Qué ver en Liubliana en 1 día: 13 imprescindibles

Sin la fama de otras grandes capitales europeas, la capital de Eslovenia esconde un bonito centro histórico, un ambiente de lo más acogedor y muchas cosas que seguro que hacen que merezca la pena la visita. Para que no te pierdas nada, te contamos qué ver en Liubliana en 1 día!

¡Consejo! Pese a que Eslovenia forma parte de la UE, su sistema de sanidad no es completamente público. Hay costes de los que se tiene que hacer cargo el paciente, motivo por el cual los eslovenos tienen siempre seguros privados complementarios. Por si acaso, no olvides contratar un seguro de viaje que se haga cargo de dichos costes. Nosotros siempre recomendamos Iati, que nos ha funcionado genial cuando lo hemos necesitado. Además, por leernos, te dejamos un 5% de descuento!

Antes de nada, vamos a responder a varias preguntas que puede que te estés haciendo si estás pensando en visitar Liubliana.

Creemos que lo ideal es dedicarle 1 día completo. No obstante, si vas apurado de tiempo en Eslovenia y quieres ver otras cosas, con medio día también vale. También dependerá de a qué lugares quieras entrar, ya sea a su famoso castillo o algún museo que tengas en mente.

Si no te llama la atención ni lo uno ni lo otro, en poco más de medio día te habrás quedado sin nuevas calles que recorrer. Nosotros le dedicamos un día, y fue el único en nuestro viaje de 6 días por Eslovenia en el que regresamos al hotel a media tarde a descansar un rato.

En cualquier caso, volveríamos a dedicarle el día completo en caso de repetir el viaje. Además, de noche es bonita de ver, así que merece la pena tener la oportunidad de no verla solo de día.

Una de las cosas que nos sorprendió en Liubliana es la cantidad de esculturas que alberga su centro histórico.

Aunque solo dedicamos un día a ver Liubliana, pasamos tres noches. Y es que, siendo Eslovenia un país tan pequeño, y estando su capital en el centro, es un excelente lugar para establecer el campo base desde donde hacer otras visitas, sin tener que cambiar cada noche de hotel.

Nosotros tardamos mucho en buscar alojamiento, y al final no nos quedaron demasiadas opciones. Dormimos en Liubliana Resort Hotel & Camp, un camping con apartamentos a las afueras de la capital. Incluye un desayuno bastante decente y justo en frente se puede coger el bus hasta el centro, donde es imposible aparcar gratis, por lo que es buena opción para pasar un día entero visitando la ciudad.

Arte callejero en el centro, algo que tienes que ver en Liubliana en 1 día.

Aquí te dejamos otras alternativas bien valoradas:

Apartamento en Liubliana con parking: De las mejores opciones si buscan un lugar donde dormir en el centro con parking incluido y a buen precio. Desde 80€ se puede dormir en este apartamento de una habitación.

Hostel Celica: Un poco más lejos del centro aunque perfecto para ir andando, este hostel ofrece habitaciones con parking y desayuno incluido desde 60€.

Atardecer en Liubliana.

Ya sea porque no vayas a dormir en Liubliana o porque tu alojamiento no incluya parking, es posible que te interese saber dónde aparcar cerca del centro de la ciudad. Como decíamos antes, es totalmente imposible aparcar gratis, así que nos centramos en buscar un parking lo más barato posible.

Una de las opciones más económicas es el Parking del Parque Tivoli. Cuesta 0’7€ la hora, y es gratuito sábados y domingos. Aunque no está en pleno centro, es uno de los lugares que merece la pena ver en Liubliana, y solo está 15 minutos caminando del casco antiguo.

Si aparcas en la calle, el precio en el centro es de 1’4€ la hora, hasta las 19:00, cuando puede aparcar gratis, al igual que los domingos. Nosotros nos acercamos dos veces al centro de Liubliana fuera de horario de pago y lo dejamos aquí.

El río Liublianica, en cuyas orillas se ubica el centro de la ciudad.

Llegamos a Liubliana después de un día visitando el Lago Bled, el lugar más famoso que ver en Eslovenia, y la cercana Garganta Vintgar, entre otros. Aunque la intención era acercarnos al centro a cenar, finalmente nos quedamos en Kranj, una ciudad a apenas 20 minutos en coche. Aunque de todo esto te hablamos en la entrada del día 3 de nuestro viaje, que te dejamos aquí abajo!

Comenzábamos el día con el desayuno que nos incluía el alojamiento-camping, nada mal la verdad. Para no tener que pagar aparcamiento, nos fuimos en bus al centro, donde llegamos sobre las 9 de la mañana. Era mayo, lo que significa días muy largos, así que tampoco había demasiada prisa.

Empezamos visitando la Plaza del Congreso. No es que fuese el lugar que más ganas teníamos de ver, pero justo ahí nos dejó el autobús. Se trata de una amplia explanada verde en el centro histórico, famosa por su diseño en forma de estrella —de ahí que también se le llame Parque Zvezda (Zevda es estrella en esloveno).

Lo mejor de la plaza son los edificios que la rodean. Tan elegantes como bonitos, nos quedaríamos con tres por encima del resto: el Palacio de la Filarmónica, uno de los auditorios más antiguos de Europa, la Iglesia de la Santísima Trinidad y la sede de la Universidad de Liubliana, donde se ubica el rectorado hoy en día. Además, la vista del Palacio de la Filarmónica con el castillo de fondo nos pareció preciosa.

Qué ver en Liubliana en 1 día: la Academia de la Filarmónica
La Academia de la Filarmónica con el Castillo de Liubliana de fondo.

Por cierto, su nombre proviene del Congreso de la Santa Alianza celebrado en Liubliana en 1821, cuando representantes de las grandes potencias europeas se reunieron aquí para discutir el orden político tras las guerras napoleónicas. No obstante, no siempre se la ha conocido así, ya que, durante la época de Yugoslavia, fue renombrada como Plaza de la Revolución, hasta que recuperó su nombre original en los años 90.

¡Ah! Si vas en Navidad o durante la celebración de cualquier festival, aquí encontrarás mercados, conciertos y demás!

El edificio de la Universidad. Los palés que aparecen los estaban recogiendo después de alguna celebración.

Separada de la Plaza del Congreso por la preciosa calle Wolfova ulica, se ubica el lugar más bonito que vimos en Liubliana, la Plaza Preseren. Es el verdadero corazón de la capital, por donde pasarás una y otra vez durante tu estancia en la ciudad.

Lleva el nombre del poeta nacional France Prešeren, autor del himno de Eslovenia, cuya estatua preside la plaza. En uno de sus lados se encuentra la Iglesia Franciscana de la Anunciación, con su inconfundible fachada rosa: sin duda, el edificio más fotografiado de Liubliana. Además, tiene una peculiaridad hablando de Eslovenia, ¡es gratis! Así que no se te olvide entrar a echarle un vistazo. Nosotros casi nos quedamos sin verla porque nos parecía que estaba cerrada.

Qué ver en Eslovenia en 1 día: la Plaza Preseren.
Llegando a la Plaza Preseren por Wolfova ulica.

Más allá del resto de edificios, que también son bonitos, nos pareció curiosa la maqueta de la ciudad al aire libre. También es un buen sitio para pasar al atardecer, cuando el color anaranjado del cielo ilumina de forma especial la Plaza Preseren.

Al contrario que la Plaza del Congreso, la Plaza Preseren no está totalmente rodeada por edificios, sino que uno de sus lados está conectado con el siguiente punto que ver en Eslovenia en 1 día!

La Plaza Preseren al atardecer.

Hablamos del famosísimo Puente Triple. Aunque te aseguramos que no va a ser el puente más bonito que hayas visto en tu vida, ni siquiera el más bonito que vayas a ver en Liubliana, sí que es uno de los más curiosos.

El Puente Triple, que originalmente constó de un único paso, fue diseñado por Jože Plečnik, considerado el arquitecto de la Liubliana actual. Su objetivo fue conectar mejor ambos lados del río Liublianica, para lo que añadió dos pasarelas laterales que van a parar al mismo punto que la central. Como curiosidad, el propio arquitecto diseñó hasta las farolas que siguen iluminando el puente en la actualidad.

Ya sea porque vayas expresamente o no, el Puente Triple es otro lugar que verás y cruzarás más de una vez durante tu visita a la capital.

Qué ver en Liubliana en 1 día: el Puente Triple.
La verdad que el Puente Triple es difícil de fotografiar, pero os aseguramos que esta imagen está sacada desde su pasarela central!

Pese a que es fácil suponer que la Iglesia Franciscana de la Anunciación sea el templo cristiano más importante de Liubliana dada su ubicación, no es así. Al otro lado del río se ubica la Catedral de San Nicolás, el lugar más sagrado para los cristianos de la ciudad.

Construida en el siglo XVIII, es especialmente conocida por los frescos que decoran su techo, pintados por el artista Giulio Quaglio. Probablemente, dicha obra es lo que provoca que haya que pagar 3€ para acceder. Nosotros no llegamos a entrar, así que no sabemos si merece la pena. Si tienes intención, ten en cuenta que hay días en los que abre pocas horas: sobre todo el martes, de 11:00 a 14:00, y el domingo, de 13:30 a 15:00 y de 16:45 a 18:15. El resto de días permanece abierta de 11:00 a 18:00.

¡Ah! Entres o no, lo que no te puedes perder son sus puertas de bronce, añadidas en 1996 para conmemorar la visita del Papa Juan Pablo II a Eslovenia. Están decoradas con escenas de la historia del cristianismo en el país y de la vida de sus obispos.

El campanario de la Catedral de San Nicolás.

Tras estas primeras visitas, tocaba hacer un pequeño esfuerzo para subir caminando al Castillo de Liubliana. También se puede subir en funicular, por 3’5€, aunque no creemos que merezca la pena en general.

La entrada al castillo cuesta 13’5€, o 17’1€ con el funicular incluido. Es más barata online, así que, si quieres entrar, te recomendamos que la compres aquí. Abre de 9:00 a 20:00 todos los días. Nosotros, pese a que queríamos subir para ver la vista, no nos interesaba mucho la visita. Por lo que hemos leído, queda poca cosa que merezca la pena en su interior, y el precio tampoco invita a comprobarlo.

Qué ver en Liubliana en 1 día: el Castillo de Libliana
El Castillo de Liubliana.

Respecto al castillo, fue construido en el siglo XV en lo alto de una colina, de ahí que merezca mucho la pena subir a disfrutar de las vistas! Se levantó para defenderse de las incursiones otomanas, aunque con el tiempo pasó a servir de prisión. Hoy en día, es usado como un espacio cultural donde a menudo se celebran conciertos o representan obras de teatros, además de albergar algún restaurante y cafetería.

Ya entres o no, merece la pena la subida. Y, ya que llegas arriba, te recomendamos que no te quedes solo con la vista desde alrededor del castillo, sino que camines hasta el Monumento a la Rebelión Campesina y hasta el mirador indicado en Maps como Sance-Plecnikov.

Para los amantes de las vistas de las ciudades desde arriba como yo, es prácticamente la única opción que hay en Liubliana. Aunque luego os contamos otra!

Vistas desde el Castillo de Liubliana.

Como toda buena ciudad, Liubliana también tiene su céntrico mercado. Desde allí sale Studentovska ulica, la calle que lleva a la subida al castillo. El Mercado Central tiene la peculiaridad de que mezcla espacios abiertos con espacios cubiertos, como la galería subterránea, donde se venden carnes, pescados y productos lácteos

Además, se extiende por sus calles aledañas, donde encontramos hasta un espacio dedicado únicamente a la venta de flores. Aunque todavía no era hora de comer cuando estuvimos nosotros, allí se encuentra también el Kodila Gourmet & Bistro Market, una excelente opción para almorzar. Más con el buen tiempo que nos hacía, ya que consiste en una serie de restaurantes que comparten terraza. La idea es que pidas donde más te apetezca y te sientes en la mesa que pilles libre a comerlo.

El Mercado de las flores de Liubliana.

Volvíamos a cruzar el Liublianica, esta vez por el otro puente más famosa de la ciudad: el Puente de los Dragones. Su nombre no engaña, y es que es famoso por las cuatro grandes estatuas de dragones que lo custodian en cada esquina. Por cierto, Liubliana es conocida como la Ciudad del Dragón, así que podéis suponer que el puente es todo un emblema para sus habitantes.

Muy cerquita se encuentra el Puente del Carnicero, el último que creemos que merece la pena cruzar, aunque sea solo para verlo. Su nombre responde al uso que se daba a esta zona antiguamente, como punto de venta de carne, aunque hoy en día se orienta más al amor, y es que está repleto de los ya tan famosos candados.

Por cierto, el Puente del Carnicero está decorado con varias estatuas de bronce, algo que comparte con otros muchos puntos del centro de Liubliana. De hecho, fue algo que nos sorprendió mucho, a cada paso nos encontrábamos con una curiosa escultura, ¡muy divertido!

Uno de los dragones que custodia la entrada al puente.

Andamos unos 15 minutos desde el Puente de los Dragones para visitar una de las zonas más curiosas que ver en Liubliana en 1 día, Metelkova Mesto. Es el centro de arte alternativo y la cultura underground de la capital. Se levantó como un complejo militar durante el siglo XIX, y no fue hasta 1993 cuando fue ocupado pacíficamente por colectivos de artistas y activistas, transformándose en un centro cultural autogestionado.

Yo me esperaba el típico sitio con aires modernos, con cafeterías de especialidad, tiendas vintage y demás. Pero la verdad que estaba equivocado, es underground de verdad. Tanto que vimos un par de grupos de personas en un estado bastante mejorable, por decirlo finamente. No es que tuviéramos sensación de inseguridad ni nos condicionase la visita, pero para que te hagas una idea del tipo de lugar qué es jaja

Más allá de eso, es cierto que Metelkova Mesto es curioso, y en una ciudad tan pequeña como Liubliana no supone nada dedicar un rato a acercarte a verlo. Dicho esto, ya decides tú si lo incluyes en tu itinerario o no!

Qué ver en Liubliana en 1 día: Metelkova Mesto
Metelkova Mesto, uno de los lugares más curiosos que ver en Liubliana en 1 día.

Volvimos hacia el centro para pasear todo el margen del río Liublianica. Sin duda, esta es la zona que más nos gustó. Es súper agradable y, realmente, ves casi todos los lugares más conocidos durante el camino: los puentes, la Plaza Preseren, el Castillo de fondo…

La vida de Liubliana se concentra allí, con terrazas que ocupan gran parte del paseo y un sinfín de comercios. Nosotros aprovechamos el ambientazo para sentarnos a tomar algo, que ya tocaba después de tanta visita. Un poco a modo vermú, ya que desde allí nos fuimos a comer a Das ist Walter. Es un restaurante súper típico (y barato) donde probar alguno de los platos más conocidos de la cocina eslovena. Sobre todo el cevapcici, unos bocadillos de salchichas que, lejos de cambiarte la vida, no están nada mal para un día.

El cevapcici.

Por cierto, también es muy típico el paseo en barco, que cuesta 15€ por persona. Nosotros no sé las veces que pudimos pasar por el río el día que estuvimos en Liubliana, pero muchísimas. Te recomendamos que al menos camines el paseo de día, al atardecer y de noche. En cada momento hay un ambiente diferente y nos parece que todos merecen la pena!

El paseo del río Liublianica.

De vuelta del Das ist Walter nos paramos en la Plaza de la República. Aquí el estilo barroco del casco antiguo deja paso a los grandes bloques de hormigón y líneas rectas, y es que se construyó durante los años 60, cuando el socialismo gobernaba el país como miembro de Yugoslavia.

Aquella aventura llegó a su fin en 1991, aunque no supuso la pérdida de importancia de la plaza. Nada más lejos de la realidad, ya que aquí se proclamó oficialmente la independencia de Eslovenia. Pese a su fuerte simbolismo, tampoco vamos a mentir, bonita no es. Aún así, merece la pena pasar por allí y ver de paso el monumento a la revolución que conmemora la lucha del pueblo esloveno durante la Segunda Guerra Mundial.

La Plaza de la República.

Apenas pasaba la hora de comer y se nos iban acabando ya las cosas que hacer en Liubliana. Al menos, las que teníamos como imprescindibles. Una de las que nos faltaba era subir al Rascacielos Neboticnik. Bueno, realmente se le llama así porque Neboticnik significa literalmente rascacielos en esloveno, pero sus 70 metros de altura no permitirían clasificarlo como tal.

En su azotea hay un restaurante con vistas 360º a la ciudad. El edificio tiene un diseño curioso en su interior, influenciado por el art decó y modernismo, y el restaurante una panorámica excelente de Liubliana. Además, a unos precios muy competitivos. Nosotros nos tomamos un café y entendimos el por qué de los precios, y es que está un poco descuidado. No obstante, en nuestra opinión, un imprescindible que hacer en Liubliana en 1 día.

Las vistas desde Neboticnik, una de las cosas que tienes que ver en Liubliana en 1 día.
La verdad que la vista desde el Neboticnik nos gustó más que desde el castillo.

El último lugar que nos quedaba pendiente era Tivoli Park, un parque de 5 km2 en pleno corazón de Liubliana. Estando en una capital, lo normal sería decir que es un sitio ideal para escapar del bullicio. Pero, siendo realistas, en Liubliana la tranquilidad no es difícil de encontrar.

Aún así, vale la pena acercarse a dar un paseo, y de paso pasarse por alguno de los puntos de interés que alberga en su interior: la Mansion Tivoli, donde se encuentra el Centro Internacional de Artes Gráficas; el Castillo Cekin, donde está el Museo de Historia Contemporánea de Eslovenia; y una galería al aire libre a lo largo del Paseo Jakopič, donde se montan exposiciones de fotografía que cambian durante el año. Nosotros estábamos un poco cansados ya del trote de todo el día y la verdad que no lo caminamos mucho. Sí que llegamos a la Mansion Tivoli, bastante chula.

Qué ver en Liubliana en 1 día: Tivoli Park.
Tivoli Park, una de las cosas que ver en Liubliana en 1 día.

Eran las 17:30 de la tarde cuando salimos del parque con varias opciones en mente: seguir caminando, irnos a tomar algo o regresar al hotel a tomarnos un descanso antes de volver a cenar. La paliza de los días anteriores invitaba a tomarse un respiro, así que eso hicimos hasta dos horas más tarde que regresamos a dar un paseo al atardecer y cenar.

Por cierto, antes de irnos nos topamos con una iglesia ortodoxa bastante llamativa por dentro. La podéis encontrar en Maps como Srbska Pravoslavna.

La iglesia ortodoxa que os decíamos por dentro.

Con todos los lugares que teníamos apuntados ya vistos, solo nos quedaba seguir paseando por las agradables calles de Liubliana. Y realmente es una de las mejores cosas que puedes hacer. Aunque yendo de punto a punto verás la gran mayoría, no queremos que se te escape ninguna.

Lo más bonito se encuentra entre el Puente de los Dragones y St James Bridge, empezando por los paseos que recorren ambos lados del río Liublianica. Allí cenamos la primera noche que dormimos en Liubliana, en Pop’s Pizza & Sport, una pizzería riquíiiisima.

Las calles más bonitas que ver en Liubliana en 1 día
Paseando por las calles de Liubliana.

Otra calle que no te puedes perder es Mestni trg, en el lado del castillo. Tanto de día como de noche nos pareció preciosa. De hecho, cenamos allí la segunda noche, en el restaurante Julija, uno de los más recomendados de la ciudad. Ah, y te recomendamos que llegues hasta el final, donde una pequeña pero cuca laza te espera, Herkulov Vodnjak.

La pequeñas calles que bajan desde Mestni trg al río también nos parecen imprescindibles, así como Wolfova ulica y Trubarjeva cesta en el lado este.

Liubliana de noche.

Te dejamos por aquí un mapa con todos los lugares de los que hemos ido hablando.

Y hasta aquí toda la información sobre lo mejor que ver en Liubliana en 1 día! Aunque, como decíamos, pasamos 3 noches, ya dedicamos los días a otras visitas. La mañana siguiente cogimos el coche para conocer tres ciudades del este de Eslovenia, Celje, Ptuj y Maribor, aunque de eso te hablamos en esta entrada! De momento, cualquier duda en comentarios!

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