Qué hacer en Pizzo: 10 imprescindibles que no te puedes perder

Menos conocido que Tropea o Scilla, Pizzo es uno de los pueblos con más encanto de Calabria. Y, para que no te pierdas nada, venimos a contarte qué ver y hacer en Pizzo!

A medio camino entre Lamezia Terme, una de las principales puertas de entrada a Calabria, y Tropea, Pizzo se convirtió en nuestra primera parada en el roadtrip de 3 días en la región de la punta de la bota.

Lo más cómodo es, sin duda, alquiler un coche, tanto para conocer Pizzo como para no perderte otros imprescindibles de Calabria. Nosotros alquilamos con Sicily by Rent a través de DiscoverCars, y fue todo perfecto. Que sepas que, si necesitas un alquiler sin tarjeta de crédito, también puedes encontrar opciones con otras compañías como Locauto, muy buena alternativa. En cualquier caso, te recomendamos usar DiscoverCars para encontrar los mejores precios!

Para aparcar, dependerá mucho de en qué estación vayas a viajar. Nosotros lo hicimos en noviembre, temporada baja, así que no nos supuso ningún problema. Aparcamos aquí, un pequeño parking público en el que la primera hora es gratis. ¡Ah! Por si no lo has visto antes, en Calabria funciona lo de dejar indicada la hora de llegada para este tipo de sitios. Nuestro coche tenía un pequeño reloj en la luna, pero también vale papel y boli.

Si no tienes coche, también se puede llegar en tren. Desde Santa Eufemia Lamezia, la población más cercana al aeropuerto, hay un tren directo que en 20 minutos para en Pizzo, aunque tendrás que caminar otros 20 minutos para llegar al centro histórico, y 25 más para visitar la Chiesa Piedigrotta. Lo mismo si estás en Tropea, con un tren directo que une ambos pueblos en media hora por una ruta a orillas del mar Tirreno. Aquí puedes ver horarios y precios.

La espectacular vía de tren a su paso por Pizzo.

Respecto a dónde dormir, aclarar que nosotros solo estuvimos de paso. Pizzo es muy pequeñito y en 2 horas lo puedes tener más que visto. Aún así, si, por ejemplo, llegas al aeropuerto de Lamezia por la tarde, merece la pena acercarte a dormir a Pizzo en vez de hacerlo en Santa Eufemia. O lo mismo si te vas un día por la mañana, puedes dormir el anterior en Pizzo y tendrás el aeropuerto a tan solo 25 minutos.

Como nosotros aterrizamos de madrugada, recoger el coche a esas horas implicaba un sobrecoste muy grande, por lo que nos quedamos en Santa Eufemia para acercarnos de nuevo al aeropuerto al día siguiente. En cualquier caso, de haber dormido en Pizzo, hubiésemos elegido Residenza Malta, muy bien de precio, con excelentes valoraciones y parking incluido.

Una buena alternativa para verano sería Asterias Residence, con piscina, y un poco más caro pero con unas vistas difíciles de olvidar Casa Vacanze Penelope.

Paseando por Pizzo

Para terminar con este apartado introductorio, te contamos dónde comer en Pizzo. Nosotros solo visitamos una cafetería, a las afueras, Pasticceria Tiramisú. Es una excelente opción si haces el trayecto desde Lamezia a Pizzo por la mañana. Sin duda, tanto el mejor desayuno como el más barato que tuvimos en todo el viaje. Poco más de 5€ pagamos por dos cappuccinos y dos croissant con crema de pistacho.

Si no te importa gastarte más y quieres algo más céntrico, Bar Gelateria Ercole es una excelente alternativa para probar el tartufo, el postre emblema de Calabria.

Para comer recomendamos dos restaurantes, Kalapasta o Trattoria Ercolino, ambas con buenísima pinta.

Nuestro desayuno en Pizzo.

Vamos ahora sí con los imprescindibles que no te puedes perder en Pizzo. En nuestra opinión, si haces todo, lo ideal sería dedicarle entre 2 y 3 horas.

Empezamos con el lugar más famosa de todo Pizzo, la Chiesa de Piedigrotta. Es un pequeño santuario excavado directamente en la toba volcánica, que alberga un montón de esculturas talladas en roca por la familia Barone a lo largo del siglo XX.

Cuenta la leyenda que fue creada como acto de agradecimiento por unos marineros napolitanos que sobrevivieron a un naufragio en el siglo XVII y prometieron dedicar una capilla a la Virgen si lograban llegar a tierra firme. Sea verdad o no, desde luego que es difícil ver una iglesia tan cerca del mar.

El camino que lleva hasta la Chiesa Piedrigrotta.

Está un poco alejado del centro, así que lo ideal sería parar de la que llegas de Lamezia o viceversa, si estás recorriendo Calabria en el sentido contrario. En el acceso hay un parking de pago, pero te recomendamos que dejes el coche un poco antes o un poco después, ya que te saldrá gratis. Además, si es verano y ves que está muy mal para aparcar en el centro, es una opción dejarlo aquí y desentenderte.

Nosotros llegamos pasadas las 9 de la mañana, hora a la que se supone que abre durante todo el año. Y decimos que se supone porque estaba cerrada, y había un cártel indicando que hasta las 11 nada. Un chasco para empezar la mañana, y aún más cuando a través de las ventanas vimos un poco por encima y nos pareció que merecía la pena. La entrada son 5€ y el horario oficial de 9:00 a 13:00 y de 15:00 a 17:00, una hora más en verano.

Chiesa Piedrigrotta, una de las mejores cosas que ver en Pizzo
De lo poco que pudimos ver de la Chiesa Piedrigrotta desde sus ventanas.

Adentrándonos ya en el centro de Pizzo, lo primero que nos llamó la atención fue la Fontana Vecchia, rebautizada en 1866 como Fontana Garibaldi. Se ubica en un precioso rincón, en la pared lateral de una antigua capilla.

Se cree que su origen se remonta al siglo XV, cuando fue una de las principales fuentes de abastecimiento de los habitantes de aquel entonces. Sigue siendo potable, así que no dudes en refrescarte si el calor aprieta!

La Fontana Garibaldi, uno de los lugares que ver en Pizzo.
La Fontana Garibaldi, uno de los lugares que ver en Pizzo.

Lo siguiente que hicimos fue bajar un par de calles hasta toparnos con un excelente mirador hacia el norte de Pizzo. No tiene un nombre como tal (el mapa de abajo indicamos la ubicación), pero está muy cerquita de la Chiesa del Carmine. Por cierto, según algunas fuentes, es la iglesia más antigua de Pizzo.

Desde el mirador se ve una pequeña playa, más destinada aparentemente a la entrada y salida de barcos que al baño, y las casas de Pizzo extendiéndose ladera arriba. Muy bonita la panorámica!

Vistas hacia Pizzo.

Continuamos andando hasta llegar al corazón del pueblo, la Piazza della Repubblica. Allí destaca un Memorial a los Caídos en las Guerras Mundiales y un Monumento a Umberto I. Por cierto, cada pueblo que vimos en Calabria mínimamente grande tenía su memorial a los caídos en las guerras. Suponemos que, siendo una región tan pobre, no serían pocos los habitantes que eran llamados a filas por el ejército italiano, y que perdieron la vida en ambas guerras.

Más allá de monumentos, hay un montón de cafeterías, heladerías y restaurantes en los que sentarse para disfrutar del animado ambiente de la plaza. ¡Ah! Y no sabemos si es permanente, pero a nosotros nos sorprendió que había una tienda con muchísimos jarrones y macetas expuestos en plena calle.

El Memorial con la tienda que decimos de fondo.

En la misma Plaza de la República se encuentra la Chiesa dell’Immacolata. Es una iglesia muy pequeñita pero bonita, tanto por su cuidada fachada blanca como por las piezas de arte que decoran sus paredes y techo. Merece la pena entrar un momento a verla.

Al lado está el restaurante Il Porticato, que ocupa lo que fue el Palazzo Tranquilo-Mattei. Se intuye que pudo ser un edificio monumental para la época, aunque actualmente está en un estado algo decadente.

La pequeña iglesia de la plaza de Pizzo.

Pizzo nos sorprendió gratamente, y no fue tanto por los monumentos sino por los muchísimos detalles que nos fuimos encontrando por sus calles. Ventanas y puertas pintadas con murales, pequeñas formas de gatos subiendo por una empinada cuesta, juegos de color con materiales reciclados…

Es difícil resumir estos pequeños secretos, pero estamos seguros de que si vais a Pizzo entenderéis perfectamente a qué nos referimos. Os recomendamos que no tengáis respeto a las empinadas cuestas que separan la Plaza de la República de la Via M. Salomone, porque en esa zona se encuentra lo que más nos gustó del pueblo.

El otro gran atractivo de Pizzo, junto con la Chiesa di Piedigrotta, es el Castello Murat. Su origen se remonta a una torre de vigilancia levantada en el siglo XIV, cuando se construían a lo largo de toda la costa como defensa de los piratas.

No fue hasta un siglo más tarde cuando Fernando de Aragón lo transformó en la fortaleza que vemos hoy en día. Su momento más celebré ocurrió en 1815, cuando Gioacchino Murat — ex rey de Nápoles y cuñado de Napoleón Bonaparte — fue encarcelado en este castillo tras un fallido intento de reconquistar el reino, para ser fusilado unos meses más tarde allí mismo. Dicho esto, no hará falta explicar de dónde procede su nombre!

Su historia en la prisión es una de las cosas que puedes conocer si accedes al castillo, cuya visita está abierta al público. Se puede entrar a las celdas, a la sala del juicio o a los jardines. Cuesta 3€ y la visita se hace rápido.

El Castillo de Pizzo.

Pizzo es el lugar de origen del postre más famoso de Calabria, el tartufo. Es un helado de avellana con un interior fundente de chocolate y, normalmente, una mousse que lo recubre todo. En la Plaza de la República no hay rincón en el que no se anuncie, por lo que encontrar un sitio para probarlo es muy fácil.

Hemos de reconocer que este imprescindible lo pospusimos hasta la siguiente parada, Tropea. Y es que, si hay algo a lo que no podemos decir que no cuando visitamos Italia, es a un buen croissant de pistacho, así que ese fue nuestro desayuno en Pizzo.

El que probamos en Tropea fue bastante decepcionante. Bueno, en realidad no, porque tampoco esperábamos mucho. De todas formas, os lo dice alguien a quién no le gusta demasiado el chocolate ni los postres empalagosos, y esto es una absoluta bomba. Como recomendación, pedidlo para compartir, al menos la primera vez.

Tartufo, el famoso postre de Pizzo.
El tartufo que nos comimos en Tropea.

Nuestro callejeo por Pizzo nos llevó hasta el lugar desde el que tuvimos las mejores vistas de Pizzo. No es un mirador en sí, pero como si lo fuera! Hablamos de este punto, con una panorámica bellísima hacia todo el pueblo.

Además, puedes aprovechar para visitar la Chiesa del Purgatorio e di Maria SS. Delle Grazie. Lo más curioso, la calavera que hay justo antes de entrar.

Las mejores vistas de Pizzo.

Después de dar por visto el centro de Pizzo y regresar a por el coche, hicimos una última breve parada en la parte más baja del pueblo, conocida como Marina Di Pizzo.

Más allá de que la playa no está nada mal, recomendamos dar un paseo y disfrutar de las vistas de la parte alta y el castillo. También es una zona repleta de restaurantes, aunque peor valorados que las recomendaciones que dejamos antes.

La Marina de Pizzo.
La Marina de Pizzo.

Os dejamos por aquí un mapa con todos los lugares de los que hemos ido hablando!

Y hasta aquí lo mejor que ver y hacer en Pizzo. Como decíamos, nos sorprendió gratamente, y no nos esperábamos una visita tan agradable. Como siempre, cualquier duda en comentarios!

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