Qué hacer en Brasov y alrededores, la joya medieval de Rumanía

Brasov, la joya medieval de Rumanía, es una de las ciudades más bonitas de Transilvania. Rodeada por los Cárpatos, se ubica en un precioso enclave, en el que los Caballeros Teutónicos decidieron instalarse allá por el siglo XIII. Visitar los antiguos vestigios medievales, sorprenderse con la Iglesia Negra, el templo gótico más grande de Europa del Este, subir al monte Tampa o utilizarla como campo base para visitar los castillos más famosos del país son algunas de las mejores cosas que hacer en Brasov. Te las contamos todas!

Brasov formó parte de un viaje navideño por Rumanía, en el que nos enamoramos tanto del país que no nos ha quedado otra que volver! La ciudad se ubica en el centro del territorio, lo que hace que esté en prácticamente cualquier itinerario de varios días en Rumanía. Al ser una de las ciudades más pobladas del país, además de una de las más turísticas, llegar en transporte público es muy sencillo.

No obstante, nosotros recomendamos el coche de alquiler. Te dará la libertad para elegir tus horarios y visitar lugares muy inaccesibles sin transporte privado. De hecho, en los alrededores de Brasov visitamos uno que nos encantó, y que de ninguna forma hubiésemos llegado sin coche, Amfiteatrul Transilvania, pero un poco más adelante te hablamos de este increíble lugar. Si la idea del coche te parece buena pero dudas por el tema de conducir en un país como Rumanía, te dejamos por aquí una entrada contando nuestra experiencia.

Dedicamos a Brasov un día, dividido entre la tarde-noche del día en el que llegamos y la mañana siguiente. Fuimos en diciembre, cuando los mercados navideños ocupan las grandes plazas de las ciudades rumanas, dando un encanto diferente y especial a la experiencia. La verdad que no sabíamos mucho sobre cómo sería la Navidad en Rumanía, y nos sorprendió gratamente. Los decorados son preciosos, convirtiendo la experiencia en algo mágico. Ya sea que vayas en las mismas fechas o, probablemente, en otras, no te preocupes, porque te contamos todo lo que tienes que hacer en Brasov!

La Piata Sfatului o The Council Square es el corazón de Brasov, donde tienen lugar los acontecimientos más importantes. Como no podría ser de otra forma, también alberga el mercado de navidad, además del enorme árbol natural que luce en las noches invernales.

Más allá de decorado navideño, la plaza es preciosa, rodeada de coloridos edificios con fachadas barrocas y renacentistas, que datan en su mayoría de los siglos XVI y XVIII. En el centro se encuentra la Casa del Consejo o Casa Sfatului, un edificio del siglo XV que fue sede del gobierno local. Además de restaurantes y cafeterías, la plaza también tiene oferta cultural, como el Museo de la Casa de Muresenilor, una influyente familia de intelectuales y periodistas del siglo XIX. Hoy se exponen antiguos muebles, vestimentas, cuadros y, en resumen, una casa típica de una familia acomodada de la época.

La Piata Sfatului de Brasov adornada de Navidad.
La Piata Sfatului adornada de Navidad.

En una de las esquinas de la Piata Sfatului asoma el edificio más llamativo de Brasov, su Iglesia Negra. ¿Que por qué se llama así? Pues no es su nombre original, sino que se empezó conociendo como la Iglesia de Santa María. Sin embargo, un gran incendio en 1689 provocado por la invasión de los Habsburgo ennegreció sus muros, dándole ese color tan característico. Quién se iba a imaginar en aquel entonces que el incendio convirtiese a la iglesia en un gran atractivo turístico.

Fue construida entre los siglos XIV y XV por la comunidad sajona de Brașov. Es el templo gótico más grande de Rumanía, con capacidad para 5.000 personas. El edificio es bastante imponente, con sus 90 metros de largo y una torre de 65 metros domina cualquier vista de la ciudad.

Aunque no es lo más habitual según nuestra experiencia en Rumanía, hay que pagar para entrar a verla. Cuesta 20 ROM (4€) y, ya te avisamos, no merece la pena. Por dentro es muy austera, con poco encanto más allá de un bonito órgano, pero seguro que ya has visto un montón de órganos similares en otros lugares y sin pagar. Por ello, nuestra recomendación es que dediques el tiempo a darle la vuelta y los 4€ a tomar algo.

La Iglesia Negra de Brasov vista desde la Torre Blanca.
La Iglesia Negra de Brasov vista desde la Torre Blanca.

Desde la iglesia cogemos la Strada Hans Benkner para ir a uno de los lugares más peculiares de Brasvo, la Strada Sforii. Y es que no se visita por sus edificios o por su pasado medieval, sino por su tamaño! Es la calle más estrecha de Brasov y una de las más angostas de toda Europa. De hecho, es considerada la tercera calle más estrecha del continente, después de Spreuerhofstraße, en Alemania y Parliament Street, en Inglaterra. Mide entre 111 y 135 cm de ancho, con un total de 80 metros de longitud.

Como curiosidad, data del siglo XVII y fue construida para facilitar el acceso de los bomberos entre las calles principales. Hoy los turistas firman en sus paredes para dejar el recuerdo de su paso por la ciudad. Toda una experiencia caminar por un lugar así!

La Strada Sforii, la calle más estrecha de Brasov y una de las más estrechas de Europa.
La Strada Sforii, la calle más estrecha de Brasov y una de las más estrechas de Europa.

Como decíamos en el titulo de la entrada, Brasov conserva un encanto medieval innegable. No hay otra ciudad en Rumanía en la que se sienta tan vivo el recuerdo de aquellas épocas. Hay un montón de torres y bastiones que se pueden visitar, en mejor y peor estado y, lo que es lo mismo, más o menos restauradas.

El más famoso y nuestro favorito es la Torre Blanca o Turnul Alb. Data del siglo XV, y se conserva muy bien. Aunque que sea nuestro favorito se debe a que tiene la mejor vista de la ciudad. Hay unas escaleras hasta su puerta, desde donde podrás disfrutar de una preciosa imagen. Pese a que no es la más famosa, luego hablamos del Monte Tampa, en mi opinión esta es mejor.

Para llegar te recomendamos pasear la Strada Dupa Ziduri, una preciosa callecita que transcurre al lado de un riachuelo. Además, pasarás por debajo del Bastionul Graft, construido a posteriori para conectar la muralla a la Torre Blanca. Es uno de los lugares donde más se siente la esencie de estar visitando un vestigio medieval.

Vista de Brasov desde la Torre Blanca.
Vista de Brasov desde la Torre Blanca.

Y no nos movemos de la Strada Dupa Ziduri porque en uno de sus extremos está la Turnul Negru o Torre Negra. Sin embargo, esta torre es una «mentirosa», porque para nada es negra. Recibió ese nombre a raíz de haber sufrido el impacto de un rayo en el siglo XVI. Si subes hasta su entrada, tendrás otra gran vista de Brasov.

El bastión que más nos gustó fue Bastionul Țesătorilor o el Bastión de los Tejedores, y, si no fuera por las vistas de los anteriores, diría que fue mi favorito. Se construyó en el siglo XVI, y debe su nombre a que el gremio de los tejedores era quiénes se encargaban de defender esta parte de la ciudad. Merece la pena tanto la vista desde fuera como entrar a su interior. Bueno, esto segundo depende para quién, ya que no habría duda de no ser porque te cobran 10 ROM (2€). Aún así, creo que vale la pena, la estructura que se conserva tiene mucho encanto. Por cierto, visto el bastión, te recomendamos que camines por Aleea Tiberiu Brediceanu, una calle súper agradable desde la que hay buenas vistas de Brasov. Desde esta también puedes emprender la subida caminando al Monte Tampa.

La última torre que resaltamos es la Poarta Ecaterinei, en frente del Parcul Rattenfanger von Hamein. Bueno, realmente no es una torre, sino la única puerta medieval que se conserva. Tiene un diseño de cuento de hadas, con una torre central y cuatro más pequeñas en las esquinas. Además, el parque tiene curiosas figuras de madera representando varios animales. Otro lugar que vale la pena conocer.

Aunque ya no entremos en detalle, otros restos medievales que puedes incluir en tu ruta en Brasov son: Potter’s Tower, Bastionul Funarilor o Turnul Lemnarului.

La Poarta Ecaterinei, una de las más bonitas de Brasov.
La Poarta Ecaterinei, una de las más bonitas de Brasov.

Mucho menos conocida que Piata Sfatului, hay otra plaza que merece la pena visitar en Brasov, la Piata Sfantul Ioan. Volviendo a nuestra experiencia navideña, aquí es donde se ubica una enorme pista de hielo al aire libre durante el invierno. La plaza lleva el nombre de la iglesia que alberga, la Iglesia de San Juan, Sfantul Ioan en rumano. Aunque he de decir que tiene entre poco y nada de encanto. Lo que sí que nos gustó fueron los murales que decoran algunas de las paredes de los alrededores, muy originales!

Entre la Piata Sfatului y la Piata Sfantul Ioan transcurre la calle más importante del centro de Brasov, la Strada Michael Weiss. Esta larga vía peatonal tiene un montón de tiendas, cafeterías y restaurantes, además de bonitos edificios a sus lados. Otra calle que no te puedes perder es Piata George Enescu, una de las que salen de Sfatului. Muy cerca hay una iglesia súper escondida, Biserica Adormirea Maicii Domnului. En general, toda esta pequeña zona del centro vale la pena recorrérsela bien.

También puedes acercarte a Nicolae Titulescu Park, una agradable zona verde en la que se ubica el Ayuntamiento de Brasov.

La Piata Sfantul Ioan.

El último imprescindible que hacer en Brasov es subir a lo alto del Monte Tampa, que se eleva unos 460 metros por encima de la ciudad. Hay dos opciones para llegar arriba, un teleférico y hacerlo andando. Nosotros optamos por la primera, que tiene un precio de 35 ROM (7€) ida y vuelta. Opera todos los días de 9:30 a 18:00, menos el lunes que comienza a funcionar a las 12:00. Ten en cuenta además que la última subida es a las 17:00. Si quieres hacer solo un trayecto en teleférico, el precio es de 25 ROM (5€).

Si prefieres hacerlo andando, además de llevarte en el recuerdo una bonita ruta, podrías tener un encuentro algo peligroso! Y es que Rumanía tiene una de las mayores poblaciones de osos pardos en Europa, y en el Monte Tampa se les ha visto más de una vez. Pese a que no es lo normal, recomiendan llevar cierta precaución. Nosotros vimos mientras subíamos en la cabina un montón de gente paseando por sus senderos, así que no hay de qué preocuparse!

Arriba hay caminos que te llevan a los principales miradores. El más típico es el que está al lado de las letras de Brasov (sí, Brasov tiene unas letras al estilo Hollywood). Como ya decía antes, para nosotros la vista desde la Torre Blanca es mucho mejor. Esta, pese a que no está mal, es desde tan arriba que se aprecia poco. Además está mucho más masificado, haciendo algo complicado disfrutar del lugar.

Vistas desde arriba del Monte Tampa.

Antes de meternos con lo mejor que hacer en los alrededores de Brasov, comentamos brevemente otro par de sitios que no vimos. Uno está muy cerca del centro, The Fortress-on-Straja. Como su nombre indica, es una fortaleza construida en el siglo XVI en lo alto de la colina Straja. Aunque normalmente se puede visitar, en marzo de 2025 está cerrada por restauración. Así que, de momento, todo lo que puedes hacer allí es verla por fuera y tener una buena vista de la ciudad.

El otro punto está más alejado del centro, la Iglesia de San Nicolás, aunque en 15 minutos estarás. Fue construida originalmente de madera en 1292, reconstruida en estilo gótico en el siglo XV y con influencias barrocas posteriormente. Es una iglesia ortodoxa muy bonita por fuera principalmente, ubicada justo al lado de la primera escuela de Rumanía, hoy convertida en museo.

Si bien Brasov nos pareció muy bonita, es casi más famosa por los atractivos de su alrededor que por la propia ciudad. Para visitarlos, hay dos opciones principalmente: tener un coche de alquiler o contratar un tour. A algunos se puede llegar con transporte público, aunque no hemos investigado cómo. En cualquier caso, para nosotros el coche es la mejor opción. Si prefieres no conducir, aquí tienes una muy buena opción para no quedarte sin ver muchos de los atractivos de la zona!

Así que vamos con ellos que hay mucho que decir!

A poco más de una hora de Brasov se ubica el que, para nosotros, es el castillo más bonito de Rumanía, el Castillo de Peles. Tiene un estilo neorrenacentista alemán, con detalles barrocos, góticos y rococó, lejos de lo que se te viene a la cabeza cuando piensas en el típico castillo, y más cerca de parecerse a un palacio de cuento. Se construyó entre 1873 y 1914, por orden del rey Carlos I de Rumania, con el objetivo de convertirlo en la residencia de verano de su familia.

Fue utilizado como residencia real hasta 1947, cuando el rey Miguel I de Rumania fue obligado a abdicar por el régimen comunista. Después de eso, el castillo fue confiscado por el Estado y convertido en museo en 1953. Durante la dictadura de Nicolae Ceaușescu, el castillo estuvo cerrado al público, pero en 1990 volvió a abrir como museo.

Visitar el Castillo de Peles, una de las mejores cosas que hacer en los alrededores de Brasov.
Visitar el Castillo de Peles, una de las mejores cosas que hacer en los alrededores de Brasov.

Lo que hace verdaderamente especial al castillo respecto a otros es su interior. Está perfectamente conservado, y con muchas de las salas manteniendo el mobiliario original. El salón de honor, la sala de armas, la biblioteca real, la sala de música, habitaciones…Nos sorprendió muchísimo. Ya habíamos escuchado hablar bien de la visita pero no nos esperábamos tanto. Sin duda, es un imprescindible que hacer en los alrededores de Brasov. Nosotros dedicamos algo menos de dos horas a toda la visita.

La entrada cuesta 50 ROM (10€) solo para el primer piso, y 100 ROM (20€) para los dos pisos, y se puede reservar a través de su página web. Nosotros pasamos por estudiantes, que el precio es de 12’5 ROM y 25 ROM respectivamente. Visitamos todo el castillo, y no creemos que valga mucho la pena la segunda planta. No obstante, por 10€ más y contando con que aquí se está una vez en la vida, recomendaría que lo compruebes por ti mismo! El horario de apertura es algo limitado, por lo que mejor sé precavido a la hora de organizar tu itinerario. Abre de 9:15 a 16:15 de jueves a domingo, y el miércoles de 10:00 a 16:15. Lunes y martes está cerrado.

A escasos 200 metros está su hermano pequeño, el Castillo de Perlisor. Es más pequeño, pero súper bonito, con un montón de vigas de madera entrelazándose en su fachada. Fue construido por orden del príncipe heredero Fernando I y la reina María. El horario es el mismo, y el precio de la entrada es de 30 ROM (6€), que se puede comprar en la misma página web que el de Peles. Para estudiantes el precio es de 7’5 ROM. Pese a que nos acercamos a verlo por fuera, no llegamos a entrar. Por lo que hemos leído, si visitas el de Peles, este se queda bastante por detrás. Además, no teníamos tanto tiempo como para ver los dos.

Castillo de Perlisor.

El Castillo de Bran es uno de los castillos más famosos de Rumania, conocido popularmente como el “Castillo de Drácula”, pese a que su relación con Vlad el Empalador, personaje en el que se inspiró Drácula, es más legendaria que histórica. De hecho, es tan legendaria que se cree que aquí paso una única noche en toda su vida. ¿Y por qué entonces esta relación? Pues porque la estética del Castillo de Bran cuadra con lo que uno se esperaría cuando se imagina la casa de Drácula.

Se encuentra a 40 minutos de Brasov, en dirección suroeste. El origen de su construcción data de 1377, y se debe a la idea de los otomanos de tener una fortaleza en la zona. El castillo por fuera es bonito, encaramado a una roca que le da ese esencia tan distintiva. Además, nosotros lo visitamos con muchísima niebla, lo que normalmente es mala suerte, aquí casi que ayuda a tener una experiencia más completa jaja

También se puede entrar a ver su interior, pero no suele ser muy recomendado. Nos había dicho que gente que había estado que no merecía la pena, así que decidimos saltarnos lo de entrar, y conformarnos con la vista desde fuera. Abre de 9:00 a 18:00 todos los días durante primavera y verano, menos el lunes que abre a las 12:00, y de 9:00 a 16:00 en otoño e invierno, manteniéndose el horario de apertura de los lunes.

Si quieres entrar, una opción para encontrarle más encanto es contratar una excursión guiada que te explique bien cada cosa que ves. Te dejamos por aquí una actividad bien valorada! Si no, con verlo por fuera nos parece suficiente.

El Castillo de Bran, uno de los lugares más famosos de Rumanía.

Muy cerca del Castillo de Bran se ubica Amfiteatrul Transilvania, un eco-resort y mirador panorámico en medio de un paisaje increíble. Nosotros no hicimos uso del hotel, por lo que hablamos del lugar en sí. Fue uno de los sitios que más nos impacto en el viaje por Rumanía. Se sube desde la carretera principal por un camino de tierra, al final del cual hay un ensanche para dejar los coches.

Arriba hay un espacio grande en el que se pueden buscar distintas panorámicas de los alrededores. De verdad, la vistas desde allí a varios de los picos de los Cárpatos solo se pueden definir como una auténtica pasada. Si vas hacia la izquierda según llegas, hay una pequeña subida hasta una zona con piedras colocadas en círculo, desde donde se obtiene la mejor vista. Si caminas a la derecha, hay un restaurante en el que aprovechamos para calentarnos con un café. También hay un columpio muy fotogénico. Si vas al Castillo de Bran con tu propio coche, no olvides parar aquí!

El precioso paisaje de Amfiteatrul Transilvania.

La Ciudadela de Râșnov es una de las fortalezas medievales mejor conservadas de Rumanía, situada sobre una colina que domina la ciudad de Rasnov, a solo 15 km de Brasov. Fue construida en el siglo XIII por los Caballeros Teutónicos, los mismos que fundaron la ciudad de Brasov.

Nosotros nos saltamos la parada, por lo que no te podemos decir si merece la pena. Si vas con tiempo, siempre puedes añadirla a tu plan. En nuestra opinión, y así lo hicimos claro, estaba por detrás en prioridad que los anteriores lugares de los que te hemos hablado. Eso sí, antes de ir chequea que esté abierta, porque en marzo de 2025 permanece cerrada por restauración. Como curiosidad, tiene también unas letras estilo Hollywood, que poco pegan con la estética de la ciudadela jaja

Te dejamos aquí un mapa con todos los puntos de los que hemos hablado.

Y hasta aquí todo lo mejor que hacer en Brasov. Desde aquí continuamos camino hacia Sighisoara, desde la que visitaríamos la famosa carretera de Transfăgărășan y el Lago Balea. Te dejamos por aquí la entrada y te invitamos a que nos preguntes cualquier duda en comentarios!

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