nos decantamos por Locauto y la experiencia fue de 10.
  • Alquilar coche en Croacia (Zagreb) para viajar a Eslovenia: Si llegas a Croacia, no sabemos de ninguna compañía que ofrezca el cruce sin un recargo adicional. Funciona también Sicily by Car, que permite cruzar la frontera por 50€ más. Nosotros la hemos probado en Italia, y nos funcionó genial. Otras alternativas, que recargan unos 80€, son Avia o Autowill. Busca aquí las mejores ofertas!
  • Alquilar coche en Austria (Graz o Viena) para viajar a Eslovenia: En Austria recomendamos Alamo o Sixt, aunque ambas cobran algo menos de 50€ por el cruce de fronteras. Aún así, siguen teniendo buenas ofertas, que las puedes encontrar aquí!
  • Alquilar coche en Eslovenia: Por supuesto también está la opción de llegar a Liubliana y alquilar coche allí. En ese caso te recomendamos Sixt o Flizzr, que cobran menos fianza que el resto y tienen muy buenas reseñas. ¡Resérvalo aquí!

Con todas las opciones tienes la posibilidad de coger un seguro de devolución de franquicia en el momento del alquiler. Funciona como uno a todo riesgo, con la diferencia de que es más barato y de que tendrás que adelantar el dinero en el caso de que suceda algo. Luego pasas la información a la aseguradora y te lo devuelve inmediatamente.

Además, si alquilas en Zagreb o Liubliana hay una alternativa local, que se suele pedir con todos los alquileres. Hablamos de alquilar a través de Localrent, un comparador que trabaja solo con compañías locales. Nosotros lo usamos en Georgia y nos funcionó genial, aunque sí que es verdad que es un poco más idiosincrático de lo que es alquilar con una compañía convencional. Aquí puedes hacer tu reserva tanto para Croacia como para Eslovenia!

Respecto a cómo es conducir, no se diferencia en nada a hacerlo en España. Las carreteras suelen estar en perfectas condiciones y se conduce, de forma general, de manera prudente. Ten en cuenta que hace falta la viñeta, la forma en la que se pagan las autopistas y autovías en el país. Puedes comprarla aquí o en las estaciones de servicio.

Conducir por Eslovenia te regala paisajes tan bonitos como este.

Comenzábamos el tercer día de nuestro viaje por libre en Eslovenia en Vila Eva, en Lesce, una localidad a apenas 10 minutos en coche del lago. Allí llegamos desde Kranjska Gora, en un día que tuvo al Lago Bohinj como protagonista, sin menospreciar la cascada Slap Pericnik o el precioso Lago Kreda. Pero bueno, de todo eso te hablamos en la entrada del día 2 que te dejamos por aquí abajo!

Como no se puede empezar el día con el estómago vacío, nos fuimos a desayunar a Pekarna Planika. Es una panadería-pastelería con una cafetería justo al lado, Bar Planincek, que comparten terraza. 100% recomendado, nos gustó tanto que hasta volvimos después de comer a por un café. Además, tienen una zona de aparcamiento gratuito que se puede usar mientras estés allí.

Por cierto, la región tiene un postre súper típico que verás en todos lados, el kremna rezina, una especie de milhojas de crema y nata. El primer imprescindible que hacer en Bled no puede ser otro más que probarlo! Nosotros lo hicimos para desayunar y estaba muy rico 🙂

El famoso postre llamado kremna rezina.

Con las energías recargadas y hecho check al postre más típico de la zona, tocaba empezar con las visitas. Pensamos que la mejor idea era ir a los sitios que estaban un poco más alejados, el Castillo y los miradores básicamente, y luego aparcar en Bled para disfrutar del lago en sí.

Nos dirigimos primero al Castillo de Bled. Se encuentra en un alto a orillas del lago, contribuyendo a esa imagen de cuento que caracteriza al lugar. Si vas en coche, tienes dos alternativas para aparcar. Abajo, en este parking, por 1’5€ la hora, o arriba, por 3€ la hora. Por cierto, el parking de abajo es el más barato que vimos en todo Bled, así que también puede ser una opción dejarlo allí durante todo el día (si no tienes parking incluido en el alojamiento claro).

La entrada al castillo son 17€ por persona, y abre todos los días de 8:00 a 20:00. ¿Merece la pena entrar? Pues no te podemos decir desde la experiencia personal, porque no lo vimos. Todo lo que habíamos leído y nos habían contado es que, más allá de las vistas, no merece mucho la pena. Así que, habiendo miradores gratuitos, no vimos la necesidad de pagar ninguna entrada, y menos sabiendo el precio.

Ver el Castillo, una de las cosas que tienes que hacer en Bled
El Castillo de Bled visto desde la orilla del lago.

Sí que subimos a ver si podíamos ver la famosa vista sin llegar a entrar, y la verdad que no mucho. Así que, si no vas a pagar, no merece la pena ni subir.

Después del primer fail, aunque ya lo teníamos previsto he de decir, nos dirigimos a la vista que sí o sí queríamos tener. Los tres miradores más famosos se ubican en el extremo oeste del lago, Ojstrica, Mala Osojnica y Velika Osojnica.

Existe la opción de hacer una ruta circular que pasa por todos ellos. Bueno, casi circular, ya que hay un pequeño tramo que hay que deshacer. Nosotros teníamos la visita a la Garganta de Vintgar a primera hora de la tarde, así que tampoco teníamos tiempo ilimitado para dedicar al lago. Por ello, decidimos conformarnos con Ojstrica. ¿Cuál es el mejor? Pues depende de quién leas la opinión. En general, se está entre Ojstrica y Mala Osojnica. El segundo ofrece la vista más limpia, aunque es peor para sacar buenas fotos por tener una valla. En cambio, Ojstrica no tiene vallas, aunque hay algo de vegetación que tapa ciertas perspectivas.

En cualquier caso, viendo imágenes de todos, y no queriendo dedicar demasiado tiempo, pensamos que con ver uno sería suficiente. Elegimos Ojstrica porque nos parecía la imagen más bonita.

Subir al Mirador Ojstrica es algo que sí o sí tienes que hacer en Bled!
Subir al Mirador Ojstrica es algo que sí o sí tienes que hacer en Bled!

Fuimos con el coche sin saber muy bien dónde lo íbamos a dejar. El aparcamiento más cercano es el Velika Zaka, que cuesta nada más y nada menos que 6€ la hora. Al final, conseguimos dejarlo gratis aquí, un poco apartado del camino. No tenemos claro que sea legal, pero nosotros salimos «ilesos» jaja Si volviéramos, dejaríamos el coche en un parking en Bled, algo más baratos, y nos desentenderíamos para el resto del día.

El camino no tiene pérdida, aunque os dejamos abajo un mapa con la ruta a seguir para llegar a los tres miradores. El único sendero que no aparece en Google Maps es el que une Ojstrica y Mala Osojnica (aunque sí en Maps Me). Si vas a ver los tres, se suele empezar con Ojstrica. Desde allí tendrías que continuar el sendero hasta una bifurcación, en la que el camino que sale a la derecha llega a Velika Osojnica y el de la izquierda a Mala Osojnica.

El camino hasta Ojstrica es corto aunque algo intenso, sobre todo la última subida. Las vistas son preciosas, así que ni que decir tiene que acercarse a uno de estos miradores es absolutamente imprescindible! Si haces la ruta completa, te puede llevar unas 2 horas fácilmente, entre las caminatas y disfrutar de las vistas. Si solo vas a Ojstrica, en 45 minutos aproximadamente estuvimos de vuelta a por el coche.

Ruta circular para visitar los 3 miradores más famosos del Lago Bled.

Una cosa que diferencia al Lago Bled del Lago Bohinj es lo edificados que están su alrededores. Mientras que los de Bohinj son mucho más salvajes, el Lago Bled tiene un cómodo paseo que le da la vuelta completa. Y eso es precisamente una de las mejores cosas que puedes hacer en Bled.

Tras visitar el mirador de Ojstrica, volvimos con el coche a Bled para aparcarlo definitivamente. El pueblo está lleno de aparcamientos, con precios que van desde los 7€ la hora a 1’5€ la hora. Como decíamos antes, el más barato que vimos es el que está debajo del castillo, aunque puede parecer un poco más alejado. Una buena opción es este de aquí, por 2€ la hora.

Rodear el lago, una de las mejores cosas que hacer en Bled.
Recorriendo el sendero que rodea el Lago Bled.

Con el coche aparcado, nos pusimos a caminar sin saber muy bien cuál era el plan: si darle la vuelta completa, coger una barca, visitar la isla…Terminamos dándole toda la vuelta, y te lo recomendamos mucho. Cada vista es diferente, y es un paseo de lo más agradable.

No obstante, si me tuviese que quedar con un tramo, sería el del lado oeste. Allí es donde el castillo se ubica detrás de la isla, y tienes en una sola imagen lo más bonito de Bled. Concretamente mi vista favorita fue desde aquí.

La imagen más bonita de Bled, con el Castillo detrás de la isla.

Otra de las cosas que no pudimos no hacer en Bled fue a darnos un baño en el lago. ¡No todos los días se puede meter uno en un sitio tan bonito como este! La verdad que el agua estaba bastante fría, pero hacía suficiente calor como para soportarlo jaja Si te quieres bañar, este es uno de los mejores lugares.

Por supuesto que también se puede navegar, ya sea por ti mismo o por uno de los muchos barqueros que esperan en sus «pletna«, la embarcación tradicional de lago. Si optas por lo segundo, lo habitual es que te lleven a Blekski otok, la famosa isla en la que se encuentra la Iglesia de Peregrinación de la Asunción María. Como tampoco queremos extendernos demasiado, ya que esta entrada está destinada a contar todo el día de viaje, te dejamos aquí otro post en el que profundizamos más en precios y otras cosillas que hacer en el Lago Bled.

Antes de abandonar Bled definitivamente, nos cogimos un poke para llevar en Bowl Bar, que comimos a orillas del lago. Los restaurantes son bastante caros, o no muy bien valorados, así que nos parece una excelente opción.

Qué no se diga que no nos hemos bañado en Bled!

Aunque sea el protagonista indiscutible, el Lago Bled no es lo único que el pueblo tiene para ofrecer. A 4 kilómetros se ubica la Garganta Vintgar, una impresionante garganta natural que ha sido moldeada por el río Radovna a lo largo de miles de años, dando lugar a paredes que alcanzan alturas de hasta 100 metros y, en su interior, a rápidos, pozas cristalinas y pequeñas cascadas.

Por su belleza y, sobre todo, su cercanía a Bled, es uno de los lugares más visitados de Eslovenia, lo que provoca que las entradas a veces escaseen. Sobre todo si vas en verano, te recomendamos que las cojas con antelación, más aún si quieres elegir el horario. Te dejamos aquí su página web. Por cierto, barato no es, 15€ por persona cuesta visitar Vintgar.

Pasear por la Garganta de Vintgar, una de las mejores cosas que hacer en Bled!
Pasear por la Garganta de Vintgar, una de las mejores cosas que hacer en Bled!

Ten en cuenta que la hora de entrada a la garganta no es la misma que a la que tienes que llegar al aparcamiento. Como no se puede dejar el coche cerca, hay habilitados 2 parkings en los alrededores, conectados con la entrada con bus gratuito. El Parking 1, conocido como Central Parking Lot Vintgar VIP, y el Parking 3, conocido como Blejska Dobrava. Hay que llegar más o menos 45 minutos antes a ambos, para asegurarte de estar en el acceso a la hora indicada, que es la que aparecerá en tu entrada.

Nosotros aparcamos en el Parking 1. Allí hay una caseta de información en la que se coge el bus, que en unos 15 minutos te dejará en el acceso a la garganta. Llegamos a la entrada 10 minutos antes del horario que habíamos cogido, y podemos asegurar que, hasta que queden un par de minutos para dicha hora, no podrás pasar. Así que no pienses lo típico de que sea una hora aproximada porque para nada, puntualidad suiza!

Una bonita cascada en la Garganta Vintgar.

Una vez llegue tu hora, pasas el código QR que te viene con la entrada, te dan el casco obligatorio, y ya podrás empezar a recorrer la Garganta Vintgar. El camino de ida discurre por pasarelas de madera que avanzan al lado del río, mientras que el de vuelta va por la montaña. Nosotros tardamos algo más de dos horas, y, como no queremos enrollarnos mucho en esta entrada, te dejamos aquí otra en la que hablamos sobre si merece la pena, en qué aparcamiento dejar el coche o qué camino de vuelta coger.

La Cascada Sum te estará esperando al finalizar el recorrido por Vintgar.

Pasaban ya las 17:30 cuando recogimos el coche en el aparcamiento y abandonamos definitivamente Bled. Poníamos rumbo hacia Liubliana, donde pasaríamos la noche, aunque con un par de paradas pendientes. La primera en la Iglesia Saint Primus and Felician, famosa por su ubicación en lo alto de una colina.

Data del siglo XV, aunque eso realmente es lo de menos. El paseo hacia ella es precioso, y el paisaje hacia los prados y montañas una vez llegas una pasada. Salvando las distancias, me recordó un poco a la Iglesia de la Trinidad de Gergeti de Georgia.

Para llegar, hay que aparcar en una curva antes del pueblo de Jannik, en este punto. Si te guías por Maps, te llevará hasta el mismo pueblo, donde no se puede dejar el coche. Sin duda, recomendamos mucho desviarte un poco para dedicar media hora a la Iglesia Saint Primus and Felician. Aunque cada vez sea más famosa, nosotros la vimos prácticamente solos.

Iglesia Saint Primus and Felician, una buena visita que hacer en los alrededores de Bled
Iglesia Saint Primus and Felician.

La última parada del día fue en Kranj, una ciudad ubicada a apenas 15 kilómetros de Liubliana. Como curiosidad, lo que normalmente diríamos que es una pequeña ciudad dormitorio de la capital, en Eslovenia es el tercer municipio más grande, con 50.000 habitantes.

La verdad que no teníamos especial interés en visitarla, pero, pillándonos de paso, no nos costaba nada hacer una paradita. Aparcamos aquí sin pagar, aunque no recuerdo bien si fue porque ya se había pasado la hora del parquímetro o porque era gratis. Siendo Eslovenia, no os voy a engañar, me extrañaría que fuese lo segundo.

Caminando por la calle principal de Kranj.

La ciudad tiene encanto, sobre todo su agradable centro histórico: las calles Tomsiceva ulica y Glavni trg, los alrededores de St. Mary the Rosary Church y las vistas desde el puente de Postna ulica. Además, nos gustó mucho el ambiente tan tranquilo que se respiraba.

De hecho, terminamos cenando allí, en una pizzería napolitana muy rica, 400 gradi, por unos 15€ por persona.

Disfrutando de la tranquilidad de Kranj.

A 20 minutos de Kranj estaba nuestro hotel para las próximas 3 noches, Liubliana Resort Hotel & Camp, un camping con apartamentos a las afueras de la capital. Reservamos ya con poco antelación, y no había nada a buen precio en el centro con aparcamiento.

Aún así, no nos salió mal lo del camping. Incluye un desayuno bastante decente y justo en frente se puede coger el bus hasta el centro, donde es imposible aparcar gratis, por lo que es buena opción para pasar un día entero visitando la ciudad.

Por aquí abajo te dejamos otras alternativas para dormir en Liubliana.

El cuarto día del viaje nos esperaba Liubliana, la pequeña pero bonita capital eslovena.

Aquí tienes un mapa con todos los lugares que visitamos en nuestro tercer día en Eslovenia, con el Lago Bled como protagonista

Y hasta aquí nuestro tercer día recorriendo Eslovenia. Fue el último visitando los Alpes julianos, que, ya te adelantamos, fue sin duda nuestra zona favorita del país. ¡Ojo! Que no queremos desmerecer lo que nos quedaba por delante, porque también nos gustó mucho! Aunque eso ya te lo contamos en los posts de los siguientes días. De momento, esperamos haberte ayudado con lo mejor que hacer en Bled, y cualquier pregunta en comentarios!

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