Qué hacer y ver en Tbilisi en dos días. Todas las paradas + mapa

Visitar Tbilisi, la capital de Georgia, es una cosa que tienes que hacer sí o sí en tu recorrido por el país. Es una ciudad de cuento, donde lo antiguo y lo moderno se complementan magistralmente para regalar una experiencia única a quién decide adentrase en sus calles y templos religiosos. Fue uno de los grandes descubrimientos del viaje, su animado ambiente y su bonito centro histórico nos hicieron enamorarnos de esta ciudad del Cáucaso. Sin duda, la colocaría entre las ciudades más bonitas que he visto, sin contar las de los grandes países europeos claro. Si todavía no te hemos convencido, quédate que comenzamos con Tbilisi en dos días!

Antes de empezar con las cosas que ver y hacer en Tbilisi en dos días, te contamos que merece mucho la pena no dedicarle menos tiempo. De hecho, si estás otro día no creo que te arrepientas. Ya estés dos o más tiempo, tendrás que hacer alguna noche en la capital. Por eso, y porque es una ciudad relativamente grande y extensa, hemos escrito una entrada con las mejores zonas para dormir y recomendaciones de alojamientos, que te dejamos por aquí por si te interesa!

Nosotros dormimos en Hotel Nata, un alojamiento familiar ubicado en Avlabari, nada más cruzar el El Puente Metekhi. Nos parece una excelente opción, por ubicación y por relación calidad-precio.

La Torre del Reloj.

Dedicamos el primer día a ver los puntos más interesantes y visitados. Como fuimos en julio, teníamos luz desde las siete de la mañana hasta las nueve de la noche, por lo que el día daba mucho de sí. Nos pegamos una buena caminata, pero sin prescindir de disfrutar de cada lugar lo que creíamos conveniente. No obstante, hemos escrito una entrada contando con todo lujo de detalles nuestro primer día en Tbilisi, te la dejamos por aquí.

Aún así, te narramos brevemente lo que hicimos. Si ya has leído la entrada, puedes continuar hasta el segundo día!

NOTA: No olvides contratar tu seguro de viaje para visitar Georgia. Nosotros siempre recomendamos Iati, que nos ha funcionado genial cuando lo hemos necesitado. Además, por leernos, te dejamos un 5% de descuento!

Amanecimos tempranos en Hotel Nata, un alojamiento familiar ubicado en el barrio Avlabari, muy próximo al río Kura. Desde allí cruzamos el Puente Metekhi para recorrer la zona sur de Old Tbilisi, es decir, la más llana.

Caminamos por Jan Shardeni Street hasta la Catedral de Sioni. Una bonita construcción medieval cuyo interior está decorado con frescos tanto en paredes y techos, y que custodia la Cruz de Santa Nino, una cruz de madera y vid estrechamente vinculada a la conversión al cristianismo de Georgia.

La Catedral de Sioni, un imprescindible en Tbilisi en dos días.
La Catedral de Sioni, con la forma del típico templo religioso de la Iglesia Ortodoxa Georgiana.

Seguimos camino por Sioni Street, Erekle II Street y Ioane Shavteli Street, tres calles que se van dando paso una a la otra y que te llevarán hasta la Basílica de Anchiskhati. Es la iglesia más antigua de la ciudad, con una historia que se remonta al siglo VI. Por dentro es de lo más austera, sin mucha gracia más allá de percibir la historia del monumento. Lo que sí que me encantó es su alrededor. Allí hay un par de artistas que venden coloridos cuadros, creando escenas preciosas y una atmósfera súper agradable.

Justo al lado de la Basílica de Anchiskhati, encontrarás la Torre del Reloj, una de las atracciones más peculiares y fotogénicas de Tbilisi. La torre está hecha mayormente de materiales reciclados de edificios antiguos, y adornada en alguna de sus partes con bonitos mosaicos. Se llena de gente a las 12:00 y a las 19:00, cuando cobra vida con un breve espectáculo. Es muy similar a los famosos carrillones de Alemania, por si has visto alguno en ciudades como Múnich o Núremberg.

Torre del Reloj, un imprescindible en Tbilisi en dos días
Torre del Reloj en Old Tbilisi.

El final de la calle de la Torre el Reloj está decorado con unas curiosas esculturas que representan escenas cotidianas en la vida de los georgianos, aunque se les ha colado Don Quijote y Sancho Panza! Todo la zona comprendida entre las esculturas y la basílica nos pareció de las más bonitas y agradables que ver en Tbilisi en dos días.

Para llegar hasta la Plaza de la Libertad desde la Torre del Reloj, subimos por Aleksandr Pushkin Street, una calle flanqueada con edificios que siguen la tradición arquitectónica otomana, con bonitos balcones de madera.

Aleksandr Pushkin Street.

Aleksandr Pushkin St. da a parar a la Plaza de la Libertad, el punto de encuentro entre la Tbilisi antigua y la moderna. Es el centro neurálgico de la ciudad, constantemente animada por el bullicio de personas y el flujo de los coches circulando por la gran rotonda que la rodea.

Si decíamos que la plaza es el nexo entre lo antiguo y lo moderno, es porque al este deja Old Tbilisi y al oeste la Avenida Shota Rustaveli, la arteria principal de la capital. Es una calle muy transitada tanto por locales como por turistas, y, sobre todo, por coches. De hecho, una de las cosas que más nos llamó la atención es que prácticamente no hay pasos de cebra para cruzarla. Tendrás que utilizar los pasos subterráneos que, ojo, tampoco es que sean cuantiosos. Hasta nos resultó un poco desesperante, como te des cuenta a mitad de camino que tienes que cambiarte de lado, olvídate.

La Plaza de la República. Imagen obtenida de Google Maps.

Pese a que la avenida está lejos de tener el encanto del casco histórico, sí que alberga a sus lados bonitos e importantes edificios:

  • Museo Nacional de Georgia, Museo de Arte Fine de Georgia, National Gallery y el MoMa.
  • Parlamento de Georgia, Kashueti St. George Church y la Tbilisi First Public School.
  • Teatro de Ópera y Ballet de Tbilisi.
  • La escultura de la Bicicleta Gigante.
Teatro de la Ópera y Ballet. una parada obligatoria en Tbilisi en dos días.
Teatro de la Ópera y Ballet de Tbilisi.

Por todo esto, merece la pena recorrer el kilómetro y medio de la avenida al menos una vez en tus dos días en Tbilisi. Aprovechamos además para tomar un café de media mañana en KRAB specialty coffee, con vistas al bonito Teatro de la Ópera y el Ballet.

Regresamos hacia el este por Revaz Tabukashvuli St., una paralela de Shota Rustaveli. Cruzamos Giorgi Leonidze Park y nos acercamos a ver la Casa de la Justicia. Es un edificio gubernamental conocido por su peculiar forma, que recuerda a un grupo de hongos.

Continuando por el camino de la orilla del río, llegamos al puente más famoso de Tbilisi, el moderno Puente de la Paz. Inaugurado en 2010, conecta el Parque Rike con el casco antiguo. Lo que lo hace tan popular es su diseño contemporáneo con formas curvas, que la verdad que inspira armonía. Por cierto, si te acercas de noche, podrás ver cómo sus miles de luces LED lo iluminan con diferentes colores y motivos.

Vista desde lejos del Parque Rike. Se puede observar el Puente de la Paz, los dos tubos metálicos y el globo blanco.

Cruzamos el Puente de la Paz para explorar el Parque Rike, un espacio verde ubicado en frente de Old Tbilisi que se destaca por su moderno diseño. Hay dos enormes estructuras cuya forma recuerda a un par de tubos plateados, una fuente con espectáculo nocturno de luces y agua, y, lo que más nos llamó la atención, el Air Balloon Tbilisi, un globo aerostático que sube y baja continuamente ofreciendo a quién participa en la actividad una gran vista panorámica desde el cielo.

Tras dar un agradable paseo por el parque, volvimos a cruzar el Puente Metekhi para buscar un sitio donde comer en Old Tbilisi. Los casi 40º que hacía nos obligaron a olvidarnos de terrazas y sentarnos en el interior de Jazz Cafe Singer, donde probamos lo más típico de Georgia: un khachapuri y unos khinkalis.

Con las energías renovadas y con un calor sofocante, nos volvimos a poner en marcha para adentrarnos en Avlabari, el barrio ubicado al norte del río Kura. Nada más cruzar el puente, al lado derecho, se ubica la histórica Iglesia de Metekhi. La iglesia es sencilla, fiel reflejo de la arquitectura medieval georgiana. Lo mejor, sin duda, son las vistas hacia el casco antiguo de Tbilisi, una absoluta fantasía. Enseña esa imagen a alguien y convéncele de que no está sacada de un cuento!

Disfrutar de la vista desde Metekhi, un imprescindible para hacer en un día en Tbilisi.
Disfrutar de la vista desde Metekhi, un imprescindible para hacer en un día en Tbilisi.

Como curiosidad, se cree que el sitio fue utilizado como residencia del rey Vakhtang I Gorgasali, fundador de Tbilisi, y más tarde como una fortaleza y refugio en tiempos de conflicto. Es por ello que en frente de la iglesia puedes ver una enorme escultura ecuestre, que representa a este señor del que te hablamos.

Desde allí comenzamos a callejear por el barrio de Avlabari. Pese a no contar con tantos monumentos como Old Tbilisi, tiene un encanto especial. Es el típico barrio donde se respira un ambiente local, en el que sientes que estás siendo partícipe en la vida cotidiana de un georgiano. Lo mejor que puedes hacer es callejear y perderte por sus rincones. Como curiosidad, en sus orígenes era habitado principalmente por armenios.

Iglesia de Metekhi.

En lo alto de Avlabari se ubica la Catedral de la Santísima Trinidad de Tbilisi, el templo religioso más importante de la ciudad. Fue construida entre 1995 y 2004 para conmemorar los 1.500 años de la Iglesia Ortodoxa de Georgia y los 2.000 años del cristianismo. Se ubica en un complejo conocido como Sameba, donde podrás ver también una torre campanario, un monasterio, algunas capillas o cuidados jardines.

Además de los edificios del complejo, de las mejores cosas que puedes hacer es disfrutar de las vistas desde lo alto. Y es que Avlabari ocupa toda una colina y Sameba está en la cima.

Catedral de la Santísima Trinidad de Tbilisi.

Pasaban ya las cuatro de la tarde y tocaba bajar todo lo subido para volver al Parque Rike. Esta vez el propósito era coger el teleférico que te deja en la cima de la Colina Sololaki. Una vez llegues arriba, tendrás la Fortaleza Narikala a la izquierda, el Jardín Botánico de frente y Kartlis Deda a la derecha.

La Fortaleza estaba cerrada y permanece cerrada a día de hoy, en enero de 2025, aunque tampoco creo que sea gran cosa. El jardín lo visitamos el segundo día, por lo que te contamos un poco más adelante. Respecto a Kartlis Deda, traducido como Madre de Georgia, es una espectacular estatua de 20 metros de alto.

Vistas desde la Colina Sololaki.

Más allá de cada atracción en particular, lo que más llama la atención son las increíbles vistas hacia todo Tbilisi. Eso sí, me gusta más la imagen desde la Catedral o desde la Iglesia Metekhi, y eso que soy fan número uno de este tipo de panorámicas. Quizá tenga que ver con que los miradores de la colina suelan estar demasiado masificados.

Bajamos de la Colina Sololaki callejeando por la zona alta de Old Tbilisi. La primera parada fue en Upper Betlemi Church, una iglesia que tienes que visitar sí o sí. Y no hablo de su interior, sino de su zona exterior. Tiene un pequeño jardín que cuenta con unos bancos orientados hacia una buena vista. La paz y tranquilidad que sentí mientras disfrutaba del entorno es difícil de expresar.

Disfrutando de un Iced Coffee en Tbilisi en dos días.
Disfrutando de un Iced Coffee en Tbilisi.

Puedes continuar bajando hasta Gudiashvili Square, una pequeña plaza rodeada de bonitos edificios. A partir de ahí seguiría en dirección este. Lo mejor es callejear y no perderte ni una sola calle. Todo parece sacado de un cuento, la acera adoquinada, las casas con los balcones de madera o los picos de las iglesias que dominan las alturas.

Las siguientes paradas fueron la Gran Sinagoga y la Catedral de San Jorge de Tbilisi, el templo religioso cuya cúpula de color azul verdoso es tan protagonista del paisaje del casco antiguo. Desde luego, que caminar tranquilamente por Old Tbilisi es lo mejor que puedes hacer en Tbilisi en dos días.

La cúpula de la Catedral de San Jorge de Tbilisi desde una de las calles de alrededor.

Comenzaba a anochecer y poníamos rumbo hacia la última visita del día, el barrio de Abanotubani. El nombre del barrio proviene de la palabra abanot, que significa «baño» en georgiano, y tubani, que significa «zona» o «distrito», lo que refleja la principal característica del lugar: los baños de azufre que se encuentran allí.

Más allá de los famosos baños, Abanotubani tiene un edificio que me pareció precioso. Se trata de Orbeliani Baths, con una fachada en colores azules y todo lujo de detalles que es una auténtica maravilla. No sé cómo serán por dentro, pero acercarse a ver la entrada merece 100% la pena. Además, de fondo acompaña el bonito minarete de la Mezquita Juma, en colores rojizos.

La Mezquita Jumah, uno de los lugares que tienes que visitar en un día en Tbilisi.
Orbeliani Baths con el minarete de la Mezquita Jumah de fondo.

Una curiosidad de este barrio es que da a parar a un pequeño cañón, conocido como Leghtakhevi. Sobre este cruza el Puente del Amor, decorado con los típicos candados ya tan vistos en muchas ciudades. Hay también un pequeño camino que termina con vistas a una cascada situada al final del cañón. Pese a que esta zona tiene mucho potencial para ser un gran atractivo turístico, y en parte lo es, es una pena que esté bastante descuidada. Aún así, merece una visita (hablamos del cañón, no del barrio en general).

Cayó la noche sobre la capital de Georgia y tocaba buscar un sitio para cenar. La temperatura ya era mucho más agradable, perfecta para sentarse en alguna de las terrazas de Old Tbilisi. Lo hicimos en el Restaurant Hide, donde nos pedimos un khachapuri, unos khinkalis de entrante y una ensalada por 21€ con bebida.

Los típicos khinkalis.

Después de cenar, dimos un paseo nocturno por Old Tbilisi. No pudimos resistirnos a probar Lumier’s Chimney Cake, un establecimiento que vende unos dulces súper típicos de la ciudad. Realmente creo que vienen del centro de Europa, porque ya los habíamos probado en Praga o Alemania. Son unos rollitos con azúcar y canela a los que puedes añadir toppings y helado de relleno. En mi opinión, el básico con avellanas es insuperable. Menos mal que estuvimos pocos días en la ciudad, porque se convirtió en un auténtico vicio.

Para acabar la noche, tomamos un café en Prestige Restaurant y nos sentamos en Rike Park a disfrutar del espectáculo nocturno de la fuente y del vaivén del globo aerostático. Eran ya las doce de la noche cuando decidimos que era momento de regresar al hotel, después de un día completísimo. Como todavía nos quedaban cosas por ver en Tbilisi, el día siguiente tocaba madrugar para volver a aprovechar el día.

Como ya te decíamos al principio, si quieres más detalles y curiosidades sobre los sitios que visitamos, horarios, precios, qué encontrarás en cada museo y muchas más recomendaciones e historietas, te recomendamos que leas la versión extendida del Día 1!

El globo aerostático en pleno viaje.

Amanecimos de nuevo en el Hotel Nata sobre las ocho de la mañana. El plan del segundo día en Tbilisi era visitar el Dry Brid Market, el barrio de Marjanishvili, recorrer el Dezeter Bazaaar, subir hasta las Crónicas de Georgia y hacer un poco de senderismo en el Jardín Botánico. Sin olvidarnos, por supuesto, de despedirnos de Old Tbilisi, lo mejor de la ciudad. Como ves, no era poca cosa, así que nos preparamos rápido y nos pusimos en marcha.

Antes de empezar con el turismo, nos acercamos a Coffee Dose, una pequeña y riquísima cafetería donde desayunamos.

Con las pilas cargadas, pusimos rumbo hacia el este. El camino fue muy similar al del primer día, aunque pasamos de largo por todas las atracciones donde ya nos habíamos detenido. En quince minutos llegamos a Orbeliani Square, una bonita plaza ubicada muy cerca de Aleksandr Pushkin St. Alberga un mercado de comida al que acuden tanto locales como turistas, y es donde se montan los puestos navideños durante el mes de diciembre.

Encontrarte esculturas por la calle, una aventura en Tbilisi en dos días.
Con una de las divertidas esculturas que adorna Tbilisi.

Unos metros más adelante se ubica un área dominado por los espacios verdes, perfectos para pasear. Primero recorrimos Giorgi Leonidze Park y 9 April Garden, para luego cruzar la calle que los separa de los otros dos, Dedaena Park y 9 March Park. Por cierto, no lo hemos comentado como tal, pero en Tbilisi hay muchísimos detalles. Desde curiosas esculturas hasta arte callejero decorando todo tipo de mobiliario urbano, como pinturas en cajas de luces o unas casitas de pájaro alrededor de una señal de tráfico. Da gusto caminar por estos parques e ir encontrándote con pequeñas sorpresas.

Entre el Dedaena Park y 9 March Park se ubica el que era el primer gran objetivo del día, Dry Bridge Market, un mercado de pulgas que se monta cada día sobre el Saarbruecken Bridge, de estilo soviético. No sé si ya habrás estado en algún país del este con este tipo de mercadillos, pero es de lo más curioso. Puedes encontrar absolutamente de todo, cámaras antiguas, relojes, monedas, joyería, decoración para casa, ropa, juguetes, libros… Y, lo que a mí más me llama la atención, antiguos pasaportes y fotografías o insignias militares. El principal atractivo turístico son las reliquias soviéticas, que, viniendo países occidentales, sorprenden mucho.

Dry Bridge Market, un mercado que ver en Tbilisi en dos días
Dry Bridge Market, un mercado de pulgas.

El mercadillo se extiende a ambos márgenes del río, llegando a ocupar parte de los parques de los que te hablábamos antes. De hecho, hay una calle dedicada al arte que fue de nuestras favoritas. También nos pareció muy curioso ver cómo vendedores pasaban el rato echando una partida a un juego tradicional que desconocíamos. En resumen, un sitio al que vale mucho la pena acercarse.

Nada más cruzar el puente del mercadillo, hacia el oeste, se extiende el barrio de Marjanishvili. Se la conoce como la zona alternativa y bohemia de la ciudad, llena de arte callejero, cafeterías, tiendas vintage, teatros y ese tipo de cosas que seguro que ya te estás imaginando. Te recomendamos empezar a explorar desde Davit Aghmashenebeli Avenue, la arteria principal del barrio. A mitad de camino se ubica Kote Marjanishvili Square, una amplia plaza con mucha vida.

Marjanishvili, la zona alternativa donde dormir en Tbilisi
De paseo por el barrio Marjanishvili.

Lo mejor es ir callejeando sin prisa, dejándote llevar por sus rincones. Uno de los puntos más conocidos es Fabrika, un centro cultural que acoge un hostel, cafeterías y pequeñas tiendas ropa, al que puedes entrar con total libertad. Una cosa que nos sorprendió mucho es la enorme comunidad india que vive en Marjanishvili, que ha llevado a que se haya construido un templo al más puro estilo hindú, el cual nos teletransportó a nuestro viaje a la India.

Fuimos avanzando poco a poco hacia el oeste, hasta llegar a las proximidades de Dezerter Bazaar. Dedicamos al barrio alrededor de una hora.

El interior de Fabrika.

El Dezerter Bazaar es uno de los mercados más grandes, animados y auténticos de Tbilisi. Es el lugar perfecto para sumergirte en el día a día de los georgianos, explorar la riqueza de la gastronomía local y disfrutar de una experiencia llena de colores, aromas y sabores. Un dato que nos pareció muy curioso es que el bazar debe su nombre a los desertores que, durante el Imperio Ruso, solían vender sus provisiones y equipos en esta área.

Probar churchjelas, una de las cosas que puedes hacer en Tbilis en dos días
Churchjelas, los dulces típicos de Georgia.

Básicamente, es un enorme bazar que vende absolutamente de todo. Tiene una zona techada y pequeños puestos a su alrededor. Si quieres vivir una aventura auténtica, desde luego que este lugar tiene que estar en tu lista. Ahora bien, no te vamos a decir que sea bonito, agradable o cuidado, porque para nada. Es más bien un descontrol alborotado jaja Aún así, nos lo pasamos muy bien el tiempo que dedicamos a caminar entre sus locales.

Muy cerca de allí se ubica la Estación de Tren de la ciudad, lo que contribuye a que el ambiente sea algo rarillo (ojo, que no peligroso, al menos de día). También puedes acercarte al Estadio Boris Paichadze, el más grande de Tbilisi, con capacidad para 55.000 personas.

Después de turistear durante más de dos horas, pedimos un VTC para ir a ver las Crónicas de Georgia. Por si no lo sabes, en Georgia funciona tanto Bolt como Yandex, de lo que ya te hablamos en la entrada sobre todo lo que necesitas saber para viajar al país.

Las Crónicas de Georgia, un impresionante monumento que ver en Tbilisi en dos días.
Las Crónicas de Georgia.

Suele costar alrededor de 12 GEL (4€) el trayecto. Otra alternativa es tirar de transporte público, pero tardarás mucho más y tendrás que subir a pie la colina donde se ubica el monumento. Las Crónicas de Georgia fueron diseñadas por el escultor Zurab Tsereteli, que comenzó con su construcción en 1985, aunque aún no está completamente terminado.

Consta de 16 columnas gigantes de entre 30 y 35 metros de altura, adornadas con intrincados relieves que representan momentos clave de la historia de Georgia y pasajes de la Biblia cristiana. La parte superior muestra la historia de los reyes, reinas y héroes georgianos, mientras que la parte inferior está dedicada a narrar escenas del Nuevo Testamento y la vida de Cristo.

La parte de abajo de las columnas de las Crónicas de Georgia está dedicada a imágenes bíblicas.

El lugar nos sorprendió gratamente. La enorme escultura impacta al verla en persona, y caminar tranquilamente entre sus columnas mientras te fijas en todos sus detalles es una maravilla. Cuenta con una zona elevada para poder ver bien los tallados de arriba.

Detrás del monumento se ubica la cuca Iglesia de la Anunciación. Como todo el complejo está en lo alto de una colina, hay una magnífica vista hacia el Embalse de Tbilisi, con pequeñas zonas de arena habilitadas para el baño por cierto.

Tras unos 30-40 minutos fuimos a pedir el taxi de vuelta, pero, no recuerdo si es que arriba no había internet o nadie nos aceptada, el caso es que vimos que se nos complicaba la tarea. Menos mal que vino un bolt a dejar a unos turistas y aprovechamos para bajar con él. Quizá sea buena opción preguntarle a tu taxista cuánto te cobra por esperarte un rato y bajarte de nuevo.

Vistas hacia el embalse de Tbilisi.

Nos bajamos en la Plaza de la Libertad y fuimos caminando hasta el corazón de Old Tbilisi. En este segundo día hacía algo menos calor que en el primero, lo que aprovechamos para montarnos un picnic. Como ya comentamos en la entrada del primer día, había un pequeño mercado local en frente del restaurante donde comimos, así que nos pedimos un par de bocadillos con bebida y nos sentamos en el agradable Sophiko Chiaureli Garden. Tuvimos además espectáculo, ya que había un pequeño escenario donde empezaron a bailar y cantar georgianos de todas las edades.

Por cierto, en la pequeña plaza de al lado del parque hay una escultura de Tamada, una figura central en las tradiciones de los banquetes georgianos, conocidos como supra. El tamada es quien lidera la ceremonia del brindis, y como tal así aparece representado.

Tamada, el hombre del brindis.

Con las energías renovadas, emprendimos la subida hasta lo alto de la colina Sololaki, para cumplir con el último destino del día, de los que no habíamos visto ya claro, el Jardín Botánico. Nos lo tomamos con mucha calma. Nada más comer, fuimos a por un Iced Coffee, luego nos paramos en una preciosa casa que hacía de cafetería, donde nos tomamos un refrescante zumo de naranja, y volvimos a sentarnos en frente de Upper Betlemi Church, uno de mis lugares favoritos de Tbilisi. Te recomiendo mucho que no cojas el teleférico para subir y bajar, y que al menos uno de los dos trayectos lo hagas andando, te aseguro que el esfuerzo valdrá la pena!

Balcón de madera en la zona alta de Tbilisi.

El Jardín Botánico se ubica al otro lado de la colina Sololaki. Para acceder, tienes dos opciones, a través de Abanotubani por Mirza Shafi St. o desde arriba, en una entrada que hay detrás de la escultura de la Madre de Georgia. Está abierto de 9:00 a 18:00, y la entrada son 4 GEL (1’3€).

Cubre 128 hectáreas, lo equivalente a unos 150 campos de fútbol. Está dividido en varias zonas, una con jardines y pequeños estanques, de bambús, arbóreas, cipreses… En total alberga más de 4.500 especies de plantas provenientes de diferentes partes del mundo.

Refrescándonos los pies en el Jardín Botánico.

Cuando entres tendrás paneles explicativos para organizar tu visita. Nosotros caminamos hacia el oeste, hasta la pequeña cascada marcada en el mapa como Selale, y volvimos hacia el este por la zona más alejada de la ciudad.

No es que haya visitado muchísimos Jardines Botánicos en mi vida, pero, de los que recuerdo, este ha sido el que más he disfrutado. Me pareció un lugar súper acogedor en el que desconectar un rato de la ciudad. Le dedicamos sobre una hora y media, aunque contando con que al final de la visita nos topamos con el Ice Cream Festival, un evento en el que había un montón de puestos de helados. Y claro, en verano quién se puede resistir a refrescarse un poco. En mi opinión, una visita imprescindible en Tbilisi en dos días!

La zona de los estanques y jardines.

Eran más o menos las seis de la tarde cuando dimos por finalizado el recorrido por el Jardín Botánico. De los lugares que teníamos apuntados, nos faltaba uno por ver, aunque finalmente decidimos prescindir de él. No obstante, ahora lo comentamos.

Dedicamos el resto de la tarde a volver a caminar por el centro de la capital. Volvimos a la Torre del Reloj, a Metekhi a disfrutar de las vistas sin 40º, dimos un paseo por Vakhtang Gorgssali St, que recorre la orilla sur del río Kura desde Abanotubani hacia el este… En fin, disfrutar relajadamente de nuestras últimas horas en Tbilisi. Ah! Que no lo había dicho. Esta vez bajamos de lo alto de la colina por Abanotubani, muy recomendable, con una vistas hacia el barrio preciosas.

Vistas hacia Abanotubani.

Cenamos en Khinkali Pub, donde nos hinchamos a khinkalis para hacer honor a su nombre. Justo debajo del restaurante está Meidan Bazar, del que no te habíamos hablado todavía. Es una curiosa tienda subterránea a la que se accede por unas escaleras en la misma plaza.

Pese al empacho que teníamos, no pudimos resistirnos a regresar Lumier’s Chimney Cake a por el rollito de canela. Entre paseo y comida regresamos al hotel sobre las 12. A la mañana siguiente habíamos quedado a las 8 para recoger el coche de alquiler, con el que iríamos hasta Kazbegi por la antigua carretera militar, y haríamos un roadtrip de un día por Mtskheta, Uplistsikhe y Gori. Pero de todo eso te hablamos en otras entradas, que te dejamos por aquí!

El lugar que no nos dio tiempo a visitar fue el Parque Mtatsminda, que alberga la altísima Torre de la Televisión. El Parque Mtatsminda es un parque de atracciones en lo alto de la colina que lleva su mismo nombre. Hay quién dice que tiene un rollo vintage que mola, aunque otros lo prefieren llamar anticuado, allá cada uno jaja Lo que es innegable es que desde arriba hay unas vistas impresionantes a la ciudad. Más aún si te subes a una de sus atracciones más populares, la noria.

Vistas hacia Tbilisi con la Torre de la Televisión encima.

Para llegar puedes pedir un VTC o usar el emblemático funicular que sube la colina. La entrada es gratuita, ya que se paga cada atracción por separado. En los alrededores del parque también encontrarás la imponente Torre de la Televisión, que, desde 1972, domina las alturas de Tbilisi con sus 272 metros de altura. No se puede acceder, una pena. Subas hasta arriba o no, la torre es visible desde toda la ciudad. Además, de noche está muy iluminada, tomando aún más protagonismo.

Aunque nosotros recomendaríamos pasar dos días en la capital de Georgia, podríamos prescindir del segundo si eso hace que te de tiempo a hacer alguna de las excursiones que te vamos a proponer.

Recorrer la Antigua Carretera Militar Georgiana es un imprescindible que hacer en Georgia. Si tienes que decidir entre pasar un segundo día en Tbilisi o dedicarlo a este trayecto, sin duda elegiríamos lo segundo.

La carretera en sí ya es preciosa, pero es que además hay unas cuantas paradas que valen mucho la pena: la Fortaleza de Ananuri, el embalse de Zhinvali, el Monumento a la Amistad Ruso-Georgiana y, el broche de oro, la Iglesia de la Trinidad de Gergeti. Mira que vimos cosas que nos encantaron en Georgia, pero difícil poner una por encima de este increíble lugar.

Aunque aconsejaríamos pasar al menos una noche en Kazbegi, si solo tienes 1 día bueno es hacer la excursión de ida y vuelta. Lo más cómodo es contratar alguna de las excursiones que salen desde Tbilisi, como esta que te dejamos aquí.

La Iglesia de la Trinidad de Gergeti, el broche de oro de la Carretera Militar Georgiana.
La Iglesia de la Trinidad de Gergeti, el broche de oro de la Carretera Militar Georgiana.

Si no te va hacerlo de forma organizada, te recomendamos que alquiles coche. Nosotros así lo hicimos, y nos parece la mejor opción. Aunque es cierto que alquilarlo para cogerlo y devolverlo el mismo día puede dar un poco de pereza, la posibilidad de recorrer la carretera a tu ritmo y hacer las paradas que consideres en inigualable. Además, puedes quedarte hasta más tarde y así ver la Iglesia de la Trinidad de Gergeti casi solo. Desde luego que no tiene nada que ver a verla repleta de turistas!

NOTA: Nosotros alquilamos con Localrent. Es un comparador que trabaja con empresas pequeñas, y que te librará de necesitar tarjeta de crédito o grandes depósitos. Si no te convence, la opción más convencional que te aconsejamos es DiscoverCars, el comparador con el que alquilamos normalmente. Además, en Georgia CarWiz, Budget, Alamo o Tbilisi Cars son las alternativas mejor valoradas.

Como creemos que esta ruta requiere de una entrada aparte, hemos escrito un post donde contamos con todo lujo de detalles las mejores paradas en la Carretera Militar Georgiana, donde dormir en Kazbegi y, si te quedas unos días, los mejores trekkings de la región!

Otra de las alternativas para este segundo día en Tbilisi es hacer una excursión que incluya Mtskheta, Uplistsikhe y Gori. La primera es conocida como la ciudad más espiritual de Georgia, con la Catedral de Svetitsjoveli a la cabeza y el Monasterio de Jvari vigilando desde las alturas.

Uplistsikhe es una antigua población excavada literalmente en la roca, dentro de la cual se construyeron iglesias, ayuntamientos, almacenes, casas, túneles y todo lo que podía necesitar el asentamiento. Es de los lugares más curiosos que visitar en Georgia.

Uplistsikhe, uno de los lugares más curiosos que visitar en Georgia en 10 días.
Uplistsikhe, uno de los lugares que visitar en Georgia.

Por último, Gori es famoso por ser el lugar de nacimiento de uno de los líderes más controvertidos del siglo XX: Iósif Stalin. De hecho, lo más visitado es el Museo estatal de Stalin, en el que se ofrece una visión detallada de la vida y legado del líder soviético.

Si has tenido la oportunidad de pasar un día completo en Tbilisi, creemos que vale la pena dedicar el segundo a visitar estos tres lugares. No nos parecieron más bonitos, pero te harás una idea más completa del país. Aún así, no lo tenemos tan claro como en el caso de la Antigua Carretera Militar.

Para ir, tienes las dos opciones que hemos comentado antes: contratar una excursión o alquilar coche.

La Catedral de Mtskheta con el Monasterio de Jvari de fondo.

La última opción que te proponemos es hacer una excursión al norte de Armenia. Nosotros llegamos a Georgia desde su país vecino, donde pasamos 3 días conociendo Ereván y las mejores paradas de la ruta que la une con Tbilisi, y nos sorprendió mucho. De hecho, haríamos antes esta excursión que la visita a Mtskheta, Uplistsikhe y Gori. Y si puedes pasar un día en Ereván, mejor que mejor.

La forma de hacerlo es principalmente con una excursión. Aunque puedes alquilar un coche y cruzar la frontera, las compañías que lo permiten suelen cobrar 100€ por el cruce, por lo que no creemos que compense si tu intención es estar solo un día. Aún así, si quieres barajarlo, te recomendamos que mires las ofertas de Dollar o Thrifty en DiscoverCars.

Si prefieres la opción económica, te dejamos aquí una excursión bien valorada y muy bien de precio!

Te adjuntamos por último el mapa con todos los lugares de los que te hemos hablado a lo largo del post.

Y hasta aquí la información sobre Tbilisi, una ciudad que nos enamoró por completo. Si tienes un tercer día y no quieres usarlo en recorrer las mismas calles que ya has visto en los dos primeros, una opción es subir al Parque Mtatsminda. También tened en cuenta que nosotros no entramos en ningún museo, lo que puede requerir de más tiempo. En muchas guías también verás incluido Mtskheta, pero como es una ciudad aparte, aunque muy cercana eso sí, la dejamos para otra entrada. Esperemos haberte ayudado con tu plan en la ciudad, y, como siempre, cualquier duda en comentarios!

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