Qué hacer en Myvatn (Hverfjall, Hverir, Hafragilsfoss, Krafla…)

¿Estás planeando un viaje al norte de Islandia y te preguntas qué hacer en Myvatn? Este destino es un paraíso para los amantes de la naturaleza y la aventura. Desde los impresionante cráteres de Hverfjall y Krafla hasta las burbujeantes fumarolas de Hverir y Leirhnjukur, pasando por las espectaculares cascadas de Hafragilsfoss, Dettifoss y Selfoss o las maravillosas aguas termales de Nature Baths. Desde luego que los motivos para visitar Myvatn no son pocos. En esta guía te contamos todo lo que necesitas saber para aprovechar al máximo tu visita: las mejores atracciones y consejos para explorar esta región mágica. ¡Comenzamos!

Comenzamos el cuarto día del viaje por Islandia en la zona de Myvatn. El nombre lo recibe del gran lago de la región, que significa «lago de las moscas», por la numerosísima cantidad de insectos que puebla los alrededores en verano.

Llegamos a Myvatn el día anterior desde Hofsós, un pequeño pueblo conocido por su piscina infinita en frente del mar. Aprovechamos para recorrer la carretera hasta Siglufjordur, uno de los pueblos ubicados más al norte de Islandia, visitar Akureyri, la segunda ciudad más grande del país, y Godafoss, una impresionante cascada. De todo esto te hablamos en la entrada del día 3, así que te la dejamos por aquí por si todavía no la has leído! También comentamos dónde dormir en Myvatn.

La espectacular cascada de Godafoss.

En la entrada anterior dejamos pendiente contar el final del día, que no fue otro que darnos un relajado baño caliente en las termas de Myvatn. Las aguas de Myvatn Nature Baths provienen de fuentes geotérmicas cercanas, cargadas de minerales como el azufre, que son conocidos por sus propiedades relajantes y terapéuticas, así como por su desagradable olor.

El complejo tiene dos piscinas grandes, un jacuzzi y una especie de gran bañera con el agua aún más caliente. La temperatura general ronda los 38º, pero en esta última alcanza los 40º. El precio para adultos es de 7.400 ISK (51€), mientras que los estudiantes pagan 4.800 ISK (33€). No eran muy rigurosos con la comprobación, les valió hasta con enseñarles que tenías acceso a un correo de una institución educativa. De hecho, un bonobús también les pareció bien. Aquí ya cada uno, pero, dado el precio, la verdad que un descuento no viene nada mal! Puedes comprar la entrada online en su página web.

Aguas termales de Myvatn, foto obtenida de iceland-lovers.com.

Además de la zona de baño, también hay vestuarios con taquillas y una zona de duchas. Las vistas desde fuera son preciosas, hacia el lago y las montañas y volcanes de alrededor. No obstante, puede que el vapor y la niebla te quite bastante visibilidad, al menos eso nos pasó a nosotros.

Disfrutamos mucho el rato a remojo y me parece una forma genial de terminar un frío día de turismo por Islandia. Si puedes conseguir además pasar como estudiante, te saldrá muy bien para los precios de Islandia, y mucho más barata que la archiconocida Blue Lagoon! Eso sí, ten cuidado que el agua caliente ayuda a bajar la tensión y puedes acabar algo mareado. Por eso, yo dejaría las experiencias termales siempre para acabar la tarde.

Hverfjall es uno de los volcanes más emblemáticos de Islandia. Su famoso cráter se formó hace unos 2.500 años durante una erupción volcánica explosiva (cuando el magma y el gas se liberan de forma violenta, creando un cráter amplio y profundo). Tiene un diámetro de 1 kilómetro y una profundidad de 140 metros.

Subiendo hasta la cima de Hverfjall.

Puedes llegar con el coche hasta el parking, ubicado justo en su base. Tiene un precio de 1.000 ISK (7€), que se pagan de forma autónoma. Según he leído, no hay ninguna cámara, al menos de momento, así que el pago se puede considerar «voluntario». Cuando lo visitamos nosotros estaba todo completamente nevado y sin ningún cuidado. De hecho, tuvimos que empujar entre bastantes una furgoneta que se había quedado atascada entre el hielo, la nieve y el barro. Ante la situación, aparcamos en el margen de la carretera, pero con la capa de nieve no se veía si ya era parking o no. Con estas condiciones, para encima tener que pagar aparcamiento.

Una vez dejes el coche, tendrás que subir por un camino hasta la cima. Pese a que no es largo, unos 15-20 minutos, se hizo durillo con la cantidad de nieve y hielo que había. Arriba te estará esperando una vista espectacular tanto del interior como de los alrededores. Puedes quedarte con eso o hacer una caminata circular por todo el exterior del cráter. Como completarla requiere de demasiado tiempo, calcula no menos de 1 hora y a muy buen ritmo, optamos por caminar unos 20 minutos hacia la derecha y dar media vuelta. Te recomiendo mucho que vayas en esa dirección si no tienes intención de completar el camino, ya que subirás un poco más y las vistas mejoran.

En la cima de Hverfjall. Detrás, el interior del enorme cráter.

Si llegas a Myvatn, el Hverfjall tiene que ser un imprescindible en tu ruta. Sin duda, fue el lugar que más me gusto de los alrededores del lago, y eso que hay donde elegir. Dedicamos alrededor de una hora y media a toda la visita.

Dimmuborgir es una formación de lava única en el mundo, con estructuras rocosas que parecen castillos, columnas y cuevas, resultado de actividad volcánica ocurrida hace unos 2.300 años. Se cree que su formación tiene origen en una piscina de lava fundida que cubrió un área de agua, creando gruesas capas de vapor que causaron explosiones y moldearon estas figuras irregulares. Cuando la lava se enfrió, quedó lo que vemos hoy.

Panorámica general de los campos de lava de Dimmuborgir.

El acceso es gratuito, así como el aparcamiento ubicado justo en la entrada. Hay varios senderos que te conducen por diferentes zonas:

  • Höfdi (Sendero Amarillo): De aproximadamente 20-30 minutos. Es circular y te lleva por algunas de las formaciones más pequeñas y accesibles. Es ideal para quienes tienen poco tiempo o buscan una caminata sencilla.
  • Kirkjan (La Iglesia): De aproximadamente 30-45 minutos (ida y vuelta). Este sendero conduce a una de las formaciones más famosas, una cueva de lava que se asemeja a una nave de iglesia.
  • Stórihringur (Gran Círculo): El más completo, de aproximadamente 1 hora. Ofrece una vista general de Dimmuborgir, pasando por muchas de las formaciones más icónicas.
  • Hlidstígur (Sendero Azul). Es muy cortito, de 10-15 minutos. Conecta algunos de los puntos principales y es ideal para quienes quieren explorar un poco más sin recorrer largas distancias.

Además, para los que más tiempo tengan hay un sendero que conecta Dimmuborgir con Hverjfell.

Vistas hacia Hverjfell desde Dimmuborgir.

Si ya has leído algo más sobre Islandia, no te extrañará que un sitio tan curioso esté conectado al folclore islandés. Según la mitología, este lugar sería la puerta al infierno y hogar de trolls y otros seres sobrenaturales. Específicamente, las historias locales lo asocian con Grýla, una ogresa temida, y sus hijos, los Yule Lads, figuras que forman parte de las tradiciones navideñas islandesas.

El lugar es peculiar y merece la pena visitarlo, aunque en mi opinión no es necesario dedicarle demasiado tiempo, sobre todo si, como nosotros, tienes muchas paradas planeadas por delante. Nosotros dimos un paseo de unos 30 minutos antes de continuar con el recorrido del día.

Hverir es una fascinante zona geotérmica conocida por su paisaje extraterrestre. Ubicado a los pies del monte Námafjall, parece sacado de otro planeta, con fumarolas humeantes, pozas de lodo burbujeante y un terreno teñido de colores amarillos, rojos y marrones debido a la presencia de minerales como el azufre y el hierro. Además, la mezcla de elementos provoca un fuerte olor que recuerda al del huevo cocido.

Campo geotérmico de Hverir.

Para visitar el lugar, hay senderos que permiten admirar las fumarolas y las piscinas de barro que burbujean continuamente debido al calor geotérmico. Quitando las más potentes, puedes acercarte y hasta tocar el caliente vapor que se desprende.

Hay un aparcamiento justo en la puerta gratuito. Por cierto, la carretera para llegar atraviesa el monte Námafjall dejando bonitas vistas. De hecho, hay algún mirador desde el que podrás ver Hverir desde arriba. Hay quién se aventura también a subirlo, aunque necesitarás de más tiempo. Estuvimos unos 20 minutos y regresamos a la carretera.

Fumarola en el campo geotérmico de Hverir. Puedes tocarla aunque con cuidado que quema!

Krafla es un sistema volcánico ubicado al norte de Myvatn, que abarca unos 100 kilómetros de largo. Ha sido testigo de numerosas erupciones a lo largo de la historia, con una última serie entre 1975 y 1984 conocida como los fuegos de Krafla, que transformó el paisaje con ríos de lava y nuevas formaciones geológicas.

Uno de los lugares más destacados es el cráter Viti, cuyo nombre significa «infierno» en islandés, una referencia a las antiguas creencias de que los volcanes eran puertas al inframundo. Viti se formó tras una erupción en el siglo XVIII, y es famoso por albergar en su interior un lago de color azul turquesa rodeado de tierras teñidas por el azufre y otros minerales.

Lago del cráter Viti, parcialmente congelado.

Para llegar, puedes dejar el coche justo en su base y subir un corto sendero hasta la cima del cráter, desde donde tendrás las famosas vistas hacia el lago. Se puede caminar por todo el exterior del cráter, aunque no creo que merezca la pena entretenerse mucho.

Unos metros antes de llegar al cráter puedes coger un camino a la izquierda y visitar Leirhnjukur. Es una zona geotérmica muy similar a Hverir, con el añadido de su bonito lago azul.

Recorriendo el sistema volcánico de Krafla.

Si tienes tiempo, son dos lugares curiosos y bonitos, que podrás visitar en unos 40 minutos. Entre traslados y visitas, calcula que necesitarás de una mañana completa para explorar todos los sitios de los que te hemos hablado hasta ahora, sin contar las termas.

Grjótagjá es una cueva de lava con una fuente termal geotérmica en su interior. Se ubica muy cerca de Myvatn, pero decidimos saltarnos la parada. Hay un aparcamiento gratuito, y, por lo que hemos leído, es más interesante la enorme grieta que se puede ver antes de entrar a la cueva.

El lugar se hizo mundialmente conocida tras aparecer en Juego de Tronos(temporada 3), en una escena romántica entre Jon Snow e Ygritte. La visita no debe llevar más de 20 minutos.

Hafragilsfoss, Dettifoss y Selfoss son tres cascadas ubicadas al noreste de Myvatn, en el poderoso río Jökulsá á Fjöllum, que atraviesa el cañón de Ásbyrgi y el Parque Nacional Vatnajökull. Para llegar desde Myvatn hay que coger la Ring Road y desviarse en la 862 u 864. La primera recorre el cañón por la parte oeste y está asfaltada, y la segunda lo hace por el oeste y debe estar en unas condiciones bastante malas.

Lamentablemente, ambas permanecen cerradas prácticamente toda la época de nieve, así que no pudimos visitarlas (puedes ver aquí el estado de las carreteras en tiempo real). Nos quedamos con las ganas, sobre todo de ver Dettifoss, conocida como «la cascada más poderosa de Europa«. Tiene una altura de 44 metros y un ancho de 100 metros, moviendo de media 193 metros cúbicos por segundo, aunque con picos durante el deshielo de 500 m³/s. Para que os hagáis una idea de lo que supone esta cantidad, podría llenar una piscina olímpica en 13 segundos de media, y solo en 5 durante la época de máximo caudal.

Dettifoss, imagen obtenida de www.icelandaurora.com/.

Selfoss se ubica un kilómetro antes de Detifoss, y es probablemente la menos impresionante de las tres. Más al norte llegarás a Hafragilsfoss, menos visitada pero con una impresionante caída de 27 metros y una gran vista hacia el cañón. Por cierto, el río que forma las cascadas mueve muchos restos del glaciar Vatnajökull, lo que provoca un color grisáceo en el agua muy característico.

Su tuviésemos la oportunidad, no dudaríamos en hacer este recorrido por el cañón de Ásbyrgi, ¡para la próxima será!.

Abandonamos ya los alrededores de Myvatn para poner rumbo hacia Seydisfjordur, en los fiordos del este de Islandia. Se tardan dos horas y media, ya llegues desde la zona del lago o desde el cañón de Ásbyrgi. Por el camino, puedes hacer varias paradas. La más famosa es el Cañón Studlagil, para lo que tendrás que desviarte por la carretera Jökuldalsvegur unos 25 minutos, que hay que deshacer completamente. Pero de este lugar te hablaremos en la entrada del día 5 en Islandia, que te dejamos por aquí.

Si no te desvías y continuas por la Ring Road, a pocos metros dejarás a tu izquierda Rjúkandi Waterfall, una cascada poco conocida que se ve desde la carretera. Puedes aparcar y caminar un sendero de 100 metros hasta su base, o conformarte con las vistas desde el coche.

Poco antes de llegar a la población de Eglisstadir pasarás por los Vök Baths, unas termas ubicadas justo en frente del lago Urridavatn. El precio es de 7.490 ISK (51’7€) para adultos y 5.290 ISK (36’5€) para estudiantes. Nosotros no llegamos a ir, pero viendo las imágenes lo veo un poco caro. Puedes comprar la entrada online en su página web. La gente habla muy bien de la posibilidad de sentir el contraste de temperatura entre el lago helado, al que te puedes meter, y las termas.

Fardagafoss.

En Eglisttadir hay poco que hacer, pero hay un Bonus perfecto por si necesitas aprovisionamiento. Nosotros hicimos esa parada técnica y continuamos con el tramo final del recorrido.

A apenas 3 kilómetros del pueblo llegarás a Fardagafoss, una cascada poco conocida en la que paramos. No hay un aparcamiento como tal, pero sí una pequeña zona en el margen de la carretera en la que hay espacio para viarios coches. Desde allí tendrás que caminar entre 30 y 40 minutos hasta el mirador principal a la cascada, y deshacerlos de vuelta al coche.

Sendero hasta Fardagafoss.

Pese a que no tenía grandes expectativas, el paisaje durante el camino es realmente bonito. Cuando llegues arriba, además de la cascada, hay vistas hacia el lago Logurinn. Nuestra visita coincidió con que empezaba a atardecer, y la luz hizo que todo fuese aún más llamativo. Si vas bien de tiempo, te lo recomiendo, pese a no ser un imprescindible.

Desde la cascada a Seydisfjordur hay 30 minutos, y es de los tramos en coche más bonitos que recuerdo de todo el viaje. Es una carretera que serpentea hacia abajo con unas vistas espectaculares del fiordo justo en frente. Si tienes la oportunidad, no te lo puedes perder!

Vistas por el camino desde Fardagafoss a Seydisfjordur.

Llegamos a Seydisfjordur cuando ya estaba anocheciendo, pero con tiempo suficiente para dar un paseo por el pintoresco pueblo. Lo más popular es Seydisfjardarkirkja, la iglesia, a la que se llega desde una calle peatonal pintada con los colores del arcoíris. O eso vimos en fotos, porque estaba todo tan nevado que todas las calles eran blancas.

Paseando por el pueblo con un viejo kiosko detrás.

Más allá de eso, caminar alrededor del lago Fjardará y a orillas del fiordo también merece mucho la pena. Fue la localidad más bonita que vimos en todo Islandia, lo que en gran parte se debe a su increíble localización. Tras unos 40 minutos de paseo se hizo completamente de noche y fuimos al alojamiento del cuarto día del viaje.

Ya de noche cerrada, subimos la carretera a intentar avistar alguna aurora boreal, pero sin suerte. ¡Para otro día sería!

Mirador justo antes de empezar a bajar hacia Seydisfjordur. Fue el punto al que luego regresamos a intentar ver auroras.

Dormimos en Studio Apartaments, donde reservamos dos habitaciones, para 4 y 6 personas. El espacio incluye además un baño, una pequeña cocina y una mesa con las sillas. Pagamos 398€, unos 40€ cada uno. Quizá fue el alojamiento con menos encanto de todo el viaje. Pese a que estaba todo cuidado, las habitaciones se hacían demasiado pequeñas para entrar todos. Como no hay habitaciones dobles, no merece mucho la pena para parejas.

El aparcamiento del alojamiento en Seydisfjördur. Ya iba tocando un lavado de coche.

En ese caso, hay otras opciones como Vid Lonid Guesthouse, con habitaciones dobles con baño privado por 153€. Si no te importa compartir baño, la opción más económica es Hafaldan HI Hostel, desde 113€.

Te adjunto un mapa con todos los puntos de los que hemos hablado.

Y hasta aquí nuestro recorrido por Myvatn con final en los fiordos del este. Si quieres saber qué hicimos por allí al día siguiente, te dejo por aquí la entrada. Y, como siempre, cualquier duda en los comentarios!

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