Viajar a Calabria por libre: guía completa

Si estás pensando en viajar a esta región italiana, bastante desconocida para el turista extranjero, has llegado al lugar ideal. Te contamos todo lo que necesitas saber para viajar a Calabria por libre!

Quizás no sea la primera región de Italia que a uno se le viene a la cabeza cuando prepara un viaje al país con forma de bota, pero un vuelo barato puede ser suficiente para que te preguntes si merece la pena la visita. Eso al menos nos pasó a nosotros. Un puente libre, Skyscanner en modo «a cualquier lugar», y la irresistible idea de seguir conociendo nuestro país favorito.

Calabria se ubica en lo que sería la punta de la bota, así que ni que decir tiene que, si hay algo que no le falta, es costa: el mar Tirreno al oeste y el mar Jónico al este. Su capital es Catanzaro, localizada curiosamente en la parte en la que ambos mares más se aproximan. Con poco más de 80.000 habitantes, está lejos de ser la ciudad calabresa más poblada, lugar ocupado por Reggio Calabria, en el extremo occidental y con unas vistas inmejorables de la costa siciliana, separada por el estrecho de Mesina.

Calabria en el mapa.

Un galardón indeseado que se lleva Calabria es el de ser la región más pobre de Italia, así como una de las más pobres de la Unión Europea. Al menos teniendo en cuenta la economía legal, porque ese premio no es el único que Calabria posee; también es la cuna de la organización criminal que más dinero mueve en el mundo cada año, la mafia calabresa. Pero bueno, dejémoslo ahí, que aquí hemos venido a invitarte a viajar a Calabria!

Moviéndonos a apartados más positivos, Calabria es famosa por las cebollas de Tropea, por la nduja, por sus playas, por sus pueblecitos enclavados en lo alto de de los Apeninos calabreses, por los castillos al borde del mar o por haber sido parte de la Magna Grecia, la zona colonizada por los griegos en la Antigüedad. Y todo junto hace que una escapada a Calabria merezca mucho la pena!

Viajar a Calabria por libre: Tropea
Tropea, uno de los imprescindibles en cualquier itinerario por Calabria.

La verdad que este apartado no teníamos intención de incluirlo. Tratándose de Italia, nosotros al menos entendemos que los estándares de seguridad van a ser altos. No obstante, con lo comentado antes, queríamos despejar cualquier posible duda!

Calabria es un destino totalmente seguro para el turista. Si bien la mafia y su importancia son una realidad, no se mezclan con las actividades diarias de los visitantes, ya visites una ciudad, un pueblo o uno de sus parques naturales.

Por ello, si la seguridad te está suponiendo un problema para decirte a viajar a Calabria por libre, que sepas que no tienes de qué preocuparte! Hablando desde nuestra experiencia personal, la sensación de seguridad fue completa.

Viajar por libre a Calabria: Badolato
Un rinconcito de Badolato.

Al igual que la Costa Amalfitana o la Cinque Terre, el turismo en Calabria es absolutamente estacional. De ir en un mes u otro dependerá que no puedas caminar por las calles más famosas o que no te cruces ni a una sola persona. Por si hay alguna duda, estamos hablando del verano e invierno respectivamente. Como, quizás, ninguna de las dos situaciones te suene apetecible, siempre puedes recurrir a las intermedias, la primavera o el otoño. Pero bueno, te contamos brevemente qué esperar en cada una.

Visitar Calabria en verano es la opción más popular. Sus numerosísimas playas hacen que muchos italianos del norte acudan durante los meses estivales, sobre todo en julio y agosto. Las temperaturas van desde los 25º a los 35º, y los días son muy largos.

Según pudimos hablar con varios locales, los lugares más famosos se convierten en hervideros de gente, haciendo difícil el encontrar aparcamiento o poder caminar por las estrechas calles de pueblos como Tropea o Scilla.

Los precios de los alojamiento son mayores, y conviene cierta antelación a la hora de reservar. Si buscas playa y buen tiempo, es la mejor alternativa, aunque la intentaríamos evitar si pretendes que tu viaje sea más turístico. No obstante, creemos que tanto junio como septiembre son excelentes opciones.

El color del agua en Calabria es de fantasía.

El otoño y primavera son alternativas intermedias en Calabria: puedes seguir teniendo buen tiempo sin masificaciones. Cuanto más cerca del verano, más gente, y viceversa. Las temperaturas oscilan entre los 10º y los 25º, y las horas de luz entre 9 y 15.

Por mucho que metamos todos los meses en el mismo saco, la experiencia es totalmente distinta entre, por ejemplo, viajar en mayo y hacerlo en noviembre. Personalmente, creo que mayo, principios de junio y septiembre son muy buenas fechas para conocer Calabria. No obstante, fue en noviembre cuando estuvimos nosotros. ¿Qué nos encontramos? Temperaturas agradables, que algunos todavía aprovechaban para darse un chapuzón, y poquísima gente.

A mí me gustó la sensación de recorrer la zona prácticamente a solas, pero entiendo que haya personas a los que se les pueda hacer bola ver la mayoría de comercios cerrados y calles sin ambiente. Por ello, sé consciente de que si viajas entre octubre y marzo te vas a encontrar con este panorama.

Scilla, un lugar que no puede faltar, independientemente de cuándo viajes a Calabria.

El invierno calabrés es suave, con temperaturas que rara vez bajan de los 10º si no nos metemos al interior. Las horas de luz oscilan entre 9 y 10, lo que hace que haya que ser muy eficiente para que no se queden los días en nada.

Lo mismo que decíamos en el apartado anterior, espérate pueblos vacíos, comercios cerrados y precios bajos. La decoración navideña tampoco debe de ser nada del otro mundo, así que quizás es la época menos recomendable. No obstante, eso no significa que un viaje a Calabria en invierno no sea perfectamente disfrutable!

El inverno no te impedirá disfrutar de atardeceres como este en Capo Vaticano.

Hay dos opciones principalmente para llegar a Calabria desde España, más allá de volar a cualquier sitio de Italia y alquilar un coche claro está. Una es volar a Reggio Calabria desde Barcelona, y la otra volar a Lamezia Terme desde Madrid. Ambas conexiones son directas y suelen estar a muy buen precio, así que el precio del vuelo no sea una excusa!

Como curiosidad, también es posible incluir a Calabria en un recorrido por Sicilia, ya que ambas están conectadas por un ferry de apenas 20 minutos que recorre el estrecho de Messina constantemente. Muchas compañías de alquiler de coche permiten el viaje en ferry, así que eso tampoco será un problema.

Viajar a Calabria por libre: Reggio Calabria
Reggio Calabria, la ciudad más poblada de la región. Al fondo, Sicilia.

Aquí tampoco vamos a detenernos demasiado, ya que creemos que solo hay una opción buena: el coche de alquiler. Claro que puedes llegar en avión y moverte en transporte público a alguna de las principales localidades, pero solo tiene sentido si tu plan es playa, playa y más playa. Si, por el contrario, quieres conocer la región, tendrás que alquilar un coche.

Además, respecto a este punto tenemos buenas noticias: alquilar un coche en Calabria es realmente barato! Hay opciones desde 5€ el día, y no precisamente pocas. Dependerá de en qué época viajes, pero ya te avisamos de que, si los vuelos suelen ser bastante económicos, el coche de alquiler no se queda atrás.

Nosotros alquilamos con Sicily by Rent a través de DiscoverCars, y todo fue perfecto. Por cierto, si no tienes tarjeta de crédito, hay alternativas para alquilar con una de débito con empresas como Locauto, con la que también hemos alquilado en otras ocasiones y la experiencia ha sido de 10. En cualquier caso, te recomendamos usar DiscoverCars para encontrar los mejores precios!

Gracias al coche de alquiler podrás llegar a lugares mágicos como Pentadattilo.

En general, la fama de la conducción en el sur de Italia no suele ser la mejor. Si bien es cierto que nuestro viaje fue en noviembre y suponemos que nos encontramos con mucho menos tráfico del que habrá en otras épocas, nos pareció bastante tranquila. En general, no vimos adelantamientos a destiempo ni comportamientos peligrosos.

Respecto a las carreteras, algo mejorables. Sobre todo si nos alejamos de las principales vías, hay algún tramo que necesita una revisión urgente. No obstante, tampoco hicimos ningún trayecto en el que esto llegase a ser un problema. Eso sí, algún tramo de noche se nos hizo bola por la poca iluminación, especialmente el que separa Capo Vaticano de Scilla.

Que quede claro que este no era nuestro coche!

Por último, creemos que el tema del aparcamiento es algo a considerar. Nosotros no tuvimos ningún problema porque, como ya hemos dicho, al viajar en noviembre apenas había gente. Más allá de en Catanzaro, que nos costó encontrar sitio, en todos los lugares sobraba aparcamientos libres por doquier.

En muchos de los pueblos había parkings gratuitos durante un determinado periodo de tiempo. Para indicarlo, nuestro coche tenía un pequeño reloj donde dejabas puesta la hora de llegada, pero también vale dejar un papel con la hora escrita. Por si tu coche no lo tiene, te recomendamos llevar papel y boli!

Si planeas ir en temporada alta, recomendamos buscar alojamientos con aparcamientos, ya que hay en varios sitios donde entendemos que se puede poner la cosa complicada. También hay pueblos, como Badolato, donde en verano se restringe la entrada de coches al centro del pueblo, así que tendrás que darte un paseíto desde los lugares habilitados para aparcar.

En cualquier caso, no creemos que el tema del aparcamiento pueda llegar a ser tan problemático como en la Costa Amalfitana.

Viajar a Calabria por libre: Pizzo
Pizzo, uno de los lugares en los que utilizamos los aparcamientos gratuitos durante una hora.

La verdad que es una pregunta difícil de responder por lo subjetiva que es. La superficie de Calabria es de unos 15.000 km2, muy similar a la provincia de Sevilla, para que os hagáis una idea. Podemos dividirla en tres partes: la zona norte con la costa al mar Tirreno, el sur con la costa al mar Jónico y el interior repleto de parque naturales como el de la Sila.

Nosotros estuvimos tres días completos, y recorrimos toda la carretera que bordea la punta de la bota, desde Lamezia Terme a Reggio Calabria por el norte, y vuelta por el sur, cruzando Catanzaro. Como era noviembre, no hicimos planes de playa, así que empleamos todo el tiempo en hacer turismo. Nos quedamos pendiente alguna localidad interesante como Cosenza o Le Castella, y no entramos a ninguno de sus parques naturales.

Uno de los pocos sitios agradables que encontramos en Catanzaro.

Ahora bien, a la hora de preparar el viaje, valorábamos más cruzar el estrecho de Messina para pasar un día en Sicilia o hacer una excursión a las Islas Eolias que seguir visitando más sitios de Calabria. No decimos que no valgan la pena, pero, un país como Italia, lo que en otro sitio sería imprescindible se vuelve desconocido!

Queremos decir, nos encantó lo que vimos en estos tres días, pero tampoco organizaríamos un viaje a Calabria de más de 5, siempre excluyendo aquellos que queráis playa o explorar sus parque naturales. En el caso de que tengas más tiempo, nosotros recomendaríamos visitar algo de Sicilia o incluso seguir hacia Matera o Puglia!

Aunque ya hemos ido dejando pistas de los lugares que más nos gustaron, hacemos un breve resumen de lo que no te puedes perder.

Tropea: Uno de los pueblos más bonitos de Calabria. Ubicado prácticamente sobre el agua, es imperdible la imagen de las casas ubicadas sobre el acantilado desde la playa.

Scilla: Junto con Tropea, el otro gran imprescindible de la región. Su castillo, el barrio pescador de Chianalea y los preciosos miradores hacia el mar son difíciles de olvidar.

Pizzo: Otro pueblo costero que, aunque algo menos conocido, nos encantó. Está lleno de pequeños detalles que convierten un paseo por su centro histórico en toda una aventura.

Uno de los rincones a los que nos referimos cuando hablamos de Pizzo!

Reggio Calabria: La ciudad más grande de Calabria y también la más bonita. Caminar su paseo marítimo con vistas a Sicilia fue uno de los momentos más agradables del viaje.

Pentadattilo: Quién iba a decir a los habitantes de este minúsculo pueblo que se iba a convertir en turística la aldea que abandonaron para irse a vivir al nuevo Pentadattilo. Y es que sí, se trata de un pueblo abandonado cuya ubicación parece sacada de un cuento.

Badolato: La vista hacia este pueblo interior llegando por la carretera es una delicia. Eso sí, prepárate para recorrer sus empinadas calles que te conducirán hasta la Chiesa San Domenico.

Badolato desde la carretera!

Gerace: Una joya medieval en lo alto de una colina, con una de las catedrales normandas más grandes del sur de Italia. Pasear por sus calles es como viajar en el tiempo.

Stilo: Famoso por la Cattolica di Stilo, un pequeño templo bizantino del siglo IX perfectamente conservado. A nosotros no nos llamaba lo suficiente como para incluir la parada.

Parque Nacional del Sila: Como anticipábamos antes, no lo visitamos, pero dicen que es un precioso lugar lleno de bosques, lagos y senderos para recorrerlo.

Cosenza: Es considerada la “Atenas de Calabria” por su tradición cultural. Su casco antiguo alberga iglesias, palacios renacentistas y un castillo que domina la ciudad.

Le Castella: Famoso por su fortaleza aragonesa ubicada sobre un islote conectado por un istmo estrecho.

Por supuesto que disfrutar del mar y las playas es otra de las mejores cosas que hacer en Calabria!

Como siempre, dependerá de en qué época visites Calabria. Nosotros, al hacerlo en noviembre, nos salió más barato de lo que creemos habitual. El vuelo de ida y vuelta a Lamezia Terme desde Madrid nos costó 75€, a lo que habría que sumar 30€ por el coche de alquiler y 55€ de gasolina para completar el apartado de transportes.

En alojamiento nos gastamos 50€ de media por una habitación doble con baño privado. Como siempre, buscamos lo económico con buenas reseñas.

Respecto a la comida, desayunamos, comimos y cenamos en restaurantes o cafeterías. Si tiras de super en algún momento, te puede salir más económico, pero nosotros nos gastamos unos 35€ por persona y día.

De entradas poco que resaltar, más allá de los 3€ del Castillo de Scilla, y no hicimos ninguna excursión ni tour.

En resumen, nos gastamos unos 300€ por persona en nuestros 3 días recorriendo Calabria!

Nuestra cena en Scilla. La parmigiana una absoluta delicia!

Y hasta aquí nuestra guía para empezar a preparar un viaje a Calabria por libre! Como siempre, cualquier duda en comentarios!!

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